Sociedad

«El arroyo es una cloaca»: Presentaron una denuncia penal por la contaminación sin fin del Ludueña

Vecinos de Fisherton y el concejal Julián Ferrero llevaron a la Justicia Federal y al MPA pruebas científicas de la UNR que confirman el volcado sistemático de efluentes cloacales y residuos peligrosos en la cuenca. Exigen identificar a los responsables.

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Siete años de reclamos que llegan a los Tribunales

La persistente degradación ambiental del arroyo Ludueña dio un giro drástico. Tras años de reclamos vecinales sin respuestas efectivas, una comitiva integrada por residentes de la zona noroeste y el concejal Julián Ferrero —presidente de la comisión de Ecología del Palacio Vasallo— formalizó una denuncia penal ante el Área de Coordinación en Investigación de Delitos Ambientales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) para que se investigue penalmente un patrón continuo de contaminación.

La presentación judicial incluye un exhaustivo compendio de filmaciones, fotografías aéreas y, fundamentalmente, análisis científicos que demuestran el volcado diario de aguas servidas, líquidos espumosos y efluentes industriales en el tramo crítico de la cuenca comprendido entre la Autopista Rosario-Córdoba (Ruta 9) y la Avenida Jorge Newbery.

«La información disponible muestra que no estamos frente a un episodio aislado», advirtió el concejal Ferrero. «Estamos ante un patrón de contaminación que se repite todos los días, en el mismo lugar y a la misma hora. Hay antecedentes, monitoreos previos y ahora evidencia técnica que justifica una investigación penal para saber quiénes son los responsables de este daño sanitario», sentenció.

Los puntos rojos del mapa contaminante

La demanda detalla focos específicos donde el riesgo sanitario para la población es evidente a simple vista:

  • Schweitzer y Bello: Sectores donde desde 2024 se verificaron efluentes cloacales crudos directamente sobre un conducto pluvial a cielo abierto.

  • León Miglierini, República y el entubamiento: Puntos de vuelco detectados desde diciembre de 2025 que arrojan líquidos blanquecinos y verdosos las 24 horas del día.

Marcelo Ferraro, vecino de Fisherton que realiza un monitoreo casi diario del curso de agua, graficó el drama con crudeza en diálogo con los medios: “El arroyo hoy es una cloaca y un basural a cielo abierto. Volví a recorrer los desagües que vienen desde Funes y los pluviales de Empalme hasta la salida del shopping y todo sigue igual. Se perdió un bastión natural de la ciudad donde antes se podía pescar y bañar; hoy solo hay olores nauseabundos y basura”.

La prueba científica de la UNR

El sustento central de la imputación radica en un estudio fisicoquímico y bacteriológico realizado sobre muestras de agua superficial por el Centro de Ingeniería Sanitaria de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Los muestreos, tomados el 23 de febrero de 2026, arrojaron resultados alarmantes que violan la resolución provincial 1089/92 de vuelcos hídricos:

  • Déficit crítico de oxígeno: Niveles extremadamente bajos de oxígeno disuelto junto a una elevada demanda bioquímica de oxígeno.

  • Contaminación fecal: Presencia masiva de bacterias e indicadores de contaminación cloacal directa.

  • Conductividad eléctrica: Valores de salinidad muy superiores a los parámetros normales de cualquier curso de agua dulce, lo que denota el desvío de residuos peligrosos sin tratamiento.

En el plano estrictamente jurídico, la demanda solicita que se encuadren los hechos bajo los artículos del Código Penal Argentino que sancionan el envenenamiento, adulteración o contaminación peligrosa del agua y el suelo, apoyándose además en la Ley General de Ambiente (25.675) y la normativa provincial de Medio Ambiente (11.717). Desde el Concejo recordaron que en marzo pasado se le exigió al Ejecutivo municipal, mediante el Decreto N° 69.043, una inspección urgente de los desagües pluviales sospechosos, un pedido que hasta la fecha no obtuvo ninguna contestación oficial.

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