El film, vuelve a retratar los sentimientos de Riley, la niña protagonista, que ahora se convierte en adolescente, y regresa a la pantalla grande con una nueva historia, donde llegan las nuevas emociones de Ansiedad, Envidia, Aburrimiento y Vergüenza
“Intensamente 2” es la popular y disruptiva película de Disney y Pixar que regresa a los cines a modo de secuela este jueves 13 de junio. Esta segunda historia continúa retratando la vida de Riley, la niña de la primera entrega, ahora adolescente y con nuevas emociones se despiertan en su mente, justo cuando la sede central está sufriendo una repentina demolición para dejar espacio a algo completamente inesperado. Así, Alegría, Tristeza, Furia, Temor y Desagrado, que llevan mucho tiempo dirigiendo una operación exitosa en todos los sentidos, no están seguras de cómo sentirse cuando aparece Ansiedad, quien no está sola.
Tras el éxito rotundo de la primera entrega, Disney y Pixar traen de vuelta a la gran pantalla otra aventura emocional adentrándose nuevamente en la compleja mente de Riley, en un momento crucial: la demolición repentina del cuartel general de sus emociones para dar paso a nuevos sentimientos que prometen revolucionar su mundo interior. Dirigida por Kelsey Mann y con un destacado elenco de voces, el film introduce emociones nunca antes vistas, como Ansiedad, que llega acompañada de otros sentimientos inexplorados, creando un dinámico nuevo entorno en la mente de Riley.
Lo especial de esta película es ver cómo Disney, el creador de las historias favoritas de todos los niños, busca representar las sensaciones que atraviesan a todos en diferentes momentos de su vida por medio de los recuerdos y las decisiones que uno toma en cada momento. La primera parte de este film se había estrenado en 2015 y fue todo un éxito. Esta secuela promete una exploración más profunda y matizada de las emociones humanas con la misma mezcla de humor y sensibilidad que caracterizó a su predecesora.
“Hagan espacio para nuevas emociones”, comenzó promocionando en las redes sociales de Pixar, anunciando la película, sacando a la luz algunos adelantos: “Hagan espacio para la Alegría, el Miedo, el Desagrado, la Tristeza, la Furia, la Ansiedad y el Aburrimiento, y la Envidia, y no te olvides de la Vergüenza”, agregaron en otros posteos. De esta manera, la segunda parte de “Intensamente” (“Inside Out” en inglés), llegará a la pantalla grande con estos nuevos sentimientos que se incorporarán a la vida de Riley.
En la primera película, la nena de 11 años tuvo que afrontar una nueva vida cuando sus padres decidieron mudarse de Minnesota a San Francisco por cuestiones laborales del papá. Fue en ese momento que las emociones Tristeza, Alegría, Desagrado, Furia y Temor empezaron a trabajar en la cabeza de la chica. Ahora, en esta nueva etapa, se sumarán estos cuatro sentimientos a su mente. “Intensamente” obtuvo el premio Oscar a Mejor película animada, así como 10 premios Annie, y fue un éxito de taquilla al recaudar 800 millones de dólares con un presupuesto de 175 millones.
Las mejores películas de Pixar siempre fueron objetos los que adquieren voces, actitudes y comportamientos propios de los seres humanos. De un tiempo a esta parte, con “Intensamente” y “Soul” como artífices, el estudio llevó adelante una transformación que fue ganando unos cuantos cuestionamientos. Empezó a ampliarse hacia el inconsciente y a partir de ese impulso cada estado de ánimo, hasta el más abstracto, pudo encontrar su representación y transformarse en un personaje más.
Esta segunda parte, tiene como distintivo que cada una de las emociones aparecen corregidas y aumentadas en el interior de la cabeza de Riley, quien está instalada en otra fase vital. Pete Docter cedió la silla de director a Kelsey Mann, quien ha participado en calidad de supervisor de historia en producciones “Monsters University” (2013), “Un gran dinosaurio” (2015) o “Unidos” (2020); y esta será su ópera prima. La nominada al Óscar Meg LeFauve, coescritora de la primera entrega, se encargó del guion de esta nueva aventura; mientras que, la producción, corre a cargo de Mark Nielsen.
