Un fiscal les atribuyó amenazas y tiros hacia una víctima que no quiso trabajar para ellos ni tener relaciones sexuales a cambio de dinero. Otro de los hechos ventilados en la audiencia fue una serie de disparos contra otra mujer que fue testigo de una tentativa de homicidio de la presunta asociación ilícita
Dos gatilleros fueron imputados este jueves por extorsiones y balaceras en la zona norte de Rosario. Los ataques y amenazas fueron dirigidos a una testigo de una tentativa de homicidio y a una joven que se negó a vender droga para ellos y a tener relaciones sexuales con uno de los integrantes de la banda a cambio de dinero. Detrás de esos hechos, el fiscal que llevó adelante la acusación detectó que la presunta asociación ilícita sería enemiga de la organización que lideró Emanuel “Ema Pimpi” Sandoval, asesinado en 2019.
Los acusados fueron Tomás Agustín G., alias “Tomy”, de 19 años; y Andrés Adrián R., alias “Pancita”, de 22. Quedaron ayer en prisión preventiva efectiva por el plazo de ley por resolución de la jueza María Trinidad Chiabrera. La imputación fue hecha por Federico Rébola de la unidad de balaceras, encabezada por Valeria Haurigot e integrada también por Pablo Socca.
Tomás G. y Andrés R. fueron detenidos el lunes pasado en inmediaciones de Sabin al 100 bis después de que una mujer denunciara ante la comisaría 10ª que los autores de extorsiones y balaceras en las que resultó víctima estaban cerca de su casa.
El fiscal también pidió una orden de captura para Patricio Agustín López, otro integrante de la banda apodado «Patri Soria», que participó en los delitos según los indicios.
Graves extorsiones
De acuerdo a la evidencia que recolectó el fiscal, Tomás G. ofreció en reiteradas oportunidades dinero a una mujer para que venda droga para su organización. Ante su negativa, ofertó plata a cambio de sexo. Como la víctima también rechazó eso, Tomás G. la amenazó con matarla. «No andes más por la calle porque no vas a poder caminar más», le dijo.
Las palabras pasaron a los hechos. Tomás G. y Patricio Agustín López –prófugo– balearon a la víctima en la vía pública el 3 de abril pasado a las 22.30 en Maciel al 1200, según los indicios obtenidos en la investigación. Efectuaron al menos 9 disparos y uno de ellos hirió en la pierna a la mujer, que fue trasladada al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.
El segundo hecho volcado en la audiencia imputativa por Rébola fue una serie de amenazas y balaceras contra una mujer que fue testigo de una tentativa de homicidio de un integrante de la organización.
Testimonios y resultados de medidas investigativas llevaron al fiscal a sospechar que Tomás G. y Andrés R. balearon desde una moto un domicilio de Chiclana al 1200 el 1° de junio pasado a las 19. Uno de los proyectiles ingresó e impactó en el televisor del living, provocando con las astillas del aparato lesiones en el rostro de la mamá de la amenazada.
El 2 de junio, al día siguiente, la casa de la madre de la amenazada volvió a ser baleada desde una moto. Ocurrió cuando la mamá barría la vereda. Allí, según los indicios, los tiros fueron efectuados por Patricio Agustín López. En el lugar se secuestraron siete vainas servidas calibre 9 milímetros.
Las balaceras, se presume, eran consecuencia de que la víctima había presenciado en la vía pública el momento en el que un miembro de la banda golpeó a otro integrante apodado «Wacho» con un culatazo en la cabeza y en ese marco se le disparó accidentalmente el arma. Buscaban de esa manera que ella cambiara la declaración que brindó en aquel momento ante la Policía.
Ese proyectil disparado, aparentemente de forma accidental, impactó en la cabeza del otro delincuente, que sobrevivió. Esa causa por tentativa de homicidio actualmente está en manos del fiscal de Homicidios Dolosos Alejandro Ferlazzo.
