Policiales
Fin de la domiciliaria: quedó presa Yanina Alvarado tras ser capturada en la calle con una carabina modificada
La hermana del capo narco Esteban Lindor Alvarado fue imputada tras quebrar el arresto en el barrio Nuevo Alberdi. La policía le secuestró un arma de fuego recortada con la numeración limada mientras se trasladaba en un auto con dos hombres. La Fiscalía tiene siete días para formalizar el pedido de pena efectiva.
El beneficio del arresto domiciliario para las segundas líneas de las organizaciones criminales de la región volvió al centro de la tormenta judicial. Yanina Carina Alvarado, hermana del histórico y condenado líder narco Esteban Lindor Alvarado, quedó formalmente bajo prisión preventiva efectiva tras haber sido sorprendida en la vía pública portando un arma de fuego modificada y violando de forma directa las restricciones impuestas por los tribunales.
La detención se concretó durante un patrullaje nocturno en las calles del barrio Nuevo Alberdi, en la zona norte de Rosario. Personal policial interceptó un vehículo en el que se trasladaba Alvarado acompañada por dos hombres, quienes también fueron aprehendidos en el lugar. Al revisar el habitáculo y las pertenencias, los efectivos hallaron una carabina de fabricación nacional recortada y modificada (actuando operativamente como una pistola calibre .22) que presentaba su numeración limada para evitar su rastreo.
Alvarado arrastra un frondoso historial: se encontraba cumpliendo en su casa una condena unificada a 11 años de prisión por narcotráfico y tenencia de armas, a la par que aguarda el inicio de un tercer juicio oral donde se la acusa de liderar una estructura dedicada a la distribución de cocaína mediante vehículos de alquiler no oficiales.
Tras la audiencia imputativa de este lunes, el juez interviniente dictó la prisión preventiva, otorgándole a la Fiscalía un plazo perentorio de siete días para presentar la acusación formal con el pedido de pena.
La caída de un beneficio polémico
El arresto de Yanina Alvarado dinamitó la estrategia de su defensa técnica. El año pasado, la Cámara Federal de Apelaciones ya había revocado su prisión domiciliaria ordenando su traslado a una cárcel común, pero sucesivas apelaciones y recursos interpuestos ante la Cámara de Casación mantenían la ejecución de la medida en suspenso, permitiéndole esperar los juicios en su vivienda.
Con este nuevo hecho delictivo flagrante en la calle, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la Justicia Federal avanzarán en paralelo: por un lado, la revocación automática y definitiva del beneficio de la domiciliaria por quebrantamiento; por el otro, una nueva causa penal por portación ilegal de arma de fuego de uso civil condicional, agravada por sus antecedentes penales.
La investigación ahora busca determinar el destino y el uso que planeaban darle al arma modificada secuestrada en el procedimiento. Mientras tanto, una de las mujeres clave en el árbol familiar del clan Alvarado pasará sus próximas semanas tras los barrotes de un pabellón común, clausurando —al menos por ahora— los cuestionados privilegios de reclusión hogareña.