Economía
AJUSTE O CRECIMIENTO, ESA ES LA CUESTION
Otra vez los economistas mediáticos, es decir los que opinan a través de
medios televisivos, radiales y gráficos, han vuelta a la carga con la reducción
del gasto, como modo de equilibrar el déficit fiscal primario y generar
condiciones para lograr excedentes que nos permitan cumplir con los
compromisos de deuda contraídos por el Estado Argentino. Sin entrar a
considerar, en algún momento habría que hacerlo, como llegamos a
semejantes niveles de endeudamiento, invitamos a reflexionar que, por ese
camino, ya intentado en el pasado, con los resultados conocidos (López
Murphy) no vamos a ningún lado.
En la vereda opuesta de estas opiniones está la de hacer crecer la economía y
recaudar por ese medio recursos genuinos.
Esto no implica generar nuevos impuestos, por el contrario, hay consenso de
ir por la simplificación y reducción de los mismos.
Un cálculo estimativo arroja que, de cada 100 pesos invertidos en obra pública,
30 o más vuelven al erario público en concepto de recaudación.
El Ministro de economía ha demostrado tener la capacidad de ir ordenando la
macro, acordando con los deudores externos e internos. Viene ahora las
conversaciones con el FMI, el club de París, letras, deuda interna, etc.
Gran reconocimiento de nuestra parte a la tarea que lleva a adelante Guzmán.
Igualmente, aun alcanzando todos estos objetivos, dado nuestro alto nivel del
riesgo país, los mercados internacionales todavía, y al parecer por mucho
tiempo, no están a nuestro alcance.
Si queremos crecer necesitamos de inversión, pero más que eso, cerrar de
manera idónea y en completa libertad de acción, las filtraciones que venimos
arrastrando desde hace muchísimo tiempo, por las cuales se derraman
nuestras posibilidades de ahorro.
Hay que asumir tres cuestiones a nuestro juicio relevantes;
Una, que tenemos un sistema bimonetario y que la balanza de la captación del
ahorro se inclina hacia el dólar y no hacia el peso.
Dos, que no somos emisores de dólares, sino de pesos.
Tres, la demostrada capacidad de ahorro interno, como vemos en el dólar
ahorro y la inmensa masa de dólares que hay en los colchones y en el exterior.
Estos excedentes acumulados se generaron dentro de la Argentina, nada en
negocios fuera de nuestras fronteras.
Sin inversiones externas y con los excedentes de ahorro yéndose por muchas
canaletas, apostar a recomponer la confianza en el peso moneda nacional nos
parece una tarea titánica de improbable alcance. Ojalá se pudiera lograr.
Nosotros volvemos a insistir que se aborde el estudio de la creación de una
moneda fuerte como alternativa de libre elección, terciando entre el dólar y el
peso, emitida por el Estado Nacional como forma de sustituir la inversión
externa y sellar las fugas del excedente.
Como lo hemos hecho en nuestros anteriores artículos, “Soberanía
Monetaria”, Peso Oro” y Plan de reactivación económica para 8 provincias”,
publicadas en el Tribuno de Tucumán y El Tribuno Rosarino, estimamos que
este es un sendero posible y al alcance de nuestros recursos políticos
institucionales.
Ricardo H. Bianchi