Después de los ataques a tiros contra la casa de su madre, hubo una extorsión escrita al domicilio donde vive la víctima, en Sabin al 100 bis. «Si no dejás la casa en 24 horas te mato como a esa rata de Wacho», indicaba la frase dejada en un papel en el domicilio en referencia a aquella tentativa de homicidio que ella presenció.
El domicilio de la víctima de las amenazas y balaceras además está cerca de un lugar que funcionaría como búnker regenteado y administrado por la organización de Tomás G. y Andrés R.
El fiscal Rébola consideró que Tomás G., Andrés R. y Patricio Agustín López integran una asociación ilícita junto con Miguel O., alias «Wacho», quien resultó baleado en el cráneo en el episodio que presenció una de las dos mujeres extorsionadas. Hay otro miembro apodado «Cabe» que por el momento no fue identificado.
Rivales de «Ema Pimpi» Sandoval
En el transcurso de la investigación, Rébola encontró que el DNI de Tomás G. fue secuestrado a Brian P, alias «Guacho Brian», aprehendido el 31 de marzo pasado tras una balacera en Cavia al 1300, contra la casa de la familia de Emanuel «Ema Pimpi» Sandoval. De allí parten las sospechas que la asociación ilícita que investiga es enemiga de la otra banda.
En esa balacera resultó herida la mamá de Ema Pimpi, María Elena P., en su pie derecho. También su nieto Mateo, de 5 años, recibió un disparo en el muslo de su pierna izquierda.
Ema Pimpi fue asesinado de múltiples disparos el 25 de octubre de 2019 en el marco de un triple crimen perpetrado en una casona de Pago Largo al 600 de la zona norte de Rosario.
La casona de Pago Largo al 600 donde fue el triple crimen (Foto: Alan Monzón/Rosario3)
Al momento del crimen, Sandoval cumplía un arresto domiciliario en el marco de una causa donde él y su hermano Lucas habían intentado matar a 3 jóvenes, a los que hirieron a la salida de uno de sus búnkeres de droga en Cavia y Gallardo el 27 de junio de 2017. Por esa causa, Lucas recibió después la pena de 11 años de cárcel.
Ema Pimpi a su vez tenía una condena de diciembre de 2015 unificada a 3 años y 6 meses de prisión por la balacera contra la casa del ex gobernador Antonio Bonfatti ocurrida el 12 de octubre de 2013 y por una causa por tenencia de armas.
Perpetua solicitada para el acusado de matar a su expareja y al novio: el caso será juzgado por un jurado popular
El fiscal Alejandro Ferlazzo pidió este lunes la elevación a juicio durante la audiencia preliminar de Aníbal Ramón Cabaña, acusado de haber cometido el doble homicidio ocurrido el pasado 6 de abril en Uruguay al 5300.
Aníbal Ramón Cabaña (61), acusado de asesinar a tiros a su expareja Natalia Ocampo (47) y al actual novio de la mujer, César Valenzuela (48), enfrenta un pedido de prisión perpetua. El fiscal Alejandro Ferlazzo lo adelantó este lunes durante la audiencia preliminar realizada en el Centro de Justicia Penal, ante el juez Hernán Postma.
Cabaña llega a esta instancia imputado por homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, agravado por el uso de arma de fuego en el caso de Ocampo; y por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en el de Valenzuela. A ello se suman cargos por portación ilegítima de arma de guerra, encubrimiento y daño. El proceso será un juicio por jurados, modalidad que comenzó a implementarse recientemente en distintos departamentos de la provincia.
Según la teoría fiscal, Cabaña ingresó a la vivienda de su expareja con las llaves que previamente le había sustraído. Una vez adentro, abrió fuego contra ambos y luego se entregó a la Policía, indicando dónde había escondido el arma utilizada: en el tanque de agua de la casa de una de sus hermanas.
