CONECTATE CON NOSOTROS

Internacional

Vuelve a cobrar fuerza la teoría de que el coronavirus escapó de un laboratorio en Wuhan y no de un mercado de animales

Se trata de la más completa investigación sobre el tema realizada hasta la fecha. Su autor, el prestigioso Nicholas Wade, reunió los elementos que indican que el SARS-CoV-2 pudo haber sido creado en el Instituto de Virología de la ciudad china donde comenzó el brote en 2019

eltribuno

Publicado

en

Vuelve a cobrar fuerza la teoría de que el coronavirus escapó de un laboratorio en Wuhan y no de un mercado de animales

Quince meses después del comienzo de la pandemia, sigue habiendo más preguntas que respuestas sobre el origen del coronavirus que mató a más de tres millones de personas en todo el mundo. ¿Se trata de un coronavirus zoonótico que saltó naturalmente de un animal al hombre a través de un huésped intermedio? ¿O se escapó de un laboratorio, más precisamente del Instituto de Virología de Wuhan, la ciudad china donde se detectaron los primeros casos en diciembre de 2019?

Nicholas Wade, uno de los más respetados periodistas científicos del mundo, intentó dar una respuesta a estas preguntas en la que es quizá la más completa investigación sobre el tema realizada hasta la fecha. Recorrer las más de 30 páginas del trabajo no deja dudas: la teoría de la fuga de laboratorio del SARS-CoV-2 no solo es muy plausible, sino, de hecho, es la más probable.

“Me parece que los defensores de la fuga de laboratorio pueden explicar todos los datos disponibles sobre el SARS 2 mucho más fácilmente que aquellos que favorecen la emergencia natural”, escribe Wade en su artículo, publicado en el Bulletin of Atomic Scientistsuna prestigiosa revista que trata temas relacionados con la seguridad mundial y las políticas públicas.

El artículo publicado en el Bulletin of Atomic Scientists

Además de explicar por qué lo más probable es que el SARS-CoV-2 sea un virus creado en laboratorio, la investigación de Wade también da cuenta de la increíble serie de falta de controles, conflictos de interés y complicidad tanto del régimen chino como del mundo científico, que siguen haciendo imposible determinar cómo surgió y comenzó a propagarse el virus entre humanos, algo vital para prevenir futuros brotes.

“Serie de inverosimilitudes”

El principal argumento a favor de la teoría de un virus creado en laboratorio es, según Wade, claro: el patógeno fue desde el primer momento particularmente adecuado para infectar a los humanos, mientras que, por el contrario, hay poca o nula evidencia que muestre una evolución natural de un virus de los murciélagos a un virus que ataca a las personas.

En su muy fundamentado artículo, Wade comparó el nuevo patógeno con el virus SARS1, que que surgió en 2003 en los países del sudeste asiático, y con el MERS, que causa el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio. En el caso de estos dos virus, su origen animal fue identificado con relativa facilidad por los científicos, algo que no ocurrió en el caso del nuevo coronavirus.

La teoría de la emergencia natural lucha contra una serie erizada de inverosimilitudes

“Nadie ha encontrado la población de murciélagos que fue la fuente del SARS2, si es que alguna vez infectó a los murciélagos. No se ha presentado ningún huésped intermedio, a pesar de una búsqueda intensiva por parte de las autoridades chinas, que incluyó la prueba de 80.000 animales”, escribió el experimentado periodista, que trabajó para The New York Times y revistas como Science Nature.

No hay evidencia de que el virus realice múltiples saltos independientes desde su huésped intermedio a las personas, como lo hicieron los virus SARS1 y MERS. No hay evidencia de los registros de vigilancia hospitalaria de que la epidemia estuviera cobrando fuerza en la población a medida que evolucionaba el virus. No hay explicación de por qué debería estallar una epidemia natural en Wuhan y en ningún otro lugar”.

Tampoco, continúa Wade, hay una buena explicación de cómo el virus adquirió su sitio de escisión de furina, una pequeña región de la proteína de espícula compuesta de entidades conocidas como codones de arginina, que son comunes en humanos pero no en coronavirus como el SARS2.

