CONECTATE CON NOSOTROS

Economía

Chau baja inflación: por qué los economistas ven inevitable una fase de aceleración de precios

Los pronósticos para agosto rondan el 3% y se prevé que, en la medida en que se normalice la actividad, reaparezcan factores de suba que estaban reprimidos

Ailén Lazarte

Publicado

en

Chau baja inflación: por qué los economistas ven inevitable una fase de aceleración de precios

En la última reunión de directorio, antes del fin de semana, de uno de los bancos privados líderes del país no se profundizó en el tema cambiario, ni en la actividad económica ni en las últimas medidas del Banco Central. Después de darle un rápido repaso muy por arriba de las últimas novedades económicas, los ejecutivos le dedicaron tiempo a explorar lo que, para ellos, es el tema que más los inquieta: la inflación.

No porque los demás temas no sean relevantes, todo lo contrario. En esa reunión, los banqueros admitieron algo que los angustia: la dinámica de precios está lejos de su dominio, observan que el Gobierno tendrá dificultades para mantener el actual sendero de aumentos y temen que el escenario empeore en los próximos meses, a medida que se levanten las restricciones por la pandemia, con las complicaciones sociales y políticas que eso implicaría.

El dato que llamó la atención de los financistas fue el informe de una consultora que anticipa una inflación de entre 3% y 3,4% para agosto. Con posibilidad de un agravamiento en el último cuatrimestre del año.

La sensación entre algunas consultoras que relevan los precios todas las semanas es que el alza de las naftas marca un hito en la dinámica inflacionaria.

No por el impacto de esa suba en el índice de precios -de un par de décimas- sino por el efecto contagio hacia el resto de la economía. A nadie escapa la influencia histórica que tienen los combustibles sobre los costos.

En verdad, el ajuste de las naftas coincide con la dinámica de reapertura gradual de la economía pandémica, y esa realidad es la que está impactando sobre los precios.

Consultoras como Eco Go, la de Orlando Ferreres & Asociados y Ecolatina son menos temerosas para el índice de este mes.

En Eco Go, la consultora dirigida por Marina Dal Poggetto, la inflación de agosto se ubicará por debajo del 2,5%. Mientras que a Ferreres le da entre 2,5% y 3%. Justamente, 3% es el número que les da a los técnicos de Ecolatina. En ese mismo nivel se ubica MacroView, la consultora de la dupla Melconian-Santángelo. Todos números que están por debajo de lo que atemorizó a los financistas del banco líder, antes del fin de semana.

¿Entonces? La atención de los economistas ya no se focaliza en estas pocas jornadas que restan para que termine agosto sino en los meses que vienen.

«Nunca me pasó que proyecte una inflación mayor para el próximo año. Cuando se hacen proyecciones, uno siempre trata de ser optimista. Pero esta vez no, al menos con los precios. La duda es si la dinámica empeorará demasiado, y nos vamos a una dinámica por arriba del 50% anual», cuenta el director del banco líder en cuestión.

La noticia tranquilizadora en este contexto es que nadie está viendo la posibilidad de un riesgo hacia la hiperinflación. En un reciente reportaje público a Carlos Melconian, el economista respondió que esa posibilidad es «baja» y «absolutamente evitable» en la Argentina.

El ritmo de las tres inflaciones

La observación de los economistas consultados por iProfesional se dirigió a mostrar una preocupación por lo que pasará con los precios ahora que la actividad económica tiende a una normalización. Y prestan atención al costado fiscal y monetario de la era post pandemia,  y por el manejo que vaya a hacer el Gobierno de ahora en más sobre el panorama macro.

Marina dal Poggetto plantea que el Gobierno tiene margen para lograr una recuperación de largo plazo, pero para lograrlo deberá dar señales concretas sobre el panorama fiscal por venir.

Puntualmente sobre la inflación, Dal Poggetto plantea que existen «tres inflaciones distintas».

