José Torres consiguió el oro en BMX freestyle y se colgó la 22º medalla argentina en 100 años de historia en los JJ.OO. Una lista que, entre otros, incluye a Pascual Pérez, Ginóbili, Paula Pareto.
Emanuel Ginóbili, gran responsable del inolvidable oro del básquet en Atenas 2004.
Después de cinco días de competencia oficial en los Juegos Olímpicos de París 2024, Argentina esperaba ansiosa su primer podio. Y no solo llegó, sino que lo hizo teñido de dorado. La medalla de oro del cordobés José “Maligno” Torres en ciclismo BMX freestyle fue una grata sorpresa para el país, que imaginaba seguramente una alegría proveniente de otras disciplinas. Y fue la 22º en la historia de los Juegos Olímpicos para Argentina, dentro de un medallero que además incluye 26 de plata y 30 de bronce. A continuación, todos los ganadores de las preseas doradas y las gestas más inesperadas.
José Torres, el hombre del día para el deporte argentino.
Argentina tuvo en los Juegos Olímpicos del 1900, en París, un solo representante; fue en esgrima y se llamaba Francisco Camet. Recién en 1924, también en Francia, fue la primera vez que llevó una delegación más extendida, de 77 atletas. Y desde entonces, Argentina participó de todas las ediciones de los Juegos Olímpicos a excepción de Moscú 1980, a la que no acudió por un boicot político en plena Guerra Fría. Entre Múnich 1972 y Seúl 1988 se dio la racha negativa más larga, de 16 años sin medallas (no hubo en Montreal 1976 ni en Los Ángeles 1984 y no se compitió en 1980).
Las 22 medallas doradas colocan a Argentina en el puesto 36º de los países más ganadores en la historia de los Juegos Olímpicos. De ellas, hay algunas que fueron una gran sorpresa para el deporte, como el caso del Maligno Torres esta mañana:
Juan Carlos Zabala en 1932
En Los Ángeles 1932, Juan Carlos Zabala ganó la maratón con un tiempo de 2 horas y 31 minutos. Fue el quinto oro en la historia de nuestro país y lo logró a los 20 años; es el más joven atleta en lograr dicha medalla en una maratón olímpica. El final de la carrera fue de película y tuvo a Zabala extenuado y escupiendo, casi sin energía. Pero el bonaerense se las ingenió para superar al británico Samuel Ferris por 20 segundos y ganar el oro en los 40 kilómetros; uno de los más recordados en la historia argentina.
Zabala y la primera medalla dorada en atletismo para Argentina.
El básquet en 2004
Desde el oro en remo doble en Helsinki 1952 hasta Atenas 2004 pasaron 52 años sin primeros puestos en unos Juegos Olímpicos. Fue entonces cuando la Generación Dorada del básquet argentino volvió a poner al país en la cima. Con una victoria ante Estados Unidos en semifinales, el mejor equipo del mundo, y otra ante Italia en la final, Emanuel Ginóbili, Luis Scola y compañía consiguieron una medalla de oro después de más de un siglo. Fue la cima para una camada de jugadores que marcó la historia del deporte de la pelota naranja.
Curuchet y Pérez en 2008
José “Maligno” Torres se llevó todas las miradas esta mañana, pero no es el primero en consagrarse con una bicicleta. En Beijing 2008, la sorpresa la dieron Juan Curuchet y Walter Pérez en el ciclismo pista (50 kilómetros) al ganar la prueba Madison de parejas. Junto al fútbol, fueron uno de los dos oros de Beijing; pero sin dudas el menos previsto.
Sebastián Crismanich en Londres 2012
Nunca en la historia de los Juegos Olímpicos el taekwondo le había dado medallas a la Argentina. Hasta que en Londres 2012 Sebastián Crismanich consiguió la que, además, fue la única dorada en aquellos JJ.OO. Venció lesionado al español Nicolás García Hemme en la final y logró la primera medalla masculina en individuales desde 1948; y la última hasta la de esta mañana, a manos de Torres.
Paula Pareto en 2016
Rio 2016 fue una inolvidable edición de los Juegos Olímpicos para Argentina. Tuvo la medalla plateada de Juan Martín del Potro en tenis masulino y las de oro en hockey femenino y vela, que se colgaron Santiago Lange y Cecilia Carranza. Pero la gesta más llamativa fue la de Paula “Peque” Pareto en judo -48 kilos. No porque no pudiera lograr el primer puesto, puesto que había sido bronce en Beijing 2008 y campeona del mundo en 2015, sino porque nunca una mujer argentina había ganado el oro en una disciplina individual. Paula Pareto fue la primera.