Ya dentro del domicilio, el acusado subió a la planta alta, donde se encontraba Valenzuela. Forzó una puerta divisoria para ingresar al sector de living–cocina y allí efectuó al menos ocho disparos con una pistola Bersa 9 mm. Primero atacó a Ocampo, a quien le disparó dos veces en la cabeza y una en el cuerpo. Luego, tras un forcejeo, baleó cinco veces a Valenzuela, impactando también en el cráneo y el torso.
El historial de violencia previa también forma parte del expediente. Dos semanas antes del ataque, Cabaña había amenazado de muerte a Ocampo, quien lo había denunciado reiteradamente por violencia de género en 2010 y 2011. La última denuncia, presentada en marzo de este año, fue por amenazas simples, tras comunicarle ella que quería separarse luego de 18 años de relación porque estaba conociendo a otra persona.
Usaban inhibidor de señal para robar en autos: los filmaron y cayeron tras múltiples allanamientos
Los sospechosos tienen 20 y 31 años y fueron arrestados este jueves en procedimientos llevados adelante por la Policía de Investigaciones. El hurto fue cometido en abril pasado en Juan José Paso y Teniente Agneta
Un robo cometido mediante un inhibidor de señal en abril pasado volvió a tener novedades este jueves, cuando una serie de allanamientos terminó con la detención de dos sospechosos de 20 y 31 años. El hecho ocurrió en las inmediaciones de Juan José Paso y Teniente Agneta, donde un delincuente abrió un auto estacionado sin forzarlo y se llevó una importante suma de dinero. La Policía de Investigaciones concretó tres operativos y puso a los aprehendidos a disposición del fiscal Carlos Covani.
El hurto había quedado registrado por las cámaras y las imágenes fueron difundidas en Telenoche Rosario (El Tres) el 22 de abril. En aquel momento, la víctima contó que el ladrón ingresó a su vehículo y se alzó con 400 mil pesos pertenecientes a la recaudación de su comercio. “Como ya me habían robado la cartera, decidí no bajar la plata del auto. Cuando volví, apreté la llave y no hacía ningún ruido. Ahí me di cuenta de que no tenía traba. Miré donde había dejado la plata y ya no estaba. Me quedé sin mercadería porque no pude reponerla”, relató entonces la mujer.
Tras la investigación, Misael Elías O. fue detenido en una vivienda de Tuyutí al 5600, donde los agentes secuestraron su teléfono celular. Por su parte, Brian Alejandro O. fue localizado en Magallanes al 500 bis; en ese domicilio la PDI incautó otro celular, la batería de un handy y un dispositivo similar a una picana eléctrica.
Disparos en su propia casa: una adolescente terminó herida
Una chica de 14 años terminó herida este martes a la noche dentro de su vivienda en la zona oeste. Fue llevada al hospital de niños Víctor J. Vilela con impactos que afectaron sus piernas y la zona de la pelvis.
Una chica de 14 años terminó herida este martes por la noche tras un ataque a balazos registrado en José María Rosa al 1800, en el sector oeste de Rosario. La adolescente estaba en el patio de su vivienda cuando una ráfaga de disparos la alcanzó en las piernas y en la zona pélvica. De inmediato fue trasladada al hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde permanece internada.
En el interior de la casa se encontraba el resto de la familia. Al escuchar los tiros, salieron al patio y hallaron a la joven caída en el suelo. Un vecino los ayudó a llevarla en auto hasta el Policlínico San Martín, donde recibió las primeras atenciones antes de ser derivada al Vilela.
Los allegados afirmaron ante los efectivos policiales que no habían recibido amenazas ni mantienen problemas con terceros.
En la escena del ataque, los agentes secuestraron siete vainas servidas de 9 milímetros y constataron dos impactos en la fachada de la vivienda.
La adolescente debió ser operada debido a que uno de los proyectiles ingresó por la pelvis y perforó una pared del colon. Continúa internada en sala general.