  • Una la del IPC del Indec -que está construido con tarifas que se encuentran congeladas y controles de precios en distintos rubros.
  • Otra inflación con «los precios libres», que incluye a rubros que se encuentran condicionados por la pandemia: servicios como gimnasios, restaurantes y hoteles.
  • Y otra que tiene en cuenta a los «precios dolarizados», con productos desde autos a notebooks, que están evidenciando fuertes presiones alcistas e incluso de escasez.
Marina Dal Poggetto, directora de Eco Go, diferencia entre tres inflaciones, cada una con su propia velocidad

Marina Dal Poggetto, directora de Eco Go, diferencia entre tres inflaciones, cada una con su propia velocidad

Dal Poggetto, como así también Pablo Goldín -director de MacroView- y Fausto Spotorno (OF&A), están convencidos de que este mes se inició una aceleración inflacionaria. Un proceso que se sabe cómo empieza pero no así su evolución ya que dependerá del manejo que el Gobierno haga de la macro.

«Mi sensación es que agosto será el mes más caliente desde que comenzó la pandemia. Y que a partir de acá notaremos una suba en el escalón inflacionario. Se vuelven a mover los precios que estuvieron encuarentenados o controlados. Y me parece bien: prefiero estos movimientos a que haya una inflación reprimida que en algún momento salte como un resorte», analiza Goldín, en diálogo con iProfesional.

Hacia adelante, Goldín cree que ese salto de agosto-septiembre se consolidará pero que puede no ser la definitiva. Se refiere a la posibilidad de que, en algún momento de la primavera-verano, el Gobierno se vea forzado a una devaluación. «Si fuera así, la inflación mensual saltaría a un rango de 4% a 5%», afirma.

Spotorno también nota la aceleración inflacionaria. E incluye a los alimentos en esa tendencia. «La inflación tiende a escalar, y eso se nota en la brecha en el tipo de cambio. Según mis cálculos, incluso, hoy tenemos una inflación reprimida de por lo menos diez puntos, y eso sin sacar el cepo», afirma en diálogo con iProfesional. Se refiere básicamente a los controles que mantienen congeladas las tarifas de los servicios públicos.

En tanto, Matías Rajnerman, economista de Ecolatina, se suma al equipo que observa una aceleración inflacionaria. «Para los próximos meses entendemos que esta aceleración seguiría: la relajación de la cuarentena en el AMBA que traería la reaparición de algunas presiones salariales, más un dólar que seguiría subiendo no dejarán que la inflación baje del 2,5% en lo que resta del año. Como resultado, la suba de precios terminaría 2020 apenas por debajo del 40%», concluye en su diálogo con iProfesional.

La lupa en el presupuesto

La dinámica de los precios será clave para la economía 2021, (se supone) ya en la era postpandemia.

Esa tendencia dependerá, como suele ocurrir en la Argentina, de varios factores, empezando por la suerte que corra el tipo de cambio. Las actuales tensiones en el mercado cambiario no auguran un buen pronóstico, pero lo que sí se sabe es que el Gobierno tratará de evitarlo. ¿Podrá?

Mucho dependerá de lo que suceda en las próximas semanas. Se vienen jornadas claves. Con el cierre del capítulo de la deuda, hacia finales de este mes, con la posibilidad cierta de que no queden holdouts tras el acuerdo con los acreedores.

Y con la presentación del proyecto de Presupuesto 2021, a mediados del mes que viene. Será un momento trascendente: a falta de un plan económico, el Ejecutivo quiere que esta iniciativa sea su mapa económico para el año que viene.

Desde el Palacio de Hacienda ya admiten que será la forma de generar las expectativas para lo que viene. Seguramente allí se planteará la magnitud de la recuperación tras la pandemia. El gremio de los economistas profesionales, sin embargo, observará más allá de ese número indicativo: todas las miradas estarán puestas en el escenario fiscal. O sea, el plan que pondrá el Gobierno sobre la mesa para emprolijar la súper expansión de este año signado por el Covid-19.

Ahí, justamente, quedará expuesto el escenario inflacionario para el año que viene. Clave para imaginar si habrá crecimiento sustentable y también para la puja distributiva.

Continuar Leyendo

Economía

Pampa Energía frena la producción de caucho sintético en Puerto San Martín y peligran 130 puestos de trabajo

El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU) confirmó el cese de operaciones de la histórica planta del departamento San Lorenzo, la única productora de este insumo en el país. El gremio atribuye la medida a la apertura de importaciones y a la caída en la demanda del sector automotriz.

