Historias clínicas, computadoras y teléfonos celulares son algunos de los elementos que secuestró esta mañana la Policía tras allanar el domicilio en el conurbano bonaerense y el consultorio porteño de Leopoldo Luque, el último médico personal de Diego Maradona.
Sobre Luque pesa la sospecha sobre negligencia médica en las circunstancias que llevaron a la muerte del astro futbolístico el miércoles pasado, a los 60 años, en su casa del barrio San Andrés de Tigre.
También se les preguntó sobre cómo se había decidido la salida de Maradona de la Clínica de Olivos.
La premura en los allanamientos, ordenados por el juez de Garantías de San Isidro, Orlando Díaz, a pedido del equipo de fiscales encabezado por el fiscal general de ese Departamento Judicial, John Broyad; e integrado por sus adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren; y por la fiscal de Benavídez, Laura Capra, fue para evitar que se borre o elimine material que pueda ser clave en los esclarecimientos del hecho.
De acuerdo a los voceros judiciales, los allanamientos se realizaron en el domicilio del médico ubicado en la calle 30 de Septiembre al 1800, de Adrogué, en la zona sur del conurbano; mientras que, con el apoyo de la Policía Federal Argentina (PFA), los detectives también allanaron el consultorio situado en Avenida Del Libertador 5990, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.