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Policiales

Víctima de una violación grupal y harta de esperar justicia: “Me pidió por favor que la dejara morir”

Paula Martínez tenía 23 años y llevaba 5 esperando que la justicia la escuchara. Los abusadores a los que denunció siguieron masturbándose desde los balcones linderos, amenazándola con violar también a sus hijos, baleándole la casa. “No se mató, la llevaron a matarse”, dice su amiga más cercana

Ailén Lazarte

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Víctima de una violación grupal y harta de esperar justicia: “Me pidió por favor que la dejara morir”

Fue en diciembre de 2016, Paula Martínez tenía 18 años y trabajaba en una concesionaria de autos. Sus dos hijos eran chiquitos y al día siguiente tenía que madrugar, por eso cuando la invitaron a la fiesta dijo que no. Pero desde la casa de enfrente insistieron, no una sino varias veces.

“Esa chica que insistió tanto, a la que ella conocía bien, fue claramente la entregadora”. Quien habla con Infobae, rota y a pocas horas de haberse enterado de la muerte de Paula, es Noelia Quiroga, la amiga que estuvo pegada a ella durante los últimos cinco años: los años en los que Paula pidió justicia y protección hasta que se hartó.

«Nací para ser libre», dice un posteo de ella en su Facebook

“Paula fue confiada a la fiesta porque los conocía a todos. De hecho, la que la invitó fue la sobrina de la que había sido su niñera”, sigue. “La chica insistió muchísimo, incluso el mismo día de la fiesta fue a buscarla tres veces”.

Según lo que Paula le contó y repitió varias veces ante la justicia, un joven le convidó un Dr. Lemon “y ella enseguida empezó a sentirse mal, muy mareada. Cuando lo dijo, otro de ellos, que también estuvo prófugo, le dijo ‘tranquila que yo te llevo a tu casa’. Ella les creyó pero la subieron a una Traffic, la llevaron a dos cuadras y ahí pasó todo”.

Paula, de negro, había empezado a pedir justicia por otras víctimas de violencia sexual

Ya arriba de la camioneta, “Paula se agarró del brazo del tipo que le había dicho ‘yo te llevo a tu casa’ y le dijo ‘yo estoy con vos’ pero el tipo le contestó: ‘No, vos ya estás acá’. Pararon en la casa de un guardia comunal, la llevaron a la habitación y empezaron a pasar de a uno”, relata su amiga.

“Dijo que en un momento empezaron a pasar de a dos para hacer más rápido, que algunos repetían, y que ella no podía sostener su cabeza de lo mal que se sentía. Paula siempre contaba que en ese momento ella no entendía por qué estaba así si ni siquiera había terminado el Dr. Lemon”. Nunca supo durante cuánto tiempo la habían abusado, sólo que cuando la dejaron en la calle ya había amanecido.

“Pasaron un buen rato con ella, de hecho la filmaron pero nunca se secuestraron los celulares”, cuenta. Confundida y todavía drogada, a Paula “la tiraron en la esquina de su casa”. Después se cambió y se fue a la parada del colectivo porque a las 8 de la mañana entraba a “Autos del Sur”, la concesionaria en la que trabajaba. Pero el encargado le dijo que no la veía bien, que mejor se volviera a su casa.»Dejame morir», le dijo a su amiga

“Recién ahí ella empieza a caer, cuando vio que tenía fluidos en el pelo y estaba toda sucia”. No huyó sino que se paró en la casa a la que había sido invitada y empezó a gritar: “¡Acá me violaron!, ¡acá me violaron!”, eso le repetía a su tío, el hombre que aquel día pasó vendiendo pan casero y ayer la encontró muerta. “De adentro le respondían ‘dale, si te re cabió’. A partir de ese día su vida fue un infierno”.

Antes de que pudiera ponerlo en palabras, Sandra Zapata, su mamá, “la había visto rara, por eso había guardado la ropa en una bolsa. La madre entregó esa ropa a la justicia pero la bolsa estuvo mucho tiempo desaparecida, ahí estaba el ADN de todos”. En su denuncia Paula declaró que conocía a 5 de los violadores pero que “había por lo menos 20 personas”.

Pasó 5 años esperando el juicio contras violadores

El impacto había sido bestial, por eso Paula fue reaccionando con el correr de las horas y fue al Cuerpo Médico recién al día siguiente. “Pero no la hisoparon para tomar las muestras de semen, tampoco le tomaron muestras de sangre para ver con qué la habían drogado. Sólo le dieron la pastilla del día después. Había sido violada, no podía ni abrir las piernas para que la revisaran y se las abrieron con fuerza y le dijeron ‘dale, abrí, es para ver si sos virgen”. Esto lo relató ella misma hace poco, cuando empezó a contar su historia en los medios.