Por estas razones, según Wade, “la teoría de la emergencia natural lucha contra una serie erizada de inverosimilitudes”.

El virus ya estaba bien adaptado a los humanos, como se esperaba de un virus cultivado en ratones humanizados

Por el contrario, dice Wade, “está documentado que los investigadores del Instituto de Virología de Wuhan estaban realizando experimentos (llamados “de ganancia de función”, ndr) diseñados para hacer que los coronavirus infecten células humanas y ratones humanizados”. Y agrega: “Este es exactamente el tipo de experimento del que podría haber surgido un virus similar al SARS2. Los investigadores no estaban vacunados contra los virus en estudio y estaban trabajando en las condiciones mínimas de seguridad de un laboratorio. De modo que la fuga de un virus no sería nada sorprendenteEn toda China, la pandemia estalló en la puerta del instituto de Wuhan. El virus ya estaba bien adaptado a los humanos, como se esperaba de un virus cultivado en ratones humanizados. Poseía una mejora inusual, un sitio de escisión de furina, que no está poseído por ningún otro beta-coronavirus relacionado con el SARS conocido, y este sitio incluía un codón doble de arginina también desconocido entre los beta-coronavirus. ¿Qué más evidencia podría desear, además de los registros de laboratorio actualmente inalcanzables que documentan la creación del SARS2?”.

Esta foto aérea de archivo tomada el 17 de abril de 2020 muestra el laboratorio P4 en el Instituto de Virología de Wuhan, en Wuhan, en la provincia central de Hubei ,en China (Foto de Héctor Retamal/ AFP)

Científicos influyentes, conflictos de interés y silencio

Entonces, ¿por qué la mayoría de los científicos impulsó desde el primer momento la teoría del origen natural?

Wade afirma que hubo dos grupos que tuvieron una “enorme influencia” en la formación de esta postura y llevó a descartar casi de inmediato la teoría de la fuga del laboratorio.

El primer grupo estuvo liderado por Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance, una organización no gubernamental estadounidense que investiga las enfermedades infecciosas emergentes y recibe financiación de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU (NIH) y del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) dirigido por el epidemiólogo de la Casa Blanca Anthony Fauci.

Daszak estuvo detrás de una carta publicada en la prestigiosa revista The Lancet en la que un grupo de 27 expertos condenaban “enérgicamente las teorías de conspiración que sugieren que COVID-19 no tiene un origen natural”, y defendían a los científicos chinos. Wade observa que esa carta fue publicada el 19 de febrero de 2020, “cuando era demasiado pronto para que alguien pudiera estar seguro de lo que había sucedido”.

"Declaración en apoyo a los científicos, profesionales de salud y profesionales médicos de China que luchan contra el COVID-19". La carta inspirada por Peter Daszak en The Lancet que condenaba las supuestas "teorías conspirativas" y defendía a los científicos chinos

El segundo es un grupo de virólogos dirigido por Kristian Andersen, del Centro de Investigación Scripps, un centro de investigación orientado a la investigación en ciencias biomédicas básicas.

Este grupo, integrado por cinco científicos, también aseguró en un artículo de opinión publicado en The Journal of Nature Medicine el 17 de marzo de 2020, que su análisis mostraba “claramente que el SARS-CoV-2 no es una construcción de laboratorio o un virus manipulado a propósito”.

Esas cartas, que según Wade fueron declaraciones políticas y no científicas, fueron “asombrosamente efectivas” para desestimar la teoría de las fugas de laboratorio.

Tras analizar los errores y las omisiones de esas declaraciones, Wade explica que nadie en la comunidad científica las verificó debido a la que llama “omertà” —la ley del silencio —que existe entre los virólogos, vinculada al temor de perder financiación para sus investigaciones.

“Las carreras pueden ser destruidas por salirse de la línea. Cualquier virólogo que desafíe la opinión declarada de la comunidad corre el riesgo de que su próxima solicitud de subvención sea rechazada por el panel de compañeros virólogos que asesora al gobierno sobre la agencia de distribución de subvenciones”, escribe Wade.

