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Policiales

Llevó a su hija al hospital por un raspón y a las 72 horas murió

La nena tenía seis años y aún no está claro por qué falleció. Fue atendida primero en General Moldes y luego derivada a Río Cuarto. Falleció el 8 de enero y hoy le realizarán la autopsia, tras la orden de un fiscal

Ailén Lazarte

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Llevó a su hija al hospital por un raspón y a las 72 horas murió

Pasaron más de dos semanas desde que su hija Danae (6) murió en el hospital y todavía Hugo Olguín y Karen Baldobino, un matrimonio de la localidad cordobesa de General Moldes, se preguntan qué le pasó. El pasado 5 de enero llevaron a Danae a la guardia del hospital local luego de que se raspara una rodilla mientras patinaba. Pero lo que comenzó como un simple accidente doméstico terminó en una tragedia inexplicable: el cuadro de la nena se agravó y tres días después murió en un hospital de Río Cuarto por causas que todavía no están claras.

Por eso, los padres de la nena de seis años denunciaron ante la justicia a los médicos del Hospital Municipal Tomás Ponsone de Moldes por presunta mala praxis. Hoy, un fiscal investiga el caso, según confirmaron fuentes judiciales a Infobae.

En diálogo con el diario El Puntal de Córdoba, Karen contó el doloroso periplo que atravesó su hija desde el momento del accidente hasta que finalmente perdió la vida. Según dijo, aquel 5 de enero decidieron llevar a Danae a la guardia porque presentaba un cuadro de fiebre y dolor en la rodilla. La caída mientras patinaba había ocurrido dos días antes, pero los síntomas comenzaron a manifestarse un día después. La madre primero resolvió darle ibuprofeno porque pensó que no era nada más que un raspón y una fiebre baja. Pero a la madrugada siguiente, Danae volvió a subir la temperatura y fue ahí que decidió llevarla al centro médico.

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La madre relató que en ese momento, luego de una larga espera y los “gritos de su hija porque ya no aguantaba el dolor”, fue revisada por una pediatra que la medicó por el cuadro febril y le realizó un hisopado que resultó negativo en ese momento. Por protocolo, a la mujer también le hicieron un test y dio positivo. La médica -siempre según la denuncia de los padres- le indicó que volviera a su casa porque probablemente estaba incubando un virus y que se tomara el medicamento que le recetó.

Lo que nunca hizo la médica fue revisarle la rodilla a la menor.

La situación de Danae no mejoró y el mismo miércoles en horas de la tarde regresaron al sanatorio. “La nena seguía con dolor”, reveló Karen al medio cordobés. Allí nuevamente se quejó de que demoraron en darle asistencia, aunque aclaró que tiempo después fue atendida por dos médicas en la guardia y una de ellas ordenó un análisis, en el que finalmente se observó que no era un virus lo que aquejaba a la menor: Danae tenía una posible infección.

A partir del hallazgo, decidieron ordenar el traslado de la niña a un hospital de mayor complejidad. Fue así que la llevaron hasta el Hospital San Antonio de Padua de la ciudad de Río Cuarto. Fue en compañía de su abuela, porque Baldobino tenía coronavirus. Me dijeron que la iban a trasladar a Río Cuarto, porque la iban a poder atender mejor que acá. Entonces me dijeron que me hisopara para poder acompañarla, pero como di positiva me tuve que aislar y fue con mi mamá, contó Karen.

Sostuvo que durante la internación las cosas no mejoraron y según dijo, “ningún médico la llamó” para decirle como avanzaba la infección. “Yo era la que llamaba a mi mamá todo el día para saber cómo estaba mi hija”, aclaró. En el medio, a Danae la hisoparon nuevamente y esta vez el resultado fue positivo, aunque el resultado recién se lo dieron el viernes 7 de enero. Es decir, desde que llegó al hospital Padua y supieron que estaba contagiada, pasaron casi dos días sin que le hicieran otro análisis.

La mujer relató que ese día había podido comunicarse con Danae. Notó en ese momento que “ella estaba bien, había comido y se había bañado”. Sin embargo, denunció que la nena debía someterse a un examen de vital importancia, pero que los médicos no se lo practicaron. Recién le hicieron todo cuando ella estaba grave, cuando entró a terapia intensiva, cuando ya era tarde. Se dejaron estar, lamentó.