Como los conocía –“algunos habían sido compañeros de colegio”- los denunció con nombres y apellidos. “Pero nadie allanó la casa que ella señaló, no les secuestraron los celulares, nada. A ella la hicieron declarar como 50 veces a ver si se equivocaba en algo o cambiaba su versión, pero cuando fue a hacer la denuncia se encontró con que los violadores estaban tomando mate con la policía. Desde ahí violaron la perimetral mil veces, le tirotearon la casa, la golpearon las mujeres de la familia. Nunca más tuvo vida, a Paula la mataron ese día”.

«La mataron ese día», sostiene su amiga

Aunque la justicia está investigando las causas de muerte, lo más probable es que haya sido un suicidio. “Ella no se mató sola, la llevaron a matarse”. Dice Noelia que hay un video “que la justicia hizo perder” y señala que el nivel de revictimización fue descomunal: “Hubo tres fiscales: el primero le preguntó si alguna vez había participado en tríos o en orgías para ver si el sexo grupal era habitual en ella. Por eso fue removido”.

Muerta en vida

Paula se quedó sin trabajo. “También su mamá, que era gestora, ahora está en la ruina total. Tenían tanto miedo de salir que quedaron en la calle, no tenían ni para comer”. La propia Paula había contado que su papá, que trabajaba en la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina) había perdido su trabajo porque no se animaba a irse de la casa y dejar a las mujeres y a los chicos solos.

Ella y su familia habían quedado acorralados

Habían quedado acorralados: “Ella se despertaba de noche y uno de los violadores se estaba masturbando mientras la miraba desde el balcón de la casa lindera. Le tiroteaban la casa, no podía llevar a los chicos al colegio porque la veían y la cagaban a trompadas”.

Había tenido, en el último tiempo, otra hija con el mismo hombre que había tenido a los otros dos. “Cuando nació la nena la llamaron para decirle que era muy linda y que si no se dejaba de joder se la iban a coger también”.

Dice Noelia que ya no sabían qué hacer. “Fuimos a la Procuración General y no nos dieron bola, fuimos al ministerio de Desarrollo Social y lo único que le dieron fue un plan ‘Ellas hacen’, algo de plata para que comieran los chicos, pero con este nuevo gobierno se lo sacaron”.

Nadie la protegió porque siguió viviendo siempre en el mismo lugar. “Necesitaba que le cambiaran el nombre, que la llevaran a otra provincia, nunca tuvo contención”, se indigna Noelia. “Vivía con terror, incluso cuando le tirotearon la casa le pusieron un patrullero en la puerta y ella veía cómo el policía charlaba con el hermano de uno de los violadores”.

Se había convertido en una activista contra el abuso

Paula había hecho más de 30 denuncias por hostigamiento y amenazas de muerte. El estrés postraumático, mientras, seguía acumulando barro para formar un alud:

“Empezó a tener brotes psicóticos, soñaba que los hijos eran los violadores y empezó a pegarles, y tuvieron que llevárselos. Era un estrés postraumático gravísimo, con ataques de pánico y delirios de persecución. Fue un abandono total, sino explicame cómo vive alguien viendo a su violador hacerse una paja en el balcón de al lado. Decime cómo llevás a tus hijos al colegio cuando te están diciendo que te los van a violar”.

«Ya ni siquiera les sirvo a mis hijos», dijo

Su hijo también empezó a tener ataques de pánico, por eso lo llevaron a vivir con el abuelo de Paula. Los dos menores fueron a vivir con su papá. “La última vez que hablé con ella, que fue el otro día, me dijo ‘dejame morir, Noe. Llevate a mi mamá y dejame que me mate, no puedo vivir más así, ya ni siquiera les sirvo a mis hijos’”, se quiebra su amiga.

Como había tenido varios intentos de suicidio, “lo único que hicieron fue encerrarla en el psiquiátrico de Melchor Romero, lleno de personas que la querían agredir o abusar. Ella necesitaba un refugio, contención, no un psiquiátrico. Todavía no entienden lo que significa una violación para una persona”.