En inglés, Maya Hawke presta su voz a Ansiedad. Junto a ella se escuchará nuevamente a Amy Poehler como Alegría, Phyllis Smith como Tristeza y Lewis Black como Furia. Tony Hale y Liza Lapira sustituyen a Bill Hader y Mindy Kaling como Temor y Desagrado, respectivamente. El resto de nuevas emociones son: Envidia, con la voz de Ayo Edebiri ; Aburrimiento, interpretada por Adèle Exarchopoulos; Vergüenza, a cargo de Paul Walter Hauser y Nostalgia, interpretada por la veterana June Squibb.
El director Kelsey Mann, explicó cómo decidieron abordar el tema de la adolescencia y los inevitables cambios que existen en ese proceso: “Necesitábamos saber lo que verdaderamente pasaba en nuestras mentes en esa etapa de nuestras vidas, Trajimos a algunos expertos que apoyaron en el primer filme e hicimos mucha investigación al respecto, especialmente con Dacher Keltner, profesor de Berkeley que es nuestra especie de experto en emociones. Suceden muchos cambios en los que viejos caminos dentro de la mente se destruyen y otros se construyen”.
“Literalmente es como una bola de demolición que entra para reconstruir el mundo y eso es lo que Riley vive como adolescente”, añadió. Y con esta nueva etapa de vida, llegan nuevos personajes que pelearán por el control, siendo uno de ellos la Ansiedad: “La ansiedad, con la voz de Maya Hawke, puede ser nueva para el equipo, pero ella no es realmente del tipo que se queda en un segundo plano. Eso tiene mucho sentido si lo piensas en términos de lo que sucede dentro de nuestras mentes” aseguró el director.
Las nuevas emociones
Ansiedad, Envidia, Aburrimiento y Vergüenza se suman en “Intensamente 2” al mapa de emociones que conocimos en la película original de 2019 cuando su protagonista, tenía 11 años. Casi una década después, Riley está de vuelta, ahora transitando en plenitud su adolescencia, y con nuevos estados de ánimo que se ponen en juego, transformados al igual que en la aventura previa en personajes con peso propio y colorida representación visual, como es tradición en Pixar.
Ansiedad: En la versión original en inglés con subtítulos se escuchará a Ansiedad (Anxiety) con la voz de Maya Hawke, la hija de Ethan Hawke y Uma Thurman que se convirtió en estrella gracias a su aparición como Robin Buckley en la serie “Stranger Things”. Diseñada en tonos anaranjados, con ojos saltones, dientes separados y la cabellera revuelta, Ansiedad aparece en el trailer de la película como líder de una especie de reacción contra Alegría y las otras emociones que vienen de la primera película.
Envidia: La segunda emoción que aparece como novedad en la secuela es Envidia (Envy), con la voz original de Ayo Edebiri, una de las figuras de la aplaudida serie El oso (The Bear). Dibujada con tintes entre verdosos y azulados, dueña de unos ojos inmensos y una expresión entre retraída e insegura, este flamante personaje promete activarse en la conciencia de Riley sobre todo cuando sale a jugar hockey sobre hielo.
Aburrimiento: El personaje más enigmático de todas las emociones que se incorporan al universo emocional de Riley en Intensa-Mente 2 es Aburrimiento (Ennui). Es un estado de ánimo dibujado por los artistas de Pixar como si insinuara algún aire potencialmente intelectual bajo su delgadez, el pelo largo, una nariz en punta, indumentaria oscura y la atención siempre puesta en la pantalla del teléfono celular. Con la voz de la actriz francesa Adèle Exarchopoulos expresará la faceta más apática e indiferente de Riley frente a la realidad y, por supuesto, a las otras emociones.
Vergüenza: El reparto de emociones recién llegadas se completa con Vergüenza (Embarrasment), que lleva en la versión original la voz del actor Paul Walter Hauser. Detrás de un corpachón que se desplaza con movimientos siempre torpes, este personaje muestra un rostro bonachón e ingenuo. Se lo ve ruborizarse, bajar los ojos y ocultar su enorme cara, dominada por una nariz gigantesca en forma de globo. La confusión emocional y las dudas propias de la adolescencia le darán protagonismo.