El sábado a la madrugada, Danae falleció.

Danae durante su internación: foto publicada por su mamá en Facebook.Danae durante su internación: foto publicada por su mamá en Facebook.

Los padres aseguran no haber tenido respuestas claras de los médicos. Jamás le explicaron si fue la infección o si fue el virus. “Nos dijeron que fue porque en el raspón que tenía en la pierna se metió una bacteria y generó una infección grave que se sumó al COVID que tenía, pero nosotros no podemos entender qué pasó”, dijo el papá de la menor. “Yo entregué a la nena bien, y la devolvieron muerta”, expresó Karen.

El 12 de enero, la familia Olguín realizó una denuncia en la comisaría de Coronel Moldes por la atención médica que recibió la niña en el hospital municipal. Entienden que los responsables de la muerte están allí. Quieren saber si hubo negligencias y también confirmar cuál fue la causa de la muerte.

Fuentes judiciales consultadas por Infobae indicaron que el caso es investigado por el fiscal Daniel Miralles, quien ordenó que toda la documentación con la historia clínica de Danae en el hospital de Coronel Moldes le sea entregada. Además, solicitó realizar una autopsia al cuerpo de la niña que se llevará a cabo entre hoy viernes y el lunes próximo en la ciudad de Córdoba. La clave es la autopsia. Con el resultado del estudio, si efectivamente genera una sospecha, podrán elaborarse las imputaciones”, aclararon a este medio desde la Justicia cordobesa.

Sergio Bernal Valverde, el representante legal de los padres de Danae, dijo que la nena murió por un “shock séptico”. Es decir, una infección en todo el cuerpo. “En el acta de defunción sale que la causa de muerte de la niña fue un ‘shock séptico’, no dice que fue Covid”, dijo ayer el letrado en diálogo con el medio cordobés.

La Municipalidad de Coronel Moldes difundió un comunicado sobre el caso días después de que estalló el escándalo y brindó detalles acerca de la atención que recibió en el hospital. “Consternados y afligidos por el dolor de su familia, quedan a disposición de todos ellos, en lo que pudiere serles útil, a la vez que manifiesta su irrevocable decisión de colaborar con las autoridades judiciales en pos de lograr el esclarecimiento de las circunstancias del deceso de la menor”, expresaron las autoridades.

El comunicado de la Municipalidad de General MoldesEl comunicado de la Municipalidad de General Moldes

En el texto, relataron sin mayores detalles la cronología de cómo la asistieron hasta el momento de su traslado. No mucho más que eso. “Acompañamos el pedido de esclarecimiento efectuado, por la familia de Danae, necesidad conjunta del Municipio, su Hospital, el personal del mismo y de la comunidad de Coronel Moldes. Estamos a disposición de la justicia para que así sea”, concluyeron. Por el momento la denuncia judicial fue realizada sólo contra el hospital de Moldes, sin otro acusado.

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Brutal pelea a la salida de un boliche céntrico: una joven terminó apuñalada en el rostro

El violento episodio ocurrió durante la madrugada del sábado en pleno centro de Rosario. Tras una pelea entre dos mujeres en la puerta de un local nocturno, una joven de 18 años sufrió cortes en la cara y en la cabeza provocados con un objeto punzante.

Ailén Lazarte

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Un grave episodio de violencia se registró durante la madrugada del sábado en el centro de Rosario, cuando una pelea entre dos mujeres terminó con una joven herida con un objeto punzante en el rostro. El hecho ocurrió en inmediaciones de un boliche ubicado sobre calle Urquiza al 1800, en una zona donde suele concentrarse gran cantidad de personas durante los fines de semana.

De acuerdo con los primeros datos, la situación se desató cerca de las 5 de la mañana, cuando dos chicas comenzaron a discutir en la puerta del local nocturno. La discusión fue subiendo de tono hasta que ambas terminaron enfrentándose físicamente en plena calle, ante la mirada de otros jóvenes que estaban en el lugar.

En medio del forcejeo, una de ellas extrajo un objeto punzante —que luego se confirmó que era una tijera— y comenzó a atacar a la otra, provocándole varias heridas en el rostro y también en la zona de la cabeza. Testigos que presenciaban la escena registraron el momento con sus celulares, mientras otras personas intentaban separarlas al advertir que una de las involucradas estaba armada.

