Plan Potenciar Trabajo de ANSeS para 1 millón de personas: cómo anotarse y cobrar $ 18.900 en julio
De la mano de la ANSeS, el Ministerio de Desarrollo Social pagará a los titulares del Plan Potenciar Trabajo un bono extra de $ 6000 en julio: ¿qué otros convenios cerró Arroyo para el crecimiento del programa?
La emergencia de la pandemia amplificó la llegada de la asistencia social a los sectores más vulnerables frente a este contexto, llevando al Gobierno a aplicar toda una batería de medidas de distinto alcance con el fin de continuar sustentando a los más golpeados por el Covid-19.
Frente a este panorama, el Ministerio de Desarrollo Social, con Daniel Arroyo a la cabeza, resulta una de las carteras que más planes y subvenciones moviliza en este sentido: desde la Asignación Universal por Hijo (AUH) o por Embarazo (AUE) hasta la Tarjeta Alimentar para sus titulares o el programa Potenciar Trabajo, Arroyo es el responsable de gran parte de la asistencia en pandemia, siempre de la mano de la ANSeS -organismo liderado por Fernanda Raverta- en cuanto a lo administrativo.
En este marco, hace ya unas semanas el ministro anunció el pago nuevo bono extraordinario para casi un millón de titulares del plan Potenciar Trabajo: este consiste en una asistencia de $ 6000 a cobrar en julio.
El beneficio se pagará en conjunto con el monto general del programa que suele acreditarse todos los meses, el cual corresponde al 50% del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), es decir, $ 12.960 para julio según el aumento del 4% establecido para el SMVM para el mes entrante.
De esta forma, al sumar ambos beneficios los titulares cobrarán el mes entrante $ 18.960 gracias al aumento del 4% y el bono anunciado por el ministro.
«Pusimos en marcha este bono de $ 6000 frente a un contexto tan difícil y a un precio de los alimentos que les complica la situación a muchas familias, sobre todo en este contexto de frío», indicó Arroyo en su momento a Radio 10.
El titular de la cartera confirmó también cuando se pagará el beneficio: «Potenciar Trabajo apunta al trabajo en la construcción, textil, producción de alimentos y el reciclado. Lo que hemos hecho es un bono de seis mil pesos y se acredita en los primeros días de julio«, aseguró el ministro el pasado miércoles a Radio Del Plata.
Tal como establece el sitio web de Desarrollo Social, Potenciar Trabajo «tiene como objetivo contribuir a mejorar el empleo y generar nuevas propuestas productivas a través del desarrollo de proyectos socio-productivos, socio-comunitarios, socio-laborales y la terminalidad educativa, con el fin de promover la inclusión social plena para personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad social y económica».
Según estos lineamientos, Arroyo también destacó en conversaciones radiales los convenios realizados entre su cartera y las cámaras empresariales con el fin de que los titulares de Potenciar Trabajo se capaciten en las propias plantas: «Son 25 horas semanales de capacitación para que lleguen al salario mínimo completo».
Este anuncio se muestra acorde con el convenio firmado este martes entre el ministro y dos cámaras empresariales: La Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), representada por Marcelo Fernández, y la Confederación General Económica (CGE), a cargo de Roberto Marquínez.
Las tres partes se comprometieron con sus firmas a llevar a cabo un «acuerdo para desarrollar en conjunto el programa» con el fin de que «las personas que tienen planes sociales se vinculen con el trabajo», tal como indicó Arroyo. «Tenemos que reconstruir la Argentina por el lado del trabajo», destacó el ministro.
Por su parte, Marcelo Fernández manifestó: «La firma del convenio representa un gran avance para mejorar la empleabilidad de los trabajadores y trabajadoras a través de la formación laboral y la adquisición de competencias que las PYMES necesitamos para ser el motor de la recuperación económica en la pospandemia».
Finalmente, Marquínez resaltó la importancia del convenio para el sector privado: «Los empresarios PYMES estamos trabajando para afianzar la articulación público-privada con la firma de este acuerdo«.
Paro docente en varias provincias complica el inicio de clases en Argentina
Gremios docentes confirmaron medidas de fuerza en distintas provincias del país en reclamo de mejoras salariales y mayor financiamiento para el sistema educativo. La protesta genera incertidumbre sobre el inicio de clases y pone en tensión las negociaciones entre sindicatos, gobiernos provinciales y la Nación.
El comienzo del ciclo lectivo en distintas provincias de Argentina se encuentra atravesado por un nuevo conflicto salarial entre los sindicatos docentes y las autoridades educativas. Diversos gremios del sector anunciaron un paro nacional en reclamo de mejoras salariales y de una mayor inversión en educación, lo que amenaza con retrasar el inicio de clases en varias jurisdicciones.
Las organizaciones sindicales sostienen que los salarios docentes han perdido poder adquisitivo frente a la inflación registrada en el último año y reclaman una recomposición urgente que permita recuperar el ingreso de los trabajadores de la educación. Además, exigen que se convoque nuevamente a la paritaria nacional docente para discutir un salario mínimo a nivel país.
Entre los gremios que impulsan las medidas de fuerza se encuentran entidades nucleadas en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), uno de los sindicatos más representativos del sector. Desde la organización señalaron que la situación económica afecta directamente a los docentes y advirtieron que la falta de respuestas concretas podría derivar en nuevas protestas.
Por su parte, desde el gobierno nacional encabezado por Javier Milei sostienen que las negociaciones salariales corresponden a cada provincia, ya que la educación es una competencia descentralizada. En ese marco, las autoridades remarcaron que las jurisdicciones deben avanzar en acuerdos propios con los gremios locales.