Estas cuatro emociones quedaron en la película después de un trabajoso proceso de selección por parte del director Kelsey Mann, y su equipo: “En los primeros borradores y versiones, Riley regresaba sumando otras nueve emociones a las ya conocidas. Cinco de ellas quedaron en el camino. En el primer screening que hicimos había nueve emociones. Estaba dispuesta y lista para que la película tuviera muchas emociones, pero no pudimos seguir esa pista porque terminaban anulándose entre ellas.”, dijo Mann a la prensa estadounidense.
Los celos y la culpa fueron las emociones que más tardaron en ser descartadas. La directora explicó que no desaparecieron del todo porque quedaron agazapadas y escondidas dentro de otras. “La ansiedad proviene claramente de la culpa. Terminamos sacándola como emoción propia porque vimos que realmente no aportaba nada a la historia. La culpa ocupaba un pequeño lugar en el equipaje de la ansiedad, pero al final le dimos todo el lugar a esta última”, justificó.
Paro docente en varias provincias complica el inicio de clases en Argentina
Gremios docentes confirmaron medidas de fuerza en distintas provincias del país en reclamo de mejoras salariales y mayor financiamiento para el sistema educativo. La protesta genera incertidumbre sobre el inicio de clases y pone en tensión las negociaciones entre sindicatos, gobiernos provinciales y la Nación.
El comienzo del ciclo lectivo en distintas provincias de Argentina se encuentra atravesado por un nuevo conflicto salarial entre los sindicatos docentes y las autoridades educativas. Diversos gremios del sector anunciaron un paro nacional en reclamo de mejoras salariales y de una mayor inversión en educación, lo que amenaza con retrasar el inicio de clases en varias jurisdicciones.
Las organizaciones sindicales sostienen que los salarios docentes han perdido poder adquisitivo frente a la inflación registrada en el último año y reclaman una recomposición urgente que permita recuperar el ingreso de los trabajadores de la educación. Además, exigen que se convoque nuevamente a la paritaria nacional docente para discutir un salario mínimo a nivel país.
Entre los gremios que impulsan las medidas de fuerza se encuentran entidades nucleadas en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), uno de los sindicatos más representativos del sector. Desde la organización señalaron que la situación económica afecta directamente a los docentes y advirtieron que la falta de respuestas concretas podría derivar en nuevas protestas.
Por su parte, desde el gobierno nacional encabezado por Javier Milei sostienen que las negociaciones salariales corresponden a cada provincia, ya que la educación es una competencia descentralizada. En ese marco, las autoridades remarcaron que las jurisdicciones deben avanzar en acuerdos propios con los gremios locales.
Sin embargo, la falta de consenso entre sindicatos y gobiernos provinciales generó un escenario de tensión que repercute directamente en el calendario escolar. En varias provincias, los docentes anunciaron que no comenzarán las clases hasta que se presenten propuestas salariales que consideren satisfactorias.
El conflicto genera preocupación entre las familias y la comunidad educativa, ya que el inicio del ciclo lectivo es un momento clave para millones de estudiantes en todo el país. Las autoridades educativas esperan que las negociaciones continúen en los próximos días con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita normalizar el comienzo de las clases.
Mientras tanto, el paro docente vuelve a poner en el centro del debate la situación salarial del sector educativo y el financiamiento del sistema público de enseñanza, una discusión que se repite en el país cada vez que se acerca el inicio del año escolar.
El Gobierno profundiza el ajuste fiscal y anuncia nuevos recortes para sostener el superávit
La administración de Javier Milei confirmó que avanzará con un nuevo paquete de medidas orientadas a consolidar el equilibrio de las cuentas públicas. Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es “blindar” el superávit fiscal, mientras crecen las tensiones con gobernadores y gremios.
El Gobierno nacional anunció que profundizará el ajuste del gasto público en las próximas semanas con el fin de mantener el superávit fiscal alcanzado en los primeros meses de gestión. La decisión forma parte del programa económico que impulsa el presidente Javier Milei y que tiene como eje central el déficit cero.