Ailén Lazarte

Publicado

en

El fin de un emblema petroquímico

La provincia de Santa Fe enfrenta un escenario crítico en su entramado productivo tras confirmarse la paralización definitiva de la línea de producción de caucho sintético de la empresa Pampa Energía (ex PASA Petroquímica), ubicada en la localidad de Puerto General San Martín. La decisión empresarial deja en una situación de extrema vulnerabilidad a más de 130 familias de manera directa, además de afectar a trabajadores fuera de convenio y contratistas.

La planta, que cuenta con seis décadas de trayectoria en el corazón del cordón industrial rosarino, ostentaba el título de ser la única fábrica de caucho sintético del país, un insumo clave para la industria de neumáticos y el sector automotriz.

Según detalló el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), Mauricio Brizuela, el anuncio de la firma tomó por sorpresa al personal:

“Ayer aparecieron con una reunión, pensamos que era una de las tantas que venimos teniendo, y avisándonos que van a dejar de producir, que ya la planta no arranca más”.

 Importaciones y caída del mercado interno

Desde el sector sindical señalaron directamente al contexto macroeconómico nacional y al cambio en las reglas de juego para el comercio exterior como los factores desencadenantes del cierre.

“Hay una problemática real sobre la producción del caucho desde que se dio la apertura de las importaciones”, argumentó Brizuela, comparando el impacto actual con crisis previas que afectaron a gigantes petroquímicos del cordón como Dow. Asimismo, vinculó la paralización con el freno productivo en grandes firmas de neumáticos y autopartes como Fate o Cabot.

Por su parte, desde la gerencia de la compañía argumentaron que el desplome del mercado local tornó inviable la continuidad operativa:

  • Consumo al mínimo: Según adujeron desde la firma, el mercado interno actualmente absorbe entre un 5% y un 10% de la capacidad de producción de la planta.

  • Costos de exportación: La empresa adujo que los costos logísticos y operativos actuales impiden colocar el remanente en el mercado internacional de manera competitiva.

 Audiencia en Trabajo y la situación de los operarios

Frente a la inminente parálisis, las partes fueron convocadas a una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la provincia para evaluar alternativas y contener el impacto social en la región.

El referente de SOEPU denunció además la estrategia de la compañía para la desvinculación del personal: “Iban a empezar a invitar a todos los compañeros a un retiro voluntario, ofreciendo montos por arriba de las indemnizaciones”. Al respecto, el gremialista advirtió sobre la complejidad de la reinserción laboral de las familias afectadas, dado que se trata de mano de obra altamente calificada con un promedio de edad que oscila entre los 40 y 60 años.

Continuar Leyendo

Economía

Alerta del FMI: La deuda pública mundial superará los 100 billones de dólares y representa el 93% del PBI global

El Fondo Monetario Internacional advirtió en su último informe sobre el histórico nivel de endeudamiento alcanzado por las principales potencias y mercados emergentes. El organismo pide ajustes fiscales urgentes y advierte que el costo del endeudamiento seguirá alto.

Ailén Lazarte

Publicado

en

Cifras récord en la economía global En su más reciente informe sobre la estabilidad financiera global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) encendió las alarmas de la economía mundial al confirmar que la deuda pública global superará la barrera histórica de los 100 billones de dólares (trillions, en inglés), lo que equivale al 93% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial.

Según las proyecciones del organismo multilateral, la tendencia de endeudamiento no muestra signos de desaceleración y se encamina a rozar el 100% del PBI global para finales de esta década si los gobiernos no aplican correcciones fiscales significativas.

Los motores de la deuda: EE.UU. y China El informe del FMI señala que el aumento desmedido del endeudamiento está concentrado principalmente en las dos mayores economías del planeta:

  • Estados Unidos y China: Ambas potencias explican la mayor parte del incremento. En el caso estadounidense, los elevados déficits fiscales y los costos de servicio de la deuda impulsaron la cifra a niveles no vistos desde la posguerra.