En las imágenes que circularon posteriormente se observa cómo la joven herida queda tendida en el suelo tras recibir los puntazos, mientras empieza a sangrar y se toma la cabeza. Finalmente, algunos presentes lograron intervenir para detener la agresión y poner fin a la pelea.

Minutos después arribó una ambulancia del Sies para asistir a la víctima, una chica de 18 años, que presentaba cortes en el cuero cabelludo y en uno de los pómulos. Si bien las lesiones generaron preocupación en un primer momento, los médicos determinaron que no revestían gravedad y la joven fue atendida en el lugar sin necesidad de ser trasladada a un hospital.

En tanto, personal policial que patrullaba la zona secuestró la tijera utilizada durante la agresión y tomó intervención en el caso para avanzar con las actuaciones correspondientes.

Vecinos y trabajadores del sector aseguran que los incidentes a la salida de los boliches no son un hecho aislado. Según relataron, durante los fines de semana suelen producirse peleas y disturbios en las inmediaciones, lo que genera preocupación entre quienes viven o circulan habitualmente por el área.

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Detectan cocaína en una beba de dos meses atendida en el Hospital Vilela y se activó un protocolo de protección

La menor fue trasladada al hospital pediátrico tras una denuncia por posible violencia familiar. Aunque estaba estable, los estudios revelaron rastros de cocaína en su organismo. La situación generó la intervención de equipos sociales y sanitarios que siguen el caso.

Ailén Lazarte

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Un delicado caso que involucra a una beba de apenas dos meses generó preocupación en Rosario luego de que profesionales de la salud detectaran rastros de cocaína en su organismo tras ser atendida en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela. La menor había sido trasladada al centro médico para una revisión luego de una denuncia por un posible episodio de violencia intrafamiliar en su entorno.

De acuerdo con lo informado por fuentes sanitarias, la pequeña fue llevada al hospital por equipos del sistema de protección de la infancia para realizarle controles médicos preventivos. Los especialistas examinaron a la beba para descartar lesiones físicas, ya que existía preocupación por la situación familiar en la que se encontraba. Si bien los médicos no detectaron golpes ni heridas visibles, decidieron realizar estudios clínicos complementarios para evaluar su estado general de salud.

Fue en ese contexto cuando un análisis de orina arrojó un resultado inesperado: la presencia de cocaína en el organismo de la menor. El hallazgo encendió las alarmas dentro del hospital, ya que se trata de un caso extremadamente sensible debido a la corta edad de la paciente. A pesar de esto, los médicos confirmaron que la niña se encontraba clínicamente estable al momento de la evaluación.

Especialistas del hospital explicaron que, en situaciones como esta, la presencia de drogas en el cuerpo de un bebé puede estar relacionada con el consumo de sustancias por parte de la madre durante la lactancia. La cocaína puede transmitirse a través de la leche materna si la persona que amamanta consume la droga. También existen escenarios menos frecuentes en los que un niño puede inhalar partículas de sustancias presentes en el ambiente.

El director del hospital señaló que este tipo de situaciones no son habituales, aunque pueden aparecer en contextos de gran vulnerabilidad social. Según explicó, el equipo médico del Vilela cuenta con un grupo interdisciplinario que trabaja en conjunto con trabajadores sociales, profesionales de salud mental y áreas legales para abordar casos en los que se detectan posibles riesgos para niños y niñas.

Tras conocerse el resultado del análisis, el hospital activó los protocolos correspondientes para dar intervención a los organismos encargados de la protección de la infancia. Estos procedimientos buscan garantizar el bienestar del menor y evaluar cuál es el entorno más seguro para su cuidado, además de brindar asistencia a la familia cuando se detectan problemáticas sociales o de consumo.

En medio de este proceso, la madre de la beba —quien no tenía pedido de detención— abandonó el hospital junto a la niña, lo que generó preocupación entre los profesionales que seguían el caso. Las autoridades sanitarias ya habían dado aviso a las instancias correspondientes para continuar con el seguimiento de la situación.

