Si el escenario del lunes presagiaba el desastre, porque las señales negativas habían comenzado apenas iniciado el fin de semana, en el bunker de Boca se alentaba cierto optimismo. Por lo pronto, la ausencia de nuevos casos sintomáticos desde que explotó la burbuja por 18 casos de coronavirus era una señal: ante este panorama, la ausencia de malas noticias era, en sí misma, una buena.

En efecto, tanto en el grupo de asintomáticos como en el de los jugadores que dieron negativo en los test del pasado miércoles, no hubo evidente presencia de fiebre, tos, falta de olfato y gusto, y el resto de la sintomatología del Covid-19. Pero era necesario, claro, que la nueva ronda de hisopados a la que fue sometida la totalidad del plantel dijera lo suyo. Por todo eso, hubo mucho nervio y mucha expectativa puesta en los resultados de los test.
En el club alentaban, como escenario más optimista, dos variantes. Primero, como hecho más importante, que no se registraran nuevos casos en el grupo de futbolistas que dieron negativo en los análisis del miércoles. Estos 18 jugadores mantuvieron contacto estrecho con muchos de los contagiados, y era de esperar que alguno, o varios, desarrollaran la enfermedad porque estaban (y aún lo están) dentro del plazo de incubación de 14 días que marca la estadística. Y segundo, que dentro de los asintomáticos alguno pudiera revertir el análisis del miércoles y negativice, algo que se dio en varios casos (Montiel en River hace un mes, y el mismo Walter Bou cuando fue testeado por haber estado en contacto con Iván Marcone).
Si esos dos escenarios se daban, el cuerpo técnico (diezmado por el aislamiento voluntario de Miguel Angel Russo y por el contagio de Leandro Somoza, el ayudante de campo, y el entrenador de arqueros) y el Consejo de Fútbol que preside Juan Román Riquelme eran optimistas de que Boca pudiera presentar un equipo con cierto nivel de competitividad en el partido del 17 de septiembre en Asunción ante Libertad. Con estos antecedentes y otra ronda de estudios (test serológicos, PCR y estudios cardiológicos para todos) prevista para el próximo miércoles ya el club tendría un panorama definitivo sobre los alcances del brote y si finalmente pudo ser controlado.
Quizá la única certeza hasta aquí es que Boca no podrá contar con los jugadores que desarrollaron síntomas. A excepción, quizá, de Esteban Andrada, que manifestó antes la enfermedad y por no ser un jugador de campo. Al jugar de arquero, la falta de estado físico pesa mucho menos. Habrá que ver qué sucede con Marcone, que recién fue dado de alta. Y si los asintomáticos, como se espera, puedan estar prestos a volver a entrenarse en algún día de la semana próxima, dependiendo de cada caso en particular.
Con ellos, más Edwin Cardona (que culmina el martes la cuarentena luego de su arribo al país) y Maroni (se entrena con Reserva) y el regreso de Agustín Almendra (fue el primer jugador en dar positivo y todavía no se sumó al plantel), Russo tenga algo con qué trabajar, aunque de todas maneras Boca llegará en notable inferioridad física y futbolística, ya que para el partido en Asunción quedan 11 días y no hay mucho que se pueda hacer, y porque el equipo de Ramón Díaz está en competencia y levantó mucho su nivel (de hecho, ayer perdía 2-1 y le ganó 5-2 a Guaireña y se mantiene como escolta de Cerro Porteño).
Muchos en el club tenían la esperanza de que, ayer mismo a última hora, estuvieran los resultados tan esperados. Hubo llamados hasta altas horas de la noche, pero no fue el caso. «El miércoles tuvimos los resultados en el día, pero en los fines de semana hay menos personal en los laboratorios y se ve que no llegaron, tendremos que esperar», le contó a Olé una fuente que tiene línea directa con la empresa encargada de los hisopados.
Así las cosas, el suspenso continuará hasta hoy. Muchos habrán dormido salteado, con un ojo cerrado y otro alerta esperando el llamado que confirme los mejores augurios o, por el contrario, ratifique que el virus ya se cambia en el vestuario y se mueve como un jugador más. Habrá que ver con cuál de los dos escenarios amanece este domingo.