A cuatro días de su esperado desembarco en el streaming, la serie biográfica de Moria Casán ya tiene su primer revés legal. La familia de Luis Vadalá, quien fuera pareja de la diva durante la década de los noventa y falleciera en 2023, manifestó un profundo rechazo por la forma en que se relató su historia en la ficción.
El detonante principal fue una escena específica en la que se muestra al empresario consumiendo drogas de manera excesiva. Tras ver esto, su entorno decidió pasar a la acción.
«Está el primer juicio a la serie de Moria», anunció Ángel de Brito en la última emisión de LAM. Según detalló el conductor, la demanda apunta en tres frentes simultáneos: contra la producción, contra la productora y contra la plataforma.
La palabra de Ingrid Vadalá: «Resulta absurdo y vulgar»
La cara visible de esta batalla judicial es Ingrid Vadalá, hija mayor de Luis. Tiene 47 años, es licenciada en Recursos Humanos y siempre se mantuvo alejada de las cámaras. Aunque rechazó dar una entrevista en vivo, le confirmó a De Brito que la querella ingresa de manera inminente porque siente que la representación de su padre está completamente distorsionada.
A través de un mensaje leído en el programa, Ingrid hizo su contundente descargo:
“Todo lo que se muestra, sinceramente, resulta absurdo y vulgar. Mi papá no era una persona así, era un señor, un hombre educado y respetuoso. Sin embargo, han intentado mostrarlo como una persona grotesca, maleducada y/o carente de educación. Si hubiese tenido un problema de consumo, eso es algo que forma parte de la privacidad de una persona”.
En su texto, la hija del empresario también defendió los orígenes de su padre frente a lo que consideró una burla de la ficción: «Él nunca ocultó ser un tipo de barrio y trabajar en su taller. Usaron eso para menospreciarlo, lo cual me parece una falta de respeto para cualquier trabajador común. Mi papá podría tener mil defectos, pero era un señor».
El debate en LAM y el antecedente judicial que enciende las alarmas
Durante el programa, el panel analizó las aristas legales del conflicto. De Brito fue tajante sobre el derecho a réplica: “La ley le da la razón. Por supuesto, Moria tiene derecho a contar lo que quiera en su serie y también atenerse a las consecuencias de otros. Moria lo sabe, Netflix lo paga”.
Sin embargo, Fefe Bongiorno recordó que fue el propio empresario quien había hablado de estos temas en vida: «Vadalá en su momento dijo que en la relación con Moria consumían». De Brito redobló la apuesta y aportó más contexto de archivo: «Vadalá dijo algo peor, dijo que Moria lo metió en la cocaína. Eso es lo que declaró él en su momento». Ante esto, Bongiorno cuestionó la demanda de la familia argumentando que no había ninguna revelación nueva ni un invento de la serie.
Para contrastar, Denise Dumas aportó un antecedente clave en la ficción argentina: la serie de Carlos Monzón. «Una cosa es que lo diga él y otra cosa es que lo cuenten y no esté ni siquiera él para avalarlo o negarlo», señaló Dumas, y recordó el juicio que la familia de ‘El Facha’ Martel le ganó a la productora de la biopic del boxeador por mostrarlo como quien le proveía drogas. «Y más allá de que se sabía o no, o era cierto lo que contaron, no querían que se cuente y ganