Policiales

Investigan a una partera octogenaria en Rosario acusada de gestionar una red de venta e intercambio de bebés

Ocho denuncias salpican a Dolly Viale de Garrido por suprimir la identidad de recién nacidos en el Hospital Sáenz Peña entre 1960 y 1980.

Publicado

en

Un entramado de secretos familiares, pactos de silencio y certificados falsificados comenzó a salir a la luz en los Tribunales Federales de Rosario. Dolly Edith Viale de Garrido, una partera jubilada de 88 años, fue imputada por presuntamente sustraer y comercializar recién nacidos durante su desempeño en el área de neonatología del Hospital Roque Sáenz Peña entre las décadas de 1960 y 1980.

La investigación, llevada adelante por la fiscal Soledad García ante el juez Eduardo Rodrigues Da Cruz, le atribuye a la profesional el delito de supresión de identidad y falsedad ideológica de instrumento público. Según la acusación, la imputada inscribía a los bebés a nombre de personas que no eran sus padres biológicos a cambio de dinero. La causa salpica además a su hermana, Silvia Viale, señalada por la misma operatoria.

La confesión previa a la muerte y el hilo de la verdad

El caso tomó impulso definitivo tras la denuncia impulsada por Carmen Quiroga, una de las víctimas. Carmen reconstruyó la verdad sobre su origen luego de que su madre de crianza le confesara en su lecho de muerte que su verdadero nacimiento había ocurrido a fines de diciembre de 1969, a pesar de que los documentos fraguados marcaban enero de 1970 en el Hospital Sáenz Peña. Un examen de ADN realizado en 2012 confirmó las sospechas: el vínculo biológico no existía.

La reconstrucción judicial reveló un trasfondo de coerción e intimidación:

  • Padre de crianza implicado: Integraba la Jefatura de Policía de Rosario y recurrió a amenazas hacia familiares y vecinos para blindar el pacto de silencio.

  • Destino de la madre biológica: Una joven sin recursos a quien, tras el parto y la entrega de la niña, le pagaron un pasaje de ida hacia una zona rural cercana a Mar del Plata.

  • Cobro por la transacción: Los padres de crianza abonaron una suma de dinero directamente a la partera para concretar la apropiación.

Justicia sin prescripción y toma de ADN

Durante la audiencia de imputación, la octogenaria prefirió mantener el silencio. Si bien la defensa solicitó el archivo de la causa alegando el paso del tiempo, el juez Rodrigues Da Cruz rechazó la prescripción del hecho al tipificarlo como un delito continuado, cuyos efectos lesivos permanecen vigentes en tanto no se restituya la verdadera identidad de la persona.

A pedido del Ministerio Público Fiscal, la Justicia ordenó la extracción compulsiva de muestras genéticas a la partera para cotejarlas con los perfiles del Banco Nacional de Datos Genéticos.

Un «cardumen» que busca su historia

El nombre de Dolly Viale no es nuevo en Rosario. Desde hace años opera como una marca de agua en los foros de búsqueda de orígenes biológicos y redes sociales. Al menos ocho personas —entre ellas Silvina Garrido, criada por la propia imputada— componen la lista de querellantes que intentan desarmar la red de identidades sustituidas.

A las acusaciones contra la partera principal se suman denuncias directas contra su hermana Silvia. Las pesquisas indican que los intercambios y entregas de lactantes no solo se habrían gestado dentro de la maternidad del Hospital Sáenz Peña, sino también en un domicilio particular emplazado frente al ex-Batallón 121, en el sur rosarino.

Tendencias

Copyright © 2021. todos los derechos reservados.