Fuentes oficiales indicaron que las nuevas medidas incluirán recortes en partidas administrativas, revisión de contratos estatales y una reducción adicional en transferencias discrecionales a provincias. También se avanzaría en una reestructuración de organismos públicos considerados “ineficientes”, según la visión del Ejecutivo.
Desde el Ministerio de Economía aseguran que el ordenamiento de las cuentas es condición necesaria para sostener la desaceleración inflacionaria y estabilizar el mercado cambiario. En ese sentido, remarcan que el equilibrio fiscal es la principal señal hacia los mercados y organismos internacionales.
Sin embargo, la profundización del ajuste generó preocupación en distintos sectores. Gobernadores de varias provincias advirtieron sobre el impacto que podrían tener los recortes en obras públicas y programas sociales, mientras que gremios estatales anticiparon posibles medidas de fuerza si se producen nuevos despidos o reducciones salariales.
Analistas económicos señalan que el desafío del Gobierno será sostener el equilibrio sin afectar aún más el nivel de actividad y el consumo, en un contexto de caída del poder adquisitivo y retracción económica.
La Casa Rosada, por su parte, ratificó que no habrá marcha atrás: “El superávit no se negocia”, sostienen en el entorno presidencial, en línea con la hoja de ruta que el Presidente viene defendiendo desde el inicio de su mandato.
Argentina pide a la Justicia de EE. UU. suspender proceso legal sobre YPF y frenar pedidos de información intrusivos
El Gobierno argentino solicitó formalmente ante un tribunal de Nueva York la suspensión del proceso de “discovery” —fase de intercambio de pruebas e información— en el litigio relacionado con la nacionalización de la petrolera estatal YPF, al considerar que los requerimientos actuales son **intrusivos, desproporcionados y afectan la soberanía nacional. La presentación también busca frenar un pedido de desacato formulado por los demandantes
La Procuración del Tesoro de la Nación presentó este miércoles ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, liderado por la jueza Loretta Preska, un pedido para suspender la etapa de discovery en el juicio por la expropiación de YPF, así como para retirar la solicitud de desacato en contra del Estado argentino impulsada por los demandantes.
El discovery es una fase del proceso judicial estadounidense en la que cada parte puede solicitar información, documentos y pruebas a la contraparte o a terceros. El Gobierno argentino sostiene que este mecanismo ha sido llevado “más allá de lo razonable” con requerimientos que, según su criterio, vulneran la soberanía del país y no contribuyen a la ejecución de una sentencia civil típica.
Argumentos del Estado argentino
En su presentación, la Procuración afirmó que:
Los pedidos de discovery se han tornado “intrusivos y desproporcionados”, afectando “de manera directa a la soberanía argentina y a las relaciones internacionales.”
El Gobierno ha cumplido de manera exhaustiva con sus obligaciones legales, entregando volúmenes significativos de información, pero aún así enfrentó exigencias que considera ajenas al objetivo del proceso.
Algunos de los pedidos impugnados incluyen solicitudes de información sensible sobre activos o comunicaciones que, a criterio argentino, no son pertinentes ni ejecutables según el derecho internacional.
El escrito también recuerda que en gobiernos anteriores la Argentina fue declarada en desacato en causas internacionales, pero subraya que esta administración ha cumplido con todos los requerimientos formales.
Contexto del caso
El litigio se originó tras la nacionalización de YPF en 2012, cuando el Estado argentino asumió el control mayoritario de la petrolera. Accionistas minoritarios afectados presentaron demandas en tribunales de Estados Unidos argumentando que no se respetaron ciertos derechos de los inversores.
La Corte de Nueva York había dictado una condena que obliga a Argentina a pagar una indemnización millonaria (más de US$16.000 millones), y parte del conflicto actual gira en torno a cómo se ejecutaría esa sentencia.
Repercusiones y próximos pasos
La solicitud de suspensión presentada por Argentina ahora queda en manos de la justicia estadounidense, que deberá decidir si concede o no el pedido mientras avanzan las apelaciones y otros recursos legales disponibles.
Mientras tanto, la presentación subraya una postura firme del Gobierno de defender la soberanía jurídica del país y de cuestionar lo que considera un uso indebido de herramientas procesales por parte de los demandantes.