  • Impacto en mercados emergentes: Para los países en desarrollo, el FMI advierte un «escenario adverso», ya que los altos niveles de deuda en las potencias obligan a mantener las tasas de interés elevadas, encareciendo el crédito internacional para las economías emergentes y aumentando el riesgo de reestructuraciones forzadas.

Advertencia por «riesgos fiscales invisibles»

La Directora del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, Vitor Gaspar, enfatizó que las estimaciones oficiales podrían quedarse cortas debido a lo que el organismo clasifica como «deuda no identificada» o riesgos fiscales no declarados en los presupuestos nacionales.

El FMI recomendó a los ministerios de finanzas de todo el mundo reconstruir sus colchones fiscales, reducir el gasto no esencial y estabilizar la deuda en un contexto donde los costos de financiamiento seguirán siendo más altos de lo previsto en los próximos años.

Continuar Leyendo

Economía

¿Por qué la nafta no baja si el petróleo cae? El plazo de 60 días que manejan las petroleras

La tregua entre Estados Unidos e Irán desplomó el valor del crudo en el mundo, pero el impacto en Argentina no será automático. El especialista José Stella detalló en Cadena 3 Rosario el mecanismo de compensación que frena una rebaja inmediata y el límite que impone Vaca Muerta.

Ailén Lazarte

Publicado

en

El mapa energético global cambió de rumbo de forma drástica. El fin de las hostilidades en Medio Oriente, sellado mediante un acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán, provocó un derrumbe en la cotización internacional del petróleo, que rompió la barrera psicológica de los 80 dólares por barril. Aunque este escenario abre la puerta a una futura reducción de los combustibles en el mercado argentino, las pizarras de las estaciones de servicio no mostrarán cambios en lo inmediato.

Durante una entrevista en el programa Siempre Juntos de Cadena 3 Rosario, José Stella, profesor de Política Energética, desarmó el entusiasmo de los consumidores y proyectó que cualquier recorte en los precios locales demorará alrededor de 60 días en materializarse.

La «cuenta pendiente» de las refinerías

La razón detrás de este desfasaje temporal se remonta a las decisiones estratégicas que tomaron YPF y el resto de las petroleras a comienzos de abril. En pleno pico de la crisis de Medio Oriente, el barril de crudo Brent (la referencia que utiliza nuestro mercado) se disparó desde la franja de los 70 dólares hasta rozar un techo de 126 dólares.

Para evitar un impacto letal en el bolsillo de los automovilistas, las compañías aplicaron un colchón amortiguador. «Si se hubiera trasladado toda esa suba, los combustibles tendrían que haber aumentado alrededor de un 36 o 37%. Sin embargo, el ajuste fue de aproximadamente un 25%», precisó Stella.

Ese margen de casi doce puntos porcentuales que las empresas «absorbieron» en su momento es el que buscarán recuperar ahora. Por ende, aunque la materia prima se abarató con fuerza, los surtidores mantendrán una meseta en el corto plazo mientras las operadoras nivelan sus finanzas, un proceso que se extenderá por las próximas semanas.

De los commodities globales al dilema de Vaca Muerta

Ante el interrogante de por qué la Argentina debe atarse a los vaivenes internacionales siendo un país productor de petróleo, el docente aclaró que el crudo funciona bajo la estricta lógica de un commodity. Su valor se rige por pizarras globales, del mismo modo en que se comercializan y tasan materias primas de exportación como la soja o el cacao.

Por último, Stella encendió una luz de alerta respecto al impacto que un crudo demasiado barato podría tener en la economía local: un desplome excesivo pondría en jaque el desarrollo de Vaca Muerta. Al tratarse de recursos no convencionales, las obras de expansión e inversión requieren que el barril cotice cerca de los 65 dólares para ser rentables. Si el precio perfora ese piso de sustentabilidad, los planes corporativos podrían entrar en revisión.

De todas formas, el analista ve difícil que los valores sigan cayendo en picada. La reconstrucción de la infraestructura energética dañada en Medio Oriente durante el conflicto requerirá de fuertes capitales para reactivarse por completo. Debido a esto, Stella concluyó que lo más factible es que el crudo se estabilice en un rango de entre 75 y 80 dólares durante un período prolongado.

Continuar Leyendo

Tendencias