Peque Pareto, dos veces medallista olímpica.
Las 22 medallas doradas de Argentina
París 1924 (1): El equipo de polo compuesto por Miles, Padilla, Nelson, Kenny, Brooke Naylor y Peña.
Ámsterdam 1928 (3): Alberto Zorrilla (natación), Arturo Rodríguez Jurado y Víctor Avendaño (boxeo)
Los Ángeles 1932 (3): Alberto Lovell, Carmelo Robledo (boxeo) y Juan Carlos Zabala (atletismo)
Berlín 1936 (2): Oscar Casanovas (boxeo) y equipo de polo compuesto por Duggan, Cavanagh, Gazzotti, Andrada y Nelson.
Londres 1948 (3): Delfo Cabrera (atletismo), Rafael Iglesias y Pascual Pérez (boxeo)
Helsinki 1952 (1): Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero (remo)
Atenas 2004 (2): selección de básquet y selección de fútbol masulino.
Pekín 2008 (2): Juan Curuchet-Walter Pérez (ciclismo) y selección de fútbol.
Londres 2012 (1): Sebastián Crismanich (taekwondo)
Río de Janeiro 2016 (3): Paula Pareto (judo), Santiago Lange-Cecilia Carranza (vela) y Los Leones (hockey masculino)
París 2024 (1): José Torres (BMX freestyle)
Paro docente en varias provincias complica el inicio de clases en Argentina
Gremios docentes confirmaron medidas de fuerza en distintas provincias del país en reclamo de mejoras salariales y mayor financiamiento para el sistema educativo. La protesta genera incertidumbre sobre el inicio de clases y pone en tensión las negociaciones entre sindicatos, gobiernos provinciales y la Nación.
El comienzo del ciclo lectivo en distintas provincias de Argentina se encuentra atravesado por un nuevo conflicto salarial entre los sindicatos docentes y las autoridades educativas. Diversos gremios del sector anunciaron un paro nacional en reclamo de mejoras salariales y de una mayor inversión en educación, lo que amenaza con retrasar el inicio de clases en varias jurisdicciones.
Las organizaciones sindicales sostienen que los salarios docentes han perdido poder adquisitivo frente a la inflación registrada en el último año y reclaman una recomposición urgente que permita recuperar el ingreso de los trabajadores de la educación. Además, exigen que se convoque nuevamente a la paritaria nacional docente para discutir un salario mínimo a nivel país.
Entre los gremios que impulsan las medidas de fuerza se encuentran entidades nucleadas en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), uno de los sindicatos más representativos del sector. Desde la organización señalaron que la situación económica afecta directamente a los docentes y advirtieron que la falta de respuestas concretas podría derivar en nuevas protestas.
Por su parte, desde el gobierno nacional encabezado por Javier Milei sostienen que las negociaciones salariales corresponden a cada provincia, ya que la educación es una competencia descentralizada. En ese marco, las autoridades remarcaron que las jurisdicciones deben avanzar en acuerdos propios con los gremios locales.
Sin embargo, la falta de consenso entre sindicatos y gobiernos provinciales generó un escenario de tensión que repercute directamente en el calendario escolar. En varias provincias, los docentes anunciaron que no comenzarán las clases hasta que se presenten propuestas salariales que consideren satisfactorias.
El conflicto genera preocupación entre las familias y la comunidad educativa, ya que el inicio del ciclo lectivo es un momento clave para millones de estudiantes en todo el país. Las autoridades educativas esperan que las negociaciones continúen en los próximos días con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita normalizar el comienzo de las clases.
Mientras tanto, el paro docente vuelve a poner en el centro del debate la situación salarial del sector educativo y el financiamiento del sistema público de enseñanza, una discusión que se repite en el país cada vez que se acerca el inicio del año escolar.
El Gobierno profundiza el ajuste fiscal y anuncia nuevos recortes para sostener el superávit
La administración de Javier Milei confirmó que avanzará con un nuevo paquete de medidas orientadas a consolidar el equilibrio de las cuentas públicas. Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es “blindar” el superávit fiscal, mientras crecen las tensiones con gobernadores y gremios.