Otra razón, más inquietante, tiene que ver con los conflictos de interés de varios de los virólogos que impulsan la teoría del origen natural.

El caso más notorio es el del propio Daszak, quien a fines de 2019 contaba en una entrevista —aún visible en YouTube— lo fácil que era modificar genéticamente los coronavirus en un laboratorio y financió las investigaciones que se llevaban adelante en el Instituto de Virología de Wuhan con fondos destinados a tal fin por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Fauci.

Peter Daszak, miembro del equipo de investigación de la OMS que viajó a Wuhan (EFE/ EPA/ Alex Plavevski/ archivo)

“Si el virus SARS2 se hubiera escapado de la investigación que él financió, Daszak sería potencialmente culpable”, escribe el periodista. “Este agudo conflicto de intereses no fue declarado a los lectores de The Lancet. Por el contrario, la carta concluía: ‘No declaramos ningún conflicto de interés’”.

No es todo: Daszak también fue uno de los especialistas enviados por la OMS a China para investigar los orígenes del coronavirus, siendo uno de los expertos que recorrieron el Instituto de Virología de Wuhan. Llamativamente, el informe resultante analizó y descartó en apenas 440 palabras a la posibilidad de una fuga de laboratorio. Ese, además, fue el único sector para el que los expertos no pidieron ulteriores estudios.

Por otra parte, Wade agrega que todos los virólogos tienen un interés significativo en la cuestión del origen del coronavirus y que tiene que ver con la confianza del público en sus investigaciones.

La tormenta de indignación pública afectaría a los virólogos en todas partes, no solo en China

“Durante 20 años habían estado jugando un juego peligroso. En sus laboratorios, creaban de forma rutinaria virus más peligrosos que los que existen en la naturaleza. Argumentaron que podían hacerlo de manera segura, y que adelantándose a la naturaleza podrían predecir y prevenir los ‘derrames’ naturales, el cruce de virus de un huésped animal a las personas. Si el SARS2 hubiera escapado de un experimento de laboratorio de este tipo, se podría esperar un retroceso, y la tormenta de indignación pública afectaría a los virólogos en todas partes, no solo en China”, escribe el prestigioso especialista en temas científicos.

Wade también criticó al papel de los grandes medios estadounidenses, considerando que su postura sobre el tema se vio sesgada por su oposición a Trump. “Debido a que el presidente Trump dijo que el virus se había escapado de un laboratorio de Wuhan, los editores le dieron poca credibilidad a la idea. Se unieron a los virólogos para considerar la fuga del laboratorio como una teoría de la conspiración descartable”.

El papel de la “Mujer murciélago” de Wuhan

Wade también examina detenidamente el papel de Shi Zhengli, la directora del Instituto de Virología de Wuhan, conocida como “Mujer murciélago” por sus investigaciones sobre los coronavirus de los murciélagos y cuyo trabajo recibió el apoyo de la organización de Daszak.

Shi, recuerda Wade, había recolectado muchos coronavirus del tipo al que pertenece el SARS2 de cuevas de murciélagos en Yunnan, en el sur de China. Su investigación se centró en las proteínas de espícula (spike) que cubren la superficie del coronavirus y le permiten ingresar a las células objetivo.

Ilustración, creada en los CDC, del nuevo coronavirus 2019, Atlanta, EEUU, 29 enero 2020 (Alissa Eckert, MS; Dan Higgins, MAM/CDC/ vía Reuters)

La científica china probó sus virus no en personas reales, sino en cultivos de células humanas y en ratones humanizados, es decir que fueron modificados genéticamente para transportar en las células de sus vías respiratorias la proteína humana que es el objetivo de los virus de tipo SARS.