En febrero de 2019, la madre de Paula publicó un video en el que se la ve desesperada: “La quiero viva”, dice ahí. “No voy a esperar a que ella muera. Hoy lo quiero todo. Todos los que tendrían que haber estado que estén. Si Paula se muere, no hay trato con nadie. La van a pagar todos. Que caigan todos. Quiero que este video recorra el mundo. Nos abandonaron completamente”.

Paula apareció muerta ayer en su casa

De acuerdo con los medios locales, tres hombres, de 29, 30 y 40 fueron detenidos poco después mientras que otros dos fueron capturados por la Policía recién en 2019. La novedad, ahora, es que había una nueva fiscal y se esperaba que el juicio comenzara en marzo.

“Pero a ella ya no le interesaba el juicio, si ya ni siquiera tenía plata para mantener a sus hijos. Ya era tarde”, asegura Noelia. “Le dijeron que el juicio iba a ser en partes. Primero iban a juzgar a dos hermanos, después iban a juzgar a otros dos tipos, por lo que Paula iba a tener que sentarse frente a los violadores un montón de veces”.

Fue ayer, mientras estaba en su casa de la calle Guardia Nacional al 1500, en Florencio Varela, que encontraron su cuerpo. Su tío, que estaba en el fondo, entró a decirle algo y se topó con la joven de 23 años colgada del ventilador. Abajo quedó armado el arbolito de Navidad y los regalos que Sandra, su mamá, había comprado para los chicos.

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Violento robo en zona oeste: asaltaron a un hombre cuando llegaba a su casa y le llevaron la moto

La víctima fue interceptada por dos delincuentes armados al regresar a su vivienda. El hecho ocurrió durante la noche y quedó bajo investigación policial.

Ailén Lazarte

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Un nuevo episodio de inseguridad volvió a encender la preocupación en Rosario luego de que un hombre fuera víctima de un robo a mano armada en la zona oeste de la ciudad.

El hecho ocurrió durante la noche del jueves, cuando la víctima llegaba a su domicilio a bordo de una motocicleta y fue sorprendida por dos delincuentes que se movilizaban en otro rodado.

Según trascendió, los ladrones interceptaron al conductor a pocos metros de ingresar a su vivienda y, bajo amenazas con un arma de fuego, le exigieron que entregara la moto y sus pertenencias personales.

Sin posibilidad de resistirse, el hombre descendió del vehículo y entregó tanto el rodado como documentación y objetos de valor. Tras concretar el robo, los delincuentes escaparon rápidamente del lugar con rumbo desconocido.

Vecinos de la cuadra alertaron a la policía tras escuchar gritos y advertir movimientos sospechosos. Minutos después arribó personal policial, que tomó declaración a la víctima e inició un relevamiento en la zona.

Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que se están analizando cámaras de videovigilancia públicas y privadas para intentar reconstruir el recorrido de los asaltantes y determinar si participaron en otros hechos recientes bajo una modalidad similar.

La denuncia fue radicada en la comisaría correspondiente y la causa quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación, que ordenó medidas investigativas para intentar identificar a los responsables.

El episodio se suma a otros robos registrados en distintos barrios rosarinos durante las últimas semanas, muchos de ellos con el mismo patrón: abordajes rápidos, armas de fuego y fuga inmediata en motocicletas.

Mientras avanza la investigación, vecinos reclamaron mayor presencia policial y controles preventivos en horarios nocturnos.

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Rosatti cuestionó la judicialización de la política y pidió más consensos institucionales

El presidente de la Corte Suprema advirtió sobre la creciente tendencia a trasladar los conflictos políticos al ámbito judicial y sostuvo que esa dinámica genera demoras e inestabilidad. También remarcó la importancia de fortalecer el debate legislativo y respetar la división de poderes.

Ailén Lazarte

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El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, volvió a instalar un fuerte debate institucional tras advertir sobre la “creciente judicialización” de la política argentina, un fenómeno que —según afirmó— impacta negativamente en la estabilidad del país y retrasa la implementación de políticas públicas y económicas.

Las declaraciones fueron realizadas durante su participación en ExpoEFI 2026, un encuentro vinculado a economía, finanzas e inversiones desarrollado en la Ciudad de Buenos Aires, donde el magistrado expuso sobre institucionalidad, seguridad jurídica y desarrollo económico.

Durante su intervención, Rosatti señaló que en Argentina numerosos debates que deberían resolverse dentro del sistema político terminan desembocando en tribunales. En ese sentido, consideró que la falta de acuerdos entre oficialismo y oposición deriva en una tendencia creciente a buscar definiciones judiciales incluso en temas estratégicos para la gestión pública.