El Gobierno nacional anunció que profundizará el ajuste del gasto público en las próximas semanas con el fin de mantener el superávit fiscal alcanzado en los primeros meses de gestión. La decisión forma parte del programa económico que impulsa el presidente Javier Milei y que tiene como eje central el déficit cero.
Fuentes oficiales indicaron que las nuevas medidas incluirán recortes en partidas administrativas, revisión de contratos estatales y una reducción adicional en transferencias discrecionales a provincias. También se avanzaría en una reestructuración de organismos públicos considerados “ineficientes”, según la visión del Ejecutivo.
Desde el Ministerio de Economía aseguran que el ordenamiento de las cuentas es condición necesaria para sostener la desaceleración inflacionaria y estabilizar el mercado cambiario. En ese sentido, remarcan que el equilibrio fiscal es la principal señal hacia los mercados y organismos internacionales.
Sin embargo, la profundización del ajuste generó preocupación en distintos sectores. Gobernadores de varias provincias advirtieron sobre el impacto que podrían tener los recortes en obras públicas y programas sociales, mientras que gremios estatales anticiparon posibles medidas de fuerza si se producen nuevos despidos o reducciones salariales.
Analistas económicos señalan que el desafío del Gobierno será sostener el equilibrio sin afectar aún más el nivel de actividad y el consumo, en un contexto de caída del poder adquisitivo y retracción económica.
La Casa Rosada, por su parte, ratificó que no habrá marcha atrás: “El superávit no se negocia”, sostienen en el entorno presidencial, en línea con la hoja de ruta que el Presidente viene defendiendo desde el inicio de su mandato.
Argentina pide a la Justicia de EE. UU. suspender proceso legal sobre YPF y frenar pedidos de información intrusivos
El Gobierno argentino solicitó formalmente ante un tribunal de Nueva York la suspensión del proceso de “discovery” —fase de intercambio de pruebas e información— en el litigio relacionado con la nacionalización de la petrolera estatal YPF, al considerar que los requerimientos actuales son **intrusivos, desproporcionados y afectan la soberanía nacional. La presentación también busca frenar un pedido de desacato formulado por los demandantes
La Procuración del Tesoro de la Nación presentó este miércoles ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, liderado por la jueza Loretta Preska, un pedido para suspender la etapa de discovery en el juicio por la expropiación de YPF, así como para retirar la solicitud de desacato en contra del Estado argentino impulsada por los demandantes.
El discovery es una fase del proceso judicial estadounidense en la que cada parte puede solicitar información, documentos y pruebas a la contraparte o a terceros. El Gobierno argentino sostiene que este mecanismo ha sido llevado “más allá de lo razonable” con requerimientos que, según su criterio, vulneran la soberanía del país y no contribuyen a la ejecución de una sentencia civil típica.
Argumentos del Estado argentino
En su presentación, la Procuración afirmó que:
Los pedidos de discovery se han tornado “intrusivos y desproporcionados”, afectando “de manera directa a la soberanía argentina y a las relaciones internacionales.”
El Gobierno ha cumplido de manera exhaustiva con sus obligaciones legales, entregando volúmenes significativos de información, pero aún así enfrentó exigencias que considera ajenas al objetivo del proceso.
Algunos de los pedidos impugnados incluyen solicitudes de información sensible sobre activos o comunicaciones que, a criterio argentino, no son pertinentes ni ejecutables según el derecho internacional.
El escrito también recuerda que en gobiernos anteriores la Argentina fue declarada en desacato en causas internacionales, pero subraya que esta administración ha cumplido con todos los requerimientos formales.
Contexto del caso
El litigio se originó tras la nacionalización de YPF en 2012, cuando el Estado argentino asumió el control mayoritario de la petrolera. Accionistas minoritarios afectados presentaron demandas en tribunales de Estados Unidos argumentando que no se respetaron ciertos derechos de los inversores.
La Corte de Nueva York había dictado una condena que obliga a Argentina a pagar una indemnización millonaria (más de US$16.000 millones), y parte del conflicto actual gira en torno a cómo se ejecutaría esa sentencia.
Repercusiones y próximos pasos
La solicitud de suspensión presentada por Argentina ahora queda en manos de la justicia estadounidense, que deberá decidir si concede o no el pedido mientras avanzan las apelaciones y otros recursos legales disponibles.
Mientras tanto, la presentación subraya una postura firme del Gobierno de defender la soberanía jurídica del país y de cuestionar lo que considera un uso indebido de herramientas procesales por parte de los demandantes.