Un agente de seguridad de 21 años que integraba el cuerpo encargado de vigilar la Quinta Presidencial de Olivos fue hallado muerto en el interior de la residencia esta madrugada, en un hecho que encendió alarmas dentro del ámbito de seguridad nacional y que se encuentra bajo investigación judicial para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento.
El efectivo, que pertenecía al Escuadrón Chacabuco del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, cumplía funciones de vigilancia permanente en el predio, donde reside el presidente de la Nación y se llevan a cabo actividades oficiales y privadas de la primera autoridad del país.
Según las primeras informaciones oficiales, el hallazgo del cuerpo se produjo en un sector de la residencia durante la madrugada, lo que derivó en la activación inmediata de un operativo de seguridad y de pericias por parte de la Policía Federal Argentina (PFA) junto a la fiscalía competente.
La investigación quedó a cargo de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien se presentó en el lugar acompañada por equipos forenses y de la fuerza para iniciar las diligencias correspondientes, incluida la recolección de evidencia, la toma de testimonios y la revisión de las cámaras de seguridad internas.
Aunque en las primeras horas de la pesquisa se barajó la posibilidad de que la causa del deceso haya sido un suicidio, las autoridades subrayaron que todas las hipótesis siguen abiertas y que continuarán con las indagaciones para determinar con precisión lo sucedido. Entre las medidas impulsadas se encuentran el análisis de grabaciones de video, la revisión de objetos encontrados en el lugar y entrevistas a compañeros del agente fallecido.
El joven soldado, oriundo de la provincia de Misiones, era uno de los más recientes integrantes del equipo de seguridad destinado a la vigilancia de la residencia presidencial, un rol que incluye turnos prolongados y responsabilidades clave en la protección de la primera autoridad y del predio.
El caso se encuentra en etapa preliminar y, según fuentes judiciales, se aguardan los resultados de las pericias y de la autopsia para poder avanzar con determinaciones más concretas sobre las circunstancias y causas de su muerte.
La conmoción por este acontecimiento dentro de uno de los espacios más custodiados del país ha generado un fuerte seguimiento tanto en el ámbito político como en las fuerzas de seguridad, que permanecen a la espera de mayores precisiones sobre un hecho que aún no ha sido plenamente explicado.