Policiales
Detuvieron a una agente de la PDI por filtrar información en una causa federal por narcotráfico
La efectivo de la Policía de Investigaciones de Santa Fe fue arrestada en el norte provincial bajo la sospecha de haber alertado a sospechosos sobre allanamientos inminentes. La investigación, bajo órbita de la Justicia Federal, busca determinar el alcance de la complicidad interna dentro de la fuerza de seguridad.
El arresto de la efectivo y la hipótesis de la fiscalía
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la Justicia Federal coordinaron un procedimiento en el norte de la provincia de Santa Fe que culminó con la detención de una mujer miembro de la Policía de Investigaciones (PDI). Sobre la uniformada pesa la grave acusación de haber incurrido en la filtración de datos reservados y secretos sumarios vinculados a una pesquisa en curso por comercialización de estupefacientes a gran escala. Según los indicios recabados por los investigadores, el accionar de la agente habría permitido que los principales investigados en la red narco eludieran los operativos de captura y ocultaran material de valor probatorio.
Las sospechas sobre el desempeño de la efectivo comenzaron a corporizarse tras cruzamientos telefónicos y peritajes informáticos ordenados en el marco de la causa madre. Los analistas detectaron comunicaciones y accesos no autorizados a sistemas informáticos de seguridad que coincidían temporalmente con momentos críticos de la investigación, lo que motivó que el juzgado interviniente ordenara de inmediato su apartamiento de las funciones, el allanamiento de su domicilio particular y el secuestro de sus dispositivos electrónicos personales.
Gravedad institucional y la depuración interna
El caso generó una fuerte repercusión en la cúpula del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial, dado que la PDI es la fuerza de elite encargada de auxiliar a los fiscales en las investigaciones de delitos complejos y bandas criminales organizadas. El arresto de la policía reactivó las alarmas sobre los niveles de permeabilidad y connivencia de sectores de las fuerzas de seguridad con las redes delictivas territoriales, un fenómeno que las autoridades vienen intentando combatir mediante auditorías internas y la intervención de Asuntos Internos.
En las próximas horas, la detenida será trasladada para prestar declaración indagatoria ante los tribunales correspondientes, donde se le formularán los cargos formales por incumplimiento de los deberes de funcionario público, encubrimiento agravado y violación de secretos. Mientras tanto, los investigadores ministeriales continúan auditando las carpetas informáticas en las que trabajaba la agente para descartar la existencia de otros integrantes de la fuerza implicados en las maniobras de encubrimiento.