AstraZeneca y Sputnik V: crece un mal síntoma en plena carrera por las segundas dosis
El Gobierno busca saldar más esquemas de inmunización antes de que la variante Delta ataque. Pero la vacuna de Oxford y la rusa comparten ahora una debilidad que genera incertidumbre en la población.
La inmunización contra el coronavirus en la Argentina es un recipiente que pierde por más de un orificio. Cuando no es el de Sputnik V, puede ser el de AstraZeneca. Sinopharm goteó menos: es la vacuna que mayor disponibilidad mostró. La rusa y la de Oxford, en cambio, han necesitado de donaciones extranjeras para que el país pudiera saldar los esquemas «vencidos».
La semana pasada llegó al país un lote pequeño de AstraZeneca, de 381 mil dosis, que no alcanzaba para cubrir a todos aquellos que ya habían transcurrido más de dos meses con la primera aplicación. Según pudo reconstruir Clarín de datos ofrecidos por las provincias, más de 600 mil personas en el país se encontraban en esa situación.
Con las vacunas que se distribuyeron el viernes, quedaban 231 mil argentinos a los que no les iban a poder completar los esquemas, al menos hasta que arribara un nuevo lote desde México. Pero el viernes se conoció la noticia de que Argentina sería una de las beneficiarias de España en su plan de donación de dosis para Latinoamérica.
Son 400 mil dosis más, de manera que la cuenta por ahora cerraría. Sin embargo, otra vez una cesión de vacunas fue lo que le permitió al Gobierno salir de una situación incómoda. A comienzos de agosto habían sido las dosis de Moderna, donadas por Estados Unidos, las que sirvieron para cubrir el faltante de 1,8 millón de segundos componentes de la Sputnik V.
El mal síntoma es claro: las donaciones pueden mitigar la escasez una vez o dos. Pero el recurso no es sustentable en el tiempo. Ya se sabe, por ejemplo, que Estados Unidos donará a la Argentina más vacunas -ahora se espera que sean de Pfizer-. La pregunta es si las utilizarán para menores de 18 años o se necesitarán como segundas dosis de las deficitarias.
Uno de los mayores lotes de AstraZeneca arribados: 2,1 millones de dosis el 31 de mayo.
Todo depende de lo que ocurra con las dosis que Argentina compró. El Ministerio de Salud informó, el 12 de agosto, que preveía la recepción de 2,2 millones de dosis de AstraZeneca en la semana que comienza este lunes 23 de agosto. Faltan nueve días para septiembre. El Gobierno corre con el objetivo de aplicar 7 millones de segundas dosis antes de fin de mes.
Argentina suministró, desde comienzos de agosto, 4,8 millones de segundas dosis, con lo que le restarían 2,2 millones para llegar a la meta de los 7 millones. Es decir que habría que sumar unas 244 mil segundas dosis por cada uno de los días que restan, lo que implica un 13 por ciento más de lo se inyecta ahora.
En los últimos días el promedio de segundas dosis aplicadas cada 24 horas fue de 220 mil. De no incrementarse las inoculaciones cotidianas, quedaría un rojo de 220 mil vacunas para saldar en septiembre. Desde lo sanitario no sería una diferencia relevante (se completaría en apenas un día), aunque los tiempos electorales maridan mejor con las promesas cumplidas.
El problema, en realidad, no es ése. Pese a la aceleración de las segundas dosis, la vulnerabilidad de los adultos mayores sigue siendo alta: 3 de cada 10 mayores de 60 años aún no ha completado su esquema de vacunación. Por franja etaria, las deudas se reparten entre el 24,8 por ciento de los mayores de 70, el 31,5 de los mayores de 60 y el 41,5 de los mayores de 50.
Sobre el total de la población, sólo el 26 por ciento recibió la segunda dosis. Y es que se partió desde muy atrás. En marzo, el Gobierno había decidido que el intervalo entre primeras y segundas dosis fuera de 90 días, tras un estudio británico que arrojó que ese lapso era beneficioso para el caso de AstraZeneca. Dicha laxitud, mientras duró, dio aire para avanzar con las primeras dosis.
Vizzotti, en una reunión del Consejo Federal de Salud. Foto: Ministerio de Salud
Cuando la sombra de la variante Delta se irguió amenazante, el Consejo Federal de Salud acortó ese intervalo a entre 30 y 60 días, según la vacuna. El problema es que esa exigencia no llegó de la mano de una regularización del abastecimiento por parte de Gamaleya y AstraZeneca. Es más, durante agosto, cuándo más vacunas se necesitaban, hubo un bache.
