Política

Pullaro redobla la apuesta con su plan de seguridad y mueve fichas para frenar el avance libertario

La política santafesina vive horas de altísima intensidad. El gobernador Maximiliano Pullaro pateó el tablero con un ambicioso paquete de leyes de seguridad que promete reconfigurar el mapa judicial, mientras que, en paralelo, mueve piezas clave en el gabinete para contener el avance libertario en Rosario de cara a los próximos turnos electorales.

Publicado

en

Una reforma en el límite del reglamento

El envío de un bloque de 11 proyectos de ley a la Legislatura encendió alarmas rojas en los tribunales. La iniciativa oficialista busca otorgar superpoderes operativos tanto a la Policía como a los fiscales, tocando fibras sensibles del proceso penal. Entre los puntos más polémicos se encuentra la posibilidad de que las fuerzas de seguridad vuelvan a interrogar a sospechosos sin la presencia de un defensor formal, y la validación de pruebas obtenidas en procedimientos que contengan errores técnicos.

La reacción del ecosistema judicial fue inmediata. Desde la Defensa Pública hasta diversos colegios de abogados y magistrados calificaron la movida como un avance «antigarantista» que vulnera principios constitucionales básicos. El debate ya no es solo legislativo: la Corte Suprema provincial y los camaristas penales agendaron reuniones clave para evaluar el impacto institucional de estas reformas.

La estrategia del ring: Cambiar el rival para sostener el contrato electoral

Lejos de retroceder ante las críticas, el pullarismo identificó rápidamente el rédito político de la confrontación. Con el bloque de Unidos mostrando fisuras internas —particularmente el Socialismo, que prefiere una discusión moderada y artículo por artículo—, el Ejecutivo provincial optó por subir al ring al peronismo y al espacio de Ciudad Futura, liderado por Juan Monteverde.

La narrativa oficial es clara: tildar de «garantistas» a quienes cuestionan las leyes, responsabilizándolos por los niveles de criminalidad del pasado. Sin embargo, el verdadero desafío de Pullaro ya no es compararse con la gestión anterior de Omar Perotti, sino sostener sus propios indicadores actuales, marcados por una baja drástica en los homicidios y la violencia lesiva en Rosario. El objetivo de este paquete normativo es blindar ese capital político antes de que el desgaste de la gestión empiece a pasar factura.

El factor Angelini y el enigma de Bullrich en Rosario

La gestión de la seguridad santafesina sumó además un componente político de peso con el desembarco de Federico Angelini en el gabinete provincial, tras su salida del Ministerio de Seguridad de la Nación producto del desgaste con el ala dura que comanda Karina Milei.

La incorporación de Angelini, un hombre de extrema confianza de Patricia Bullrich, es una jugada estratégica de manual de cara a 2027. Pullaro busca capturar y contener el voto de centroderecha en el sur provincial, evitando una fuga masiva hacia el fenómeno de La Libertad Avanza o hacia nuevas figuras emergentes de la escena local, como el periodista Juan Pedro Aleart, quien dio el salto a la política bajo el ala de la propia Bullrich.

El gran interrogante que queda flotando en los pasillos del poder es qué posición adoptará la ministra de Seguridad de la Nación de cara al armado rosarino: si mantendrá su sociedad estratégica con la estructura de Unidos o si se inclinará definitivamente por apuntalar el despliegue puramente libertario en la región.

Tendencias

Copyright © 2021. todos los derechos reservados.