Seguridad
Rosario endurece controles contra picadas ilegales: el Concejo aprobó un protocolo de “tolerancia cero”
El Concejo Municipal dio luz verde a una nueva normativa orientada a combatir las carreras clandestinas de autos y motos en distintos puntos de la ciudad. La iniciativa busca reforzar controles, secuestrar vehículos y aplicar sanciones más severas.
En una nueva avanzada contra las picadas ilegales y maniobras peligrosas en la vía pública, el Concejo Municipal de Rosario aprobó un protocolo de “tolerancia cero” destinado a endurecer las acciones de control y sanción sobre conductores que participen en este tipo de prácticas clandestinas.
La medida surge como respuesta al creciente reclamo de vecinos de distintos barrios rosarinos, principalmente en zonas donde durante las noches y madrugadas suelen concentrarse motociclistas y automovilistas para realizar competencias ilegales, generar ruidos molestos y protagonizar situaciones de alto riesgo vial.
Entre los sectores más señalados por denuncias recurrentes figuran áreas como avenida Carrasco, La Florida, bulevar Oroño, Lamadrid y otros corredores amplios utilizados habitualmente para maniobras temerarias.
El protocolo aprobado contempla un esquema de intervención más riguroso por parte de agentes municipales y fuerzas de seguridad, con operativos específicos destinados a detectar reuniones previas, bloquear posibles vías de escape y proceder al secuestro inmediato de vehículos involucrados.
Además, uno de los puntos centrales de la normativa apunta a la revisión técnica de autos y motos retenidos. En caso de detectarse modificaciones no homologadas orientadas a competición —como escapes adulterados, suspensiones extremas o alteraciones mecánicas ilegales— podrán decomisarse autopartes y exigir adecuaciones antes de una eventual devolución.
La ordenanza también busca fortalecer la articulación entre controles municipales, cámaras de monitoreo y eventuales denuncias penales cuando las conductas encuadren en figuras contempladas por el Código Penal vinculadas a pruebas ilegales de velocidad o conducción riesgosa.
Desde el ámbito legislativo señalaron que la intención es desalentar una práctica que no solo genera contaminación sonora y molestias vecinales, sino que además representa un riesgo concreto para peatones, ciclistas, automovilistas y los propios participantes.
En Rosario, las picadas ilegales vienen siendo una problemática reiterada desde hace años y suelen derivar en operativos nocturnos con secuestro de motos, remisión al corralón y múltiples actas por infracciones.
Sin embargo, autoridades locales consideran que las herramientas vigentes resultaban insuficientes frente al nivel de reincidencia y organización detectado en algunas convocatorias clandestinas, por lo que el nuevo protocolo apunta a endurecer la respuesta estatal.
Con la aprobación del proyecto, ahora restará avanzar en la reglamentación operativa para definir modalidades concretas de aplicación y coordinación entre áreas municipales, tránsito, control urbano y fuerzas policiales.
La decisión fue bien recibida por sectores vecinales que desde hace tiempo venían reclamando mayor presencia estatal y medidas concretas para recuperar tranquilidad en zonas afectadas por ruidos, desorden y circulación peligrosa durante fines de semana y feriados.