Sobre la falta del segundo componente de la Sputnik V se ha dicho mucho ya. En cuanto al déficit de AstraZeneca, el cuello de botella parece formarse en el laboratorio Liomont, de México. Mientras el antígeno que fabrica Mabxience en Argentina voló a la planta alternativa de envasado de Albuquerque, Estados Unidos, los tiempos de entrega se habían acelerado, con lotes más abundantes.
Pero el circuito cambió. Ahora todo lo que se produce se envía a México. El 65 por ciento del total fabricado hasta hoy ha tenido ese destino. El problema no es sólo la lentitud, sino que, tal como había anunciado en su momento el Gobierno de ese país, la mayor parte de las vacunas que se envasan en México, se quedan en México. El resto se reparte en Sudamérica.
“En México tienen un lío bárbaro”. La confidencia es del directivo de un importante laboratorio argentino, ante una consulta de Clarín. No es cualquier directivo: asegura que desde Liomont lo llamaron por teléfono para pedirle asesoramiento, con el objetivo de poder escalar el trabajo que por ahora planea bajo.
Con las 381 mil dosis de AstraZeneca que la semana pasada llegaron por Aeroméxico, las dosis arribadas al país suman poco más de 10 millones, sobre el total de 22,4 millones del contrato que firmó Argentina el año pasado. Casi a fines de agosto, el país ha logrado obtener menos de la mitad del compromiso del laboratorio, que cobró el 60 por ciento por adelantado.
Visita del presidente Alberto Fernández al laboratorio Liomont, en febrero. Foto: EFE
El anterior lote de AstraZeneca aterrizado en Ezeiza había sido de 204 mil dosis, el 11 de agosto. El último cargamento importante había arribado el 26 de julio, consistente en 800.500 dosis, pero en esa oportunidad todavía procedían de Estados Unidos. Y el 19 de julio habían llegado 1.349.700, desde el mismo país. Cuando el punto de origen cambió a México, los lotes se redujeron.
Clarín había dado cuenta de los problemas de producción en la planta de Liomont. La capacidad operativa mexicana, según datos oficiales, ha sido la siguiente: desde el 19 de mayo al 13 de agosto (casi tres meses), lograron terminar 4,3 millones de dosis, de las cuales 2,5 millones (58 por ciento) se quedaron en México.
El resto se repartió en partes casi iguales entre Argentina y el resto del continente: 800 mil dosis llegaron a la Argentina y un millón, a otros países. Si se lo mira bien, menos del 10 por ciento de las vacunas de AstraZeneca arribadas al país corresponden al acuerdo original del laboratorio con Mabxience y Liomont. El resto se envasó en Estados Unidos.
Es curioso que, a pesar de esta dudosa performance, el Ministerio de Relaciones Exteriores mexicano haya sostenido en su cuenta de Twitter (hace pocos días) que “para AstraZeneca el formulado y envasado en la planta en la planta Liomont fue crucial. ¿Qué se logró gracias a esta cooperación? Que la región accediera a la vacuna entre 6 y 12 meses antes de lo esperado”.
Vizzotti y Nicolini, en la sede del laboratorio AstraZeneca en Reino Unido, en julio.
Otra curiosidad es la que dejan los ensayos de combinación de vacunas en Argentina: AstraZeneca puede ser segunda dosis de la Sputnik 1 ante la falta del segundo componente de la rusa. Pero ahora no sólo escasean las que envía el Instituto Gamaleya o termina Richmond en el país (y Gamaleya demora en autorizar), sino que también hay incertidumbre por las dosis de la de Oxford.
Ambas vacunas podrían ser suplidas eventualmente por algún nuevo lote de Moderna o de Pfizer, cuando haya. Aunque lo razonable sería que la Argentina pueda finalmente obtener lo que encargó: la totalidad de los 42,4 millones de dosis de AstraZeneca y Sputnik por ambos contratos, que suman casi 300 millones de dólares.
La falta de respuestas fluidas y cronogramas de entrega más precisos ha hecho que en los últimos dos meses la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini, viajaran al Reino Unido y a Rusia para intentar traer en la valija certezas que empiecen a sellar, de una buena vez, los agujeros que atentan contra la campaña de vacunación desde su origen.
