Economía
CONFLICTO DE INTERESES ENTRE HERMANOS ETCHEVEHERE
La pela por un pedazo de campo es hoy la búsqueda del santo grial
Un hecho relativamente común, la disputa sobre bienes sucesorios, se ha transformado en una contienda de ribetes políticos y mediáticos, como si nuestra sociedad no tuviera suficientes problemas propios urgentes y de fondo.
Uno y otros toman partido y se alinean detrás de cada contendiente, reflejando conflictos de otra índole y que traen a propósito a los efectos de dirimir asuntos ideológicos, abstractos, de piel, etnia, raza, religión o color político. En fin, no desprecian ningún escenario a mano para molerse a palos.
Si observamos puntualmente lo que pasó, nos percataremos que se trató de un artilugio de tipo legal instrumentado por el abogado de una de las partes ya que, como dice la doctrina, la posesión del bien de una persona con derechos legítimos fortalece su reclamo.
¿Es la primera vez que hemos visto la toma de campos por supuestos o verdaderos dueños, empleando la fuerza y las armas de fuego?
¿Nunca escuchamos el consejo de un abogado diciéndonos que llevemos la escopeta para hacer valer nuestros derechos en una propiedad legítima?
Esto ha sido y todavía sigue siendo, lamentablemente, práctica común entre los ocupantes de bienes inmuebles en nuestro país.
Nuestra pretensión es desdramatizar y dejar la cuestión conferida al ámbito de la justicia, sin tomar partido ni involucrarnos en la lucha por intereses sucesorios. Imagínense que nos ponemos a opinar sobre cada discusión de familia sobre bienes heredados.
Estamos caminando por senderos equivocados en muchas de las cuestiones que nos atañen como país. Unas por efecto de las circunstancias, otras por errores no forzados, las de más allá por falta de comprensión y sigue y sigue. Y nos vamos a ocupar de mal modo enfrentándonos por el reparto de una herencia privada en la cual no tenemos arte ni parte.
¿Que nos está pasando? ¿Hemos perdido la lucidez de percibir la realidad y lo que ella nos trae todos los días?
Por favor, despertemos, ocupémonos de lo importante, con inteligencia, con honestidad intelectual, con buenos propósitos, con buena onda.
Dejemos de ver al otro como un enemigo, saquemos lo mejor de nosotros mismos para modificar nuestro presente y apuntalar el futuro.
Amor y paz
Ricardo Bianchi