Sin embargo, la falta de consenso entre sindicatos y gobiernos provinciales generó un escenario de tensión que repercute directamente en el calendario escolar. En varias provincias, los docentes anunciaron que no comenzarán las clases hasta que se presenten propuestas salariales que consideren satisfactorias.
El conflicto genera preocupación entre las familias y la comunidad educativa, ya que el inicio del ciclo lectivo es un momento clave para millones de estudiantes en todo el país. Las autoridades educativas esperan que las negociaciones continúen en los próximos días con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita normalizar el comienzo de las clases.
Mientras tanto, el paro docente vuelve a poner en el centro del debate la situación salarial del sector educativo y el financiamiento del sistema público de enseñanza, una discusión que se repite en el país cada vez que se acerca el inicio del año escolar.
El Gobierno profundiza el ajuste fiscal y anuncia nuevos recortes para sostener el superávit
La administración de Javier Milei confirmó que avanzará con un nuevo paquete de medidas orientadas a consolidar el equilibrio de las cuentas públicas. Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es “blindar” el superávit fiscal, mientras crecen las tensiones con gobernadores y gremios.
El Gobierno nacional anunció que profundizará el ajuste del gasto público en las próximas semanas con el fin de mantener el superávit fiscal alcanzado en los primeros meses de gestión. La decisión forma parte del programa económico que impulsa el presidente Javier Milei y que tiene como eje central el déficit cero.
Fuentes oficiales indicaron que las nuevas medidas incluirán recortes en partidas administrativas, revisión de contratos estatales y una reducción adicional en transferencias discrecionales a provincias. También se avanzaría en una reestructuración de organismos públicos considerados “ineficientes”, según la visión del Ejecutivo.
Desde el Ministerio de Economía aseguran que el ordenamiento de las cuentas es condición necesaria para sostener la desaceleración inflacionaria y estabilizar el mercado cambiario. En ese sentido, remarcan que el equilibrio fiscal es la principal señal hacia los mercados y organismos internacionales.
Sin embargo, la profundización del ajuste generó preocupación en distintos sectores. Gobernadores de varias provincias advirtieron sobre el impacto que podrían tener los recortes en obras públicas y programas sociales, mientras que gremios estatales anticiparon posibles medidas de fuerza si se producen nuevos despidos o reducciones salariales.
Analistas económicos señalan que el desafío del Gobierno será sostener el equilibrio sin afectar aún más el nivel de actividad y el consumo, en un contexto de caída del poder adquisitivo y retracción económica.
La Casa Rosada, por su parte, ratificó que no habrá marcha atrás: “El superávit no se negocia”, sostienen en el entorno presidencial, en línea con la hoja de ruta que el Presidente viene defendiendo desde el inicio de su mandato.
Argentina pide a la Justicia de EE. UU. suspender proceso legal sobre YPF y frenar pedidos de información intrusivos
El Gobierno argentino solicitó formalmente ante un tribunal de Nueva York la suspensión del proceso de “discovery” —fase de intercambio de pruebas e información— en el litigio relacionado con la nacionalización de la petrolera estatal YPF, al considerar que los requerimientos actuales son **intrusivos, desproporcionados y afectan la soberanía nacional. La presentación también busca frenar un pedido de desacato formulado por los demandantes
La Procuración del Tesoro de la Nación presentó este miércoles ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, liderado por la jueza Loretta Preska, un pedido para suspender la etapa de discovery en el juicio por la expropiación de YPF, así como para retirar la solicitud de desacato en contra del Estado argentino impulsada por los demandantes.
El discovery es una fase del proceso judicial estadounidense en la que cada parte puede solicitar información, documentos y pruebas a la contraparte o a terceros. El Gobierno argentino sostiene que este mecanismo ha sido llevado “más allá de lo razonable” con requerimientos que, según su criterio, vulneran la soberanía del país y no contribuyen a la ejecución de una sentencia civil típica.
Argumentos del Estado argentino
En su presentación, la Procuración afirmó que:
Los pedidos de discovery se han tornado “intrusivos y desproporcionados”, afectando “de manera directa a la soberanía argentina y a las relaciones internacionales.”
El Gobierno ha cumplido de manera exhaustiva con sus obligaciones legales, entregando volúmenes significativos de información, pero aún así enfrentó exigencias que considera ajenas al objetivo del proceso.
Algunos de los pedidos impugnados incluyen solicitudes de información sensible sobre activos o comunicaciones que, a criterio argentino, no son pertinentes ni ejecutables según el derecho internacional.
El escrito también recuerda que en gobiernos anteriores la Argentina fue declarada en desacato en causas internacionales, pero subraya que esta administración ha cumplido con todos los requerimientos formales.
Contexto del caso
El litigio se originó tras la nacionalización de YPF en 2012, cuando el Estado argentino asumió el control mayoritario de la petrolera. Accionistas minoritarios afectados presentaron demandas en tribunales de Estados Unidos argumentando que no se respetaron ciertos derechos de los inversores.
La Corte de Nueva York había dictado una condena que obliga a Argentina a pagar una indemnización millonaria (más de US$16.000 millones), y parte del conflicto actual gira en torno a cómo se ejecutaría esa sentencia.
Repercusiones y próximos pasos
La solicitud de suspensión presentada por Argentina ahora queda en manos de la justicia estadounidense, que deberá decidir si concede o no el pedido mientras avanzan las apelaciones y otros recursos legales disponibles.
Mientras tanto, la presentación subraya una postura firme del Gobierno de defender la soberanía jurídica del país y de cuestionar lo que considera un uso indebido de herramientas procesales por parte de los demandantes.