Sífilis: baja en Santa Fe, alerta en la prevención
Aunque la provincia de Santa Fe registra una baja en los casos de sífilis —a contramano de la tendencia nacional—, desde el Ministerio de Salud advierten que persisten desafíos culturales. Señalan que muchos adolescentes y jóvenes nunca recibieron información sobre enfermedades de transmisión sexual, lo que genera miedo a consultar y mantiene el tabú en torno al tema. También remarcan la necesidad de volver a instalar el preservativo como herramienta central de prevención.
El aumento de casos de sífilis en el país volvió a poner el tema en agenda esta semana, tras el informe del Ministerio de Salud de la Nación. Santa Fe aparece como una excepción: por primera vez en años, los contagios muestran un leve descenso. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud provincial aseguran que la problemática no se explica solo con números, sino también con factores culturales como el tabú, la vergüenza a consultar y la pérdida del hábito de usar preservativo.
El director provincial de Salud Sexual Integral, Facundo Peralta, confirmó que en Santa Fe los casos bajaron cerca de un 6% en comparación con el mismo período de 2024, una tendencia opuesta al incremento del 69% registrado a nivel nacional. Aun así, remarcó que el desafío es sostener políticas de prevención y educación sexual, ya que la sífilis es una enfermedad que se cura fácilmente pero no genera inmunidad.
Peralta destacó que muchas personas aún sienten miedo o vergüenza de hacerse un test, y que eso retrasa la consulta. Tras la pandemia, agregó, hubo un claro relajamiento en el uso del preservativo y un cambio cultural que impactó en el aumento de infecciones. Mientras generaciones mayores recuerdan la presencia de la sífilis y los cuidados asociados, una gran parte de adolescentes y jóvenes nunca recibió información adecuada.
Frente a este escenario, Santa Fe impulsa capacitaciones para los equipos de salud, campañas educativas y actividades específicas para adolescentes. Los test son gratuitos, voluntarios y anónimos, y el tratamiento está garantizado. También remarcan la necesidad de reinstalar el preservativo como herramienta central de prevención.
La provincia reclamó además que hace dos años no recibe preservativos del Ministerio de Salud de la Nación. Para cubrir esa falta, Santa Fe compró 2.600.000 unidades con fondos propios, disponibles en centros de salud, hospitales y organizaciones sociales.
La Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario informó que la línea 107 del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) se encuentra fuera de servicio desde la mañana de este viernes debido a un desperfecto técnico.
Como medida provisoria, y hasta que el inconveniente sea resuelto, se solicita a los ciudadanos realizar los llamados de emergencia directamente al 911. Según aclararon, la falla es externa al servicio de la central telefónica del Sies, por lo que el restablecimiento depende de factores ajenos al área de salud.
El secretario de Proyectos Especiales de la Provincia de Santa Fe José León Garibay en contacto con LT3 indicó que en el mes de abril se publicarán los pliegos para licitar las obras de la última etapa del Hospital Regional Sur. Desde la provincia indicaron que el personal y el equipamiento del Hospital Provincial se trasladará al nuevo al Hospital Regional Sur una vez finalizada la obra.
“En abril vamos a estar publicando los pliegos para esta última etapa del Hospital Regional Sur que consiste en volver a hacer todo lo que es el cierre de las aberturas, los vidrios y todo lo que es el interior y las instalaciones que son muy importantes en los hospitales,para poder entregar el edificio a salud pública para que ya incorpore todo lo que es el equipamiento, el móvil diario y se pueda hacer el traslado del Hospital Provincial a este nuevo sector”.
Al ser consultado sobre si una vez finalizado las obras que se licitarán próximamente, el funcionario indicó que el Hospital Regional Sur “va a absorber todo el Hospital Provincial, va también a aliviar todo lo que son los servicios de salud de Pueblo Esther, de Alvear, y todo lo que es la zona sur y va a ser un referente regional importante para todo el departamento Rosario”.
Sobre los pasos a seguir, el funcionario sostuvo “es una obra compleja para estudiar, vamos a dar mínimo unos 60 días de estudio de ofertas, abriremos las ofertas en junio, se adjudicará a la empresa en agosto o septiembre, y en octubre estimamos que la empresa que va a ejecutar la obra empezando el plazo que comentaba de 36 meses de obra”