Policiales
Golpe al narcotráfico en el norte argentino: incautan un cargamento millonario que tenía como posible destino Rosario
Efectivos de Gendarmería Nacional descubrieron más de 100 kilos de cocaína ocultos en un vehículo de carga. La Justicia Federal inició una investigación bajo la fuerte sospecha de que el estupefaciente iba a ser distribuido en el mercado clandestino rosarino.
Un megaoperativo de las fuerzas federales en el norte del país logró desbaratar el traslado de un cuantioso cargamento de sustancias ilícitas. Durante un control de rutina en las rutas norteñas, personal de Gendarmería Nacional logró interceptar y decomisar una cifra superior a los 100 kilogramos de cocaína de máxima pureza, un cargamento que representa pérdidas millonarias para las organizaciones criminales.
La principal hipótesis que manejan los investigadores y los juzgados federales intervinientes apunta directamente a la provincia de Santa Fe. Los primeros indicios y el análisis de la ruta que trazaba el vehículo sugieren que la totalidad de la droga tenía como destino final la ciudad de Rosario, donde se presume iba a ser fragmentada para abastecer los búnkeres y las redes de narcomenudeo locales.
Un hallazgo minucioso en la ruta
El procedimiento se concretó cuando los gendarmes detuvieron la marcha de un transporte que levantó sospechas por ciertas anomalías en su documentación y en la actitud de sus ocupantes. Al proceder a una requisa exhaustiva con el apoyo de perros adiestrados y scanners, los uniformados detectaron compartimentos dobles (tipo «falso fondo») especialmente diseñados en la estructura del rodado para burlar los controles fronterizos y viales.
En total, se extrajeron decenas de paquetes rectangulares —conocidos habitualmente como «ladrillos»— que tras ser sometidos a los reactivos químicos correspondientes arrojaron resultado positivo para clorhidrato de cocaína.
Detenciones y ramificaciones de la causa
A raíz del hallazgo, las autoridades judiciales ordenaron la detención inmediata de los involucrados en el traslado y el secuestro preventivo de los vehículos y dispositivos móviles hallados en el lugar.
El foco de la investigación se centra ahora en cruzar los datos telefónicos y los mapas de viaje de los detenidos. El objetivo de la Justicia es reconstruir la cadena de mandos para identificar tanto a los proveedores del cargamento en la zona de frontera como a la célula criminal que esperaba recibir la mercancía en Rosario, un eslabón clave para entender los movimientos actuales del narcotráfico en la región.