El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, volvió a instalar un fuerte debate institucional tras advertir sobre la “creciente judicialización” de la política argentina, un fenómeno que —según afirmó— impacta negativamente en la estabilidad del país y retrasa la implementación de políticas públicas y económicas.
Las declaraciones fueron realizadas durante su participación en ExpoEFI 2026, un encuentro vinculado a economía, finanzas e inversiones desarrollado en la Ciudad de Buenos Aires, donde el magistrado expuso sobre institucionalidad, seguridad jurídica y desarrollo económico.
Durante su intervención, Rosatti señaló que en Argentina numerosos debates que deberían resolverse dentro del sistema político terminan desembocando en tribunales. En ese sentido, consideró que la falta de acuerdos entre oficialismo y oposición deriva en una tendencia creciente a buscar definiciones judiciales incluso en temas estratégicos para la gestión pública.
“Los debates en la Argentina no suelen cerrarse dentro del circuito político, sino que muchas veces buscan judicializarse y llegar hasta la Corte Suprema”, sostuvo el titular del máximo tribunal, al marcar preocupación por el rol cada vez más central que adquiere la Justicia en conflictos originalmente políticos.
Según explicó, este escenario genera consecuencias concretas: dilata decisiones, posterga reformas y suma incertidumbre en momentos donde el país necesita previsibilidad económica e institucional.
Rosatti sostuvo que cuando las diferencias políticas no logran canalizarse mediante el Congreso o acuerdos entre fuerzas representativas, se produce una transferencia de responsabilidad hacia el Poder Judicial, algo que consideró poco saludable para el funcionamiento democrático.
En esa línea, defendió la división de poderes y aclaró que los jueces no deben ocupar el lugar de legisladores ni reemplazar el debate político. “Los magistrados interpretan y aplican normas, no crean leyes”, remarcó, en un mensaje que fue leído como una advertencia tanto al sistema político como a sectores que recurren frecuentemente a la Justicia para resolver disputas institucionales.
Además, el presidente de la Corte insistió en la necesidad de consolidar reglas claras y consensos duraderos para impulsar inversiones y garantizar estabilidad. Para Rosatti, el respeto por la Constitución, el cumplimiento de fallos judiciales y la previsibilidad normativa son elementos centrales para el crecimiento económico.
Sus declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión entre el Poder Ejecutivo, el Congreso y distintos sectores judiciales, atravesado por debates sobre reformas estructurales, medidas económicas y conflictos vinculados a decisiones del Gobierno nacional.
El pronunciamiento del titular de la Corte no pasó inadvertido dentro del escenario político, ya que vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: hasta qué punto la Justicia debe intervenir en disputas que, para muchos, deberían resolverse exclusivamente en el ámbito legislativo o mediante negociación política.
En medio de una Argentina marcada por polarización, litigios permanentes y disputas institucionales, el mensaje de Rosatti apuntó a recuperar una lógica de acuerdos y fortalecer los canales democráticos como vía principal para resolver diferencias.