El caso quedó bajo intervención de los servicios sociales y organismos de protección de derechos, que deberán evaluar los pasos a seguir para garantizar la seguridad y el cuidado de la menor. En este tipo de situaciones, el Estado puede aplicar medidas de protección que van desde el acompañamiento familiar hasta decisiones excepcionales relacionadas con la tutela del niño.

Mientras tanto, los especialistas remarcan la importancia de abordar este tipo de problemáticas desde una perspectiva integral, que incluya atención médica, asistencia social y acompañamiento en casos de consumo problemático. El objetivo principal, señalan, es proteger la salud y el desarrollo de los niños en contextos donde existen situaciones de vulnerabilidad.

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Escalada de amenazas en Rosario: ya aparecieron cinco mensajes mafiosos en escuelas en menos de una semana

La ciudad atraviesa una nueva serie de intimidaciones vinculadas al crimen organizado. En apenas cinco días se registraron amenazas en cinco establecimientos educativos de distintos barrios, donde aparecieron banderas con mensajes dirigidos a presuntos integrantes del narcotráfico. Las autoridades investigan quién está detrás de la maniobra y refuerzan la seguridad en las instituciones.

Ailén Lazarte

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Una nueva secuencia de amenazas vinculadas al narcotráfico volvió a encender las alarmas en Rosario. En apenas cinco días, cinco escuelas de distintos puntos de la ciudad amanecieron con banderas o carteles que contenían mensajes mafiosos dirigidos a presuntos miembros de organizaciones criminales, en lo que las autoridades interpretan como una estrategia de intimidación o comunicación entre bandas.

Los episodios más recientes ocurrieron cuando dos establecimientos educativos —uno ubicado en la zona noroeste y otro en el distrito norte— encontraron mensajes colgados en sus accesos. Las amenazas estaban escritas sobre telas o carteles y mencionaban nombres asociados a causas judiciales por narcotráfico.

La seguidilla de hechos comenzó días antes, cuando apareció la primera bandera frente a una escuela ubicada sobre la avenida San Martín. A partir de ese momento se registraron nuevos episodios en diferentes barrios, lo que derivó en una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) y en operativos de seguridad en torno a los establecimientos afectados.

Según fuentes de la causa, los mensajes no estaban dirigidos contra las instituciones educativas ni contra docentes o alumnos. En cambio, el contenido apuntaba directamente a presuntos vendedores de drogas y personas señaladas como parte de redes de lavado de dinero o estructuras delictivas que operan en la ciudad.

Sin embargo, el hecho de que las amenazas aparezcan en escuelas genera una fuerte preocupación social. En varios de los casos, directivos y docentes detectaron las banderas al llegar al establecimiento y activaron los protocolos de seguridad, lo que derivó en la intervención policial y en algunos casos en la suspensión de actividades por precaución.

Uno de los episodios incluso incluyó un ataque incendiario contra una de las instituciones, donde se arrojó una bomba molotov en las inmediaciones. Aunque no se registraron heridos, el hecho profundizó la preocupación de las autoridades educativas y de las familias de los alumnos.

Los investigadores analizan ahora si las amenazas forman parte de una disputa entre organizaciones narco o si se trata de mensajes destinados a marcar territorio o advertir a rivales dentro del negocio ilegal de la droga. En Rosario, este tipo de comunicados intimidatorios se volvió relativamente frecuente en los últimos años, aunque no es habitual que se utilicen escuelas como escenario para dejarlos.

Especialistas en seguridad sostienen que el uso de instituciones públicas o espacios visibles para este tipo de mensajes responde a una lógica de alto impacto: buscan garantizar que la advertencia sea vista rápidamente por la policía, los medios y la sociedad. De esa manera, la intimidación trasciende a los destinatarios directos y adquiere mayor repercusión pública.

Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad provincial y las autoridades educativas monitorean la situación y coordinan medidas preventivas en los establecimientos afectados. La investigación continúa para determinar quiénes colocaron las banderas y si los distintos episodios están vinculados entre sí.

En una ciudad atravesada desde hace años por la violencia asociada al narcotráfico, la aparición de estas amenazas en espacios escolares vuelve a exponer el impacto que el crimen organizado puede tener incluso en ámbitos destinados a la educación y la vida cotidiana de miles de estudiantes.

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