Rosario Central fue goleado por Talleres en el estadio Mario Alberto Kempes. El equipo de Tino Ribonetto derrotó 4 a 1 al de Miguel Russo por la tercera fecha de la Copa de la Liga Profesional. Botta, Lovera, Rodríguez, Sosa y Catalán fueron los autores de los goles.

El Canalla mostró una pálida imagen en defensa y cometió muchos errores no forzados, que le permitieron chances de gol al rival que finalmente concretaron los cordobeses.

Rosario Central no jugó un mal primer tiempo, aunque el resultado venga a contradecir esta idea. El Canalla juntó bien a sus mediocampistas, logró desbordes de Coyote Rodríguez y de Ocampos, y hasta hizo figura a Herrera. Pero la primera parte terminó 1-3.

En un buen momento del Canalla, Portilla metió un gran pase entre líneas, atrás de los centrales, Botta picó al vacío y definió de taco. 

El Canalla sabía que estaba en partido y mucho más tras la escalada de Ocampos que terminó en penal. Lovera empató el partido con un buen remate.

Sin embargo, el resultado volvió a ponerse en su contra con una pelota quieta. Juan Gabriel Rodríguez cumplió con la ley del ex, a pesar de que el línea le marcara offise. EL VAR remendó el error.

Luego llegó el error más grosero de la defensa. En un pelotazo del arquero Herrera, Talleres encontró el tercero. Un bombazo de Sosa se clavó arriba y fue letal. 

Talleres tuvo tres remates al arco y marcó tres goles. El Canalla llegó y no facturó y, además, cometió errores groseros en defensa.

En el complemento, Russo quiso volver al partido con Campaz, Mauricio Martínez y Quitana. Sin embargo, llegó el cuarto como un baldazo de agua fría, primero porque no hubo reacción y luego por el protagonista inesperado. Matías Catalán tomó la pelota en su campo, gambeteó a varios, le metió un caño a Quintana y definió como los que saben. Fue el golpe del nocaut. Incluso, después Talleres tuvo varias chances para meterle el quinto.

Lo que tiene de positivo esta Copa de la Liga es que ya rápidamente hay revancha. Antes del fin de semana jugará ante Independiente Rivadavia en San Nicolás. Una buena excusa para olvidarse de este partido y del arranque de tres juegos sin victorias.