“Shi Zengli se propuso crear nuevos coronavirus con la mayor infectividad posible para las células humanas. Y esta información ayudaría a predecir la probabilidad de ‘desbordamiento’, el salto de un coronavirus de murciélagos a personas“, escribe Wade. “Todavía no se puede afirmar que generó o no el SARS-2 en su laboratorio porque sus registros han sido sellados, pero parece que ciertamente estaba en el camino correcto para hacerlo”, añadió el experto.

La investigación cita a Richard H. Ebright, biólogo molecular de la Universidad de Rutgers y experto líder en bioseguridad, según el cual “está claro que el Instituto de Virología de Wuhan estaba construyendo sistemáticamente nuevos coronavirus quiméricos y estaba evaluando su capacidad para infectar células humanas y ratones que expresan ACE2 humano”.

Wade explica que los experimentos que se estaban llevando a cabo en Wuhan son de público conocimiento porque fueron financiados por fondos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, dirigido por Fauci, y de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos a través de la EcoHealth Alliance de Daszak. Esos fondos fueron aprobados a a pesar de una moratoria en vigor entre 2014 a 2017.

La doctora Shi Zhengli en una foto tomada el 23 de febrero de 2017 en el laboratorio P4 del Instituto de Virología de Wuhan (Johannes Eisele/ AFP)

Wade agrega que los peligrosos experimentos realizados en Wuhan se estaban además realizando en condiciones posiblemente inseguras. La propia Shi dijo que todo su trabajo sobre el coronavirus se realizó con niveles de seguridad bajos, incluido uno conocido como BSL2, equivalente al nivel de bioseguridad de un consultorio de dentista estadounidense estándar y que requiere como únicas medidas de seguridad usar una bata de laboratorio, guantes y poner una advertencia de peligro biológico.

Por estos motivos, escribe Wade, el escenario de escape del laboratorio no es la conjetura de algunos teóricos de la conspiración. “No se basa en que alguien señale al Instituto de Virología de Wuhan. Es una propuesta detallada, basada en el proyecto específico que está financiando allí el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas” que se sabía que estaba llevando a cabo Shi, y en el hecho de que estaba trabajando en condiciones de seguridad “mínimas, probablemente inadecuadas”.

Comparación de dos escenarios

Aún así, por muy plausible que parezca, Wade advierte que hasta que no se publiquen los registros del laboratorio de Wuhan no hay pruebas de que el virus haya escapado de allí. En ausencia de evidencia directa, para el experto el mejor enfoque es preguntarse cuál escenario proporciona la mejor explicación, teniendo en cuenta el lugar de origen, la evolución natural y las características del virus.

Sobre el origen, Wade escribe que los murciélagos que albergan a los virus más cercanos al SARS-CoV-2 viven en cuevas en Yunnan, en el sur de China.

Un trabajador con traje protector en el mercado cerrado de Wuhan, provincia de Hubei, China, el 10 de enero de 2020 (Reuters/ Stringer/ archivo)

“Si la pandemia hubiera comenzado infectando a las personas que viven alrededor de las cuevas, eso favorecería fuertemente la emergencia natural. Pero la pandemia estalló en Wuhan, a casi 1.500 kilómetros de distancia”, en una época del año en que los murciélagos entran en hibernación. En el escenario de emergencia natural, es difícil ver cómo el virus estalló naturalmente en algún lugar fuera de Wuhan y luego apareció en la ciudad sin dejar ningún rastro de su origen en otro lugar, según Wade.

Todo lo contrario en el caso de la fuga del laboratorio: los investigadores del Instituto de Virología de Wuhan estaban creando virus peligrosos en condiciones de seguridad inadecuadas. “Si se hubiera generado allí un virus con la infecciosidad inesperada del SARS2, su escape no sería ninguna sorpresa”.

Con respecto a la evolución natural, Wade explica que los virus que saltan a nuevos huéspedes generalmente necesitan muchas mutaciones para perfeccionar su adaptación a la nueva especie objetivo. Sin embargo, el SARS2 se adaptó enseguida casi perfectamente a las células humanas y apenas ha cambiado desde entonces. Esto es difícil de explicar en el escenario de emergencia natural. Pero desde el escenario del escape del laboratorio es más obvio: el virus se estaba cultivando en ratones humanizados, por lo que se adaptó bien a las personas desde el principio.