“Los debates en la Argentina no suelen cerrarse dentro del circuito político, sino que muchas veces buscan judicializarse y llegar hasta la Corte Suprema”, sostuvo el titular del máximo tribunal, al marcar preocupación por el rol cada vez más central que adquiere la Justicia en conflictos originalmente políticos.

Según explicó, este escenario genera consecuencias concretas: dilata decisiones, posterga reformas y suma incertidumbre en momentos donde el país necesita previsibilidad económica e institucional.

Rosatti sostuvo que cuando las diferencias políticas no logran canalizarse mediante el Congreso o acuerdos entre fuerzas representativas, se produce una transferencia de responsabilidad hacia el Poder Judicial, algo que consideró poco saludable para el funcionamiento democrático.

En esa línea, defendió la división de poderes y aclaró que los jueces no deben ocupar el lugar de legisladores ni reemplazar el debate político. “Los magistrados interpretan y aplican normas, no crean leyes”, remarcó, en un mensaje que fue leído como una advertencia tanto al sistema político como a sectores que recurren frecuentemente a la Justicia para resolver disputas institucionales.

Además, el presidente de la Corte insistió en la necesidad de consolidar reglas claras y consensos duraderos para impulsar inversiones y garantizar estabilidad. Para Rosatti, el respeto por la Constitución, el cumplimiento de fallos judiciales y la previsibilidad normativa son elementos centrales para el crecimiento económico.

Sus declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión entre el Poder Ejecutivo, el Congreso y distintos sectores judiciales, atravesado por debates sobre reformas estructurales, medidas económicas y conflictos vinculados a decisiones del Gobierno nacional.

El pronunciamiento del titular de la Corte no pasó inadvertido dentro del escenario político, ya que vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: hasta qué punto la Justicia debe intervenir en disputas que, para muchos, deberían resolverse exclusivamente en el ámbito legislativo o mediante negociación política.

En medio de una Argentina marcada por polarización, litigios permanentes y disputas institucionales, el mensaje de Rosatti apuntó a recuperar una lógica de acuerdos y fortalecer los canales democráticos como vía principal para resolver diferencias.

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Violento ataque en barrio Banana: una mujer fue baleada en ambas piernas al salir de su casa

La víctima, de 50 años, fue sorprendida por dos hombres que circulaban en moto y abrieron fuego frente a su vivienda en la zona sudoeste de Rosario. Fue trasladada al Heca y permanece fuera de peligro mientras avanza la investigación para identificar a los agresores.

Ailén Lazarte

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Una nueva balacera volvió a encender las alarmas en Rosario durante la noche del martes, luego de que una mujer de 50 años fuera atacada a tiros cuando salía de su domicilio en la zona sudoeste de la ciudad. El episodio ocurrió en inmediaciones de 27 de Febrero y Lima, dentro del barrio Banana, un sector que en reiteradas ocasiones quedó bajo el foco por hechos vinculados a violencia armada.

De acuerdo a la información preliminar aportada por fuentes policiales, el hecho se registró cerca de las 21, cuando la víctima abrió la puerta de su vivienda con intención de salir a la calle. En ese momento, dos hombres que se desplazaban en motocicleta se acercaron y, sin mediar palabra, efectuaron varios disparos antes de escapar rápidamente por avenida 27 de Febrero.

Minutos después, efectivos del Comando Radioeléctrico que patrullaban la zona encontraron a la mujer herida y solicitaron asistencia médica urgente. Personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) arribó al lugar y constató que presentaba impactos de bala en ambas piernas.

Tras recibir las primeras curaciones en el lugar, la mujer fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde quedó internada en observación. Según trascendió, las lesiones no comprometieron órganos vitales y su estado general es estable.

En la escena del ataque trabajó personal policial y peritos forenses, quienes realizaron relevamientos para recolectar evidencia balística y posibles registros fílmicos de cámaras de seguridad instaladas en la zona.

Por el momento no se informaron detenidos ni se estableció un móvil concreto detrás del ataque. Los investigadores intentan determinar si se trató de un ataque dirigido, un conflicto previo o un episodio vinculado a intimidaciones armadas, una modalidad que sigue generando preocupación en distintos barrios rosarinos.

La causa quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación, que ordenó una serie de medidas para avanzar con la identificación de los responsables.

El nuevo episodio vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia armada en Rosario, donde, pese a los operativos y refuerzos de seguridad, continúan registrándose hechos de extrema gravedad en la vía pública.

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