“Los defensores de la fuga de laboratorio bromean diciendo que, por supuesto, el virus SARS2 infectó una especie huésped intermedia antes de propagarse a las personas, y que lo han identificado: un ratón humanizado del Instituto de Virología de Wuhan”, escribe Wade.

Respecto a las características del virus, Wade dice que hay que enfocarse en una pequeña región de la proteína de espícula del SARS-CoV-2 llamada sitio de división de furina, compuesto por 12 unidades de su genoma de 30.000 unidades.

El SARS-CoV-2 aislado de un paciente en los EE. UU. Se muestran partículas de virus emergiendo de la superficie de células cultivadas en el laboratorio. Los picos en el borde exterior de las partículas del virus dan a los coronavirus su nombre, en forma de corona (NIAID-RML a través de Reuters)

El especialista explica que un virus generalmente adquiere insertos como este al intercambiar accidentalmente unidades genómicas con otro virus cuando ambos invaden la misma célula. Pero ningún otro virus conocido en el grupo de SARS2 tiene este inserto de 12 unidades.

Los defensores de la teoría de la emergencia natural argumentan que el virus podría haber adquirido el inserto de células humanas después de haber saltado a las personas. Sin embargo, nadie ha encontrado todavía la población humana en la que el virus podría haber evolucionado de esta manera. El inserto también contiene entidades conocidas como codones de arginina, que son comunes en humanos pero no en coronavirus como el SARS2.

Bajo el escenario de escape de laboratorio, el inserto es fácil de explicar. Wade citó a Steven Quay, un empresario de biotecnología que afirmó que “desde 1992, la comunidad de virología ha sabido que la única forma segura de hacer que un virus sea más letal es darle un sitio de división de furina”. Además, se han publicado al menos 11 experimentos de este tipo, incluido uno de la doctora Shi.

Wade también cita al eminente virólogo David Baltimore, ex presidente de CalTech y descubridor de una enzima utilizada en todas las pruebas COVID basadas en PCR, diciendo: “Cuando vi por primera vez el sitio de escisión de la furina en la secuencia viral, con sus codones de arginina, le dije a mi esposa que era la prueba irrefutable del origen del virus. Estas características suponen un poderoso desafío a la idea de un origen natural para SARS2 “.

¿Quién tuvo la responsabilidad última?

Finalmente Wade se pregunta quiénes son los principales responsables en caso de que se confirme que el virus realmente se haya originado en un laboratorio.

El especialista apunta en primer lugar a los virólogos chinos. Aunque Wade reconoce que algunos, como Shi, se capacitaron en Estados Unidos y Europa y seguían las mismas reglas internacionales, “si el virus se escapó de su laboratorio, se merecen la censura mundial por un accidente previsible que ya ha causado la muerte de tres millones de personas”.

Hicieron todo lo posible para manipular la investigación de la OMS sobre los orígenes del virus

En segundo lugar, los responsables son las autoridades chinas -con Xi Jinping a la cabeza-, que han hecho todo lo posible por ocultar la naturaleza de la tragedia y su responsabilidad en ella. “Suprimieron todos los registros del Instituto de Virología de Wuhan y cerraron sus bases de datos de virus. Publicaron un goteo de información, gran parte de la cual puede haber sido completamente falsa o diseñada para desviar y engañar. Hicieron todo lo posible para manipular la investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los orígenes del virus y llevaron a los miembros de la comisión a una infructuosa carrera. Hasta ahora han demostrado mucho más interés en desviar la culpa que en tomar las medidas necesarias para prevenir una segunda pandemia”, es la demoledora opinión de Wade.

El director de la OMS Tedros Adhanom y el presidente chino Xi jinping durante un encuentro en enero de 2020 (Naohiko Hatta vía Reuters/archivo)

El especialista explica que un virus generalmente adquiere insertos como este al intercambiar accidentalmente unidades genómicas con otro virus cuando ambos invaden la misma célula. Pero ningún otro virus conocido en el grupo de SARS2 tiene este inserto de 12 unidades.

Los defensores de la teoría de la emergencia natural argumentan que el virus podría haber adquirido el inserto de células humanas después de haber saltado a las personas. Sin embargo, nadie ha encontrado todavía la población humana en la que el virus podría haber evolucionado de esta manera. El inserto también contiene entidades conocidas como codones de arginina, que son comunes en humanos pero no en coronavirus como el SARS2.

Bajo el escenario de escape de laboratorio, el inserto es fácil de explicar. Wade citó a Steven Quay, un empresario de biotecnología que afirmó que “desde 1992, la comunidad de virología ha sabido que la única forma segura de hacer que un virus sea más letal es darle un sitio de división de furina”. Además, se han publicado al menos 11 experimentos de este tipo, incluido uno de la doctora Shi.

Wade también cita al eminente virólogo David Baltimore, ex presidente de CalTech y descubridor de una enzima utilizada en todas las pruebas COVID basadas en PCR, diciendo: “Cuando vi por primera vez el sitio de escisión de la furina en la secuencia viral, con sus codones de arginina, le dije a mi esposa que era la prueba irrefutable del origen del virus. Estas características suponen un poderoso desafío a la idea de un origen natural para SARS2 “.

¿Quién tuvo la responsabilidad última?

Finalmente Wade se pregunta quiénes son los principales responsables en caso de que se confirme que el virus realmente se haya originado en un laboratorio.

El especialista apunta en primer lugar a los virólogos chinos. Aunque Wade reconoce que algunos, como Shi, se capacitaron en Estados Unidos y Europa y seguían las mismas reglas internacionales, “si el virus se escapó de su laboratorio, se merecen la censura mundial por un accidente previsible que ya ha causado la muerte de tres millones de personas”.

Hicieron todo lo posible para manipular la investigación de la OMS sobre los orígenes del virus

En segundo lugar, los responsables son las autoridades chinas -con Xi Jinping a la cabeza-, que han hecho todo lo posible por ocultar la naturaleza de la tragedia y su responsabilidad en ella. “Suprimieron todos los registros del Instituto de Virología de Wuhan y cerraron sus bases de datos de virus. Publicaron un goteo de información, gran parte de la cual puede haber sido completamente falsa o diseñada para desviar y engañar. Hicieron todo lo posible para manipular la investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los orígenes del virus y llevaron a los miembros de la comisión a una infructuosa carrera. Hasta ahora han demostrado mucho más interés en desviar la culpa que en tomar las medidas necesarias para prevenir una segunda pandemia”, es la demoledora opinión de Wade.

El director de la OMS Tedros Adhanom y el presidente chino Xi jinping durante un encuentro en enero de 2020 (Naohiko Hatta vía Reuters/archivo)

Continuar Leyendo

Internacional

Argentina ofreció ayuda humanitaria a Colombia tras el devastador terremoto de magnitud 7,4

El canciller Pablo Quirno envió sus condolencias al pueblo colombiano tras el sismo que ya dejó más de un centenar de muertos. Confirmó que la Cancillería está en contacto permanente con las autoridades locales y que, hasta el momento, no se registran argentinos entre las víctimas.

Ailén Lazarte

Publicado

en

Solidaridad y disposición de asistencia

El Gobierno argentino expresó su solidaridad y ofreció el envío de asistencia humanitaria a Colombia luego del violento terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes al país andino, provocando graves destrozos y la muerte de al menos 111 personas.

A través de un comunicado oficial publicado en sus redes sociales, el canciller argentino Pablo Quirno transmitió el acompañamiento del país ante la emergencia:

«Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Colombia ante el terremoto ocurrido hoy, y hacemos llegar nuestras condolencias a las familias de las víctimas y nuestra solidaridad a todos los afectados», sostuvo el titular de la diplomacia argentina.

Quirno confirmó que el Ejecutivo nacional se puso en contacto directo con el gobierno colombiano para poner a disposición la asistencia que resulte necesaria para hacer frente a la catástrofe.

Asimismo, respecto a la situación de los compatriotas en la región afectada, el canciller llevó tranquilidad: «Mantenemos comunicación con nuestra representación consular y, hasta el momento, no se registran ciudadanos argentinos entre las víctimas. Nuestro abrazo a todo el pueblo colombiano en este difícil momento».

Declaración de «Desastre Nacional» y magnitud del sismo

Por su parte, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró formalmente el estado de «desastre nacional» tras confirmar el primer balance oficial del impacto del sismo: 111 personas fallecidas, 87 heridos, 1.575 viviendas con averías y 37 destruidas por completo, además de 61 edificios colapsados, 18 centros de salud y 52 establecimientos educativos con daños de diversa consideración.

Según el informe del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el terremoto de magnitud 7,4 se registró a las 07:34 (hora local) con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros. El fuerte temblor se sintió con intensidad en gran parte del centro y occidente de la nación sudamericana.

Continuar Leyendo

Internacional

Venezuela cumple un mes del devastador doble terremoto: casi 5.400 muertos y una reconstrucción de más de 19.500 millones de dólares

A cuatro semanas de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que azotaron el norte del país, el gobierno venezolano y organismos internacionales encaran una compleja etapa de asistencia y reconstrucción. Caracas y La Guaira continúan como las zonas más castigadas, con miles de personas viviendo en campamentos e infraestructura destruida.

Ailén Lazarte

Publicado

en

El impacto del desastre y el saldo de víctimas

A un mes de los potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela la tarde del pasado 24 de junio, la nación enfrenta una de las crisis humanitarias e infraestructurales más graves de su historia reciente.

El último balance oficial confirmó un total de 5.398 fallecidos, 16.740 heridos y 6.462 personas rescatadas con vida de entre los escombros. La Guaira y la capital, Caracas, se mantienen como los epicentros de la catástrofe, contabilizando 190 edificaciones totalmente colapsadas y 856 con daños severos.

“A un mes de los terremotos que afectaron al país, honramos la memoria de las víctimas. Nuestro eterno agradecimiento a rescatistas nacionales, internacionales y voluntarios por su valiosa entrega y dedicación al salvar vidas. Venezuela renacerá con el trabajo de todos”, manifestó a través de sus redes sociales el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.

Actualmente, 23.335 personas permanecen albergadas en 107 campamentos transitorios, mientras que más de 128.000 familias han recibido asistencia directa. Sin embargo, la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que unas 6.000 personas continúan durmiendo a la intemperie en la vía pública (aproximadamente 3.000 frente a edificios inestables en Maiquetía y otra cifra similar sobre la Avenida Bolívar de Caracas) en condiciones precarias y sin acceso garantizado a servicios básicos o agua potable.

 Evaluaciones económicas y asistencia internacional

Un informe preliminar presentado por el Banco Mundial estimó que las pérdidas materiales directas ascienden a 19.500 millones de dólares, sugiriendo la creación de alianzas público-privadas para sostener el proceso de reconstrucción. Ante el escenario de desastre, la presidenta Delcy Rodríguez encabezó reuniones con autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el propio Banco Mundial, organismos que ofrecieron fondos no reembolsables sujetos a auditorías.

El despliegue de respuesta inicial contó con la intervención de más de 19.000 efectivos nacionales y la colaboración de 44 equipos de rescate provenientes de 27 países. Entre los aportes de la comunidad internacional destacan:

  • Estados Unidos: Asistencia por más de 386 millones de dólares y el envío del buque USS Fort Lauderdale.

  • Fondo Monetario Internacional (FMI): Liberación de 346 millones de dólares en fondos multilaterales.

  • Naciones Unidas (ONU): Fondo de respuesta rápida de 15 millones de dólares.

  • UNICEF: Solicitud de 65,7 millones de dólares adicionales para asistir a 470.000 personas (entre ellas 169.000 niños). Hasta el momento, ha distribuido más de 82 toneladas métricas de suministros médicos, potabilizadores de agua y kits infantiles.

  • Cruz Roja y El Vaticano: Aportes de 2 millones de francos suizos y 100.000 euros, respectivamente.

 El plan habitacional «Venezuela Renace»

Para responder a la severa crisis habitacional provocada por los derrumbes, el Ejecutivo lanzó el programa «Venezuela Renace», entregando las primeras 200 viviendas equipadas a familias damnificadas en el sector de Fuerte Tiuna (Caracas).

Las metas oficiales fijadas para mitigar el déficit incluyen:

  1. Entregas mensuales: Adjudicación progresiva de 4.000 viviendas por mes hasta diciembre de 2026.

  2. Proyección 2027: Suministro de 10.000 soluciones habitacionales adicionales.

  3. Reformas normativas: Modificaciones a la Ley de Arrendamiento Urbano y la realización de un censo biométrico para mapear los daños residenciales con precisión.

Continuar Leyendo

Ciencia y Tecnología

El Centro Europeo para la Investigación Nuclear pausará el Gran Colisionador de Hadrones para implementar mejoras tecnológicas sin precedentes, deteniendo la búsqueda de la «nueva física» hasta el próximo ciclo.

En un movimiento planificado pero que marca un hito en la comunidad científica internacional, el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) ha iniciado el protocolo de desactivación progresiva de sus principales aceleradores de partículas. La medida responde a la necesidad de realizar tareas de mantenimiento técnico profundo y, fundamentalmente, de preparar las instalaciones para una actualización tecnológica que promete multiplicar el potencial de sus experimentos.

Ailén Lazarte

Publicado

en

El cese de las colisiones detiene temporalmente la maquinaria más compleja jamás construida por el ser humano, abriendo un período de silencio operativo en los túneles subterráneos de la frontera franco-suiza.

El porqué del apagón: preparativos para el «Gran Salto»

La desactivación no responde a fallas técnicas ni a recortes presupuestarios, sino a un cronograma rigurosamente diseñado. Durante este período de inactividad, ingenieros y físicos de todo el mundo trabajarán en el desmantelamiento de componentes obsoletos y en la instalación de imanes superconductores de última generación.

El objetivo principal es preparar el terreno para el proyecto LHC de Alta Luminosidad (HL-LHC). Esta actualización incrementará de manera drástica la tasa de colisiones de protones, lo que permitirá acumular en pocos años una cantidad de datos diez veces mayor que la obtenida desde la inauguración del acelerador.

Desafíos logísticos de un enfriamiento masivo

Desactivar una estructura de 27 kilómetros de circunferencia no es una tarea que se realice presionando un interruptor. El proceso requiere semanas de meticuloso trabajo:

  • Extracción de haces: Se vacían de manera segura los haces de partículas que viajan casi a la velocidad de la luz.

  • Aumento controlado de temperatura: Los imanes del colisionador operan en un estado de superconducción gracias al helio líquido que los mantiene a (más frío que el espacio profundo). Elevar esta temperatura hasta niveles ambientales para permitir el acceso humano es un desafío de ingeniería criogénica.

  • Protocolo de seguridad: Se aíslan los sectores de alto vacío y se verifican los sistemas de radiación antes de que el personal técnico pueda descender a los túneles.

¿Qué pasará con la ciencia mientras tanto?

Aunque las colisiones de partículas se detengan, el trabajo en el CERN estará lejos de paralizarse. Para los físicos teóricos y analistas de datos, este receso es una oportunidad de oro. Las computadoras del centro de datos del CERN continúan procesando petabytes de información acumulada durante las últimas colisiones.

Los científicos confían en que el análisis detallado de este «tesoro de datos» revele anomalías que puedan dar pistas sobre la materia oscura, la energía oscura o desviaciones en el Modelo Estándar de la física.

La reactivación del colisionador está prevista para dentro de unos años. Cuando los haces de protones vuelvan a cruzarse, la humanidad contará con una herramienta con una potencia sin precedentes, lista para desentrañar los secretos mejor guardados del universo.

Continuar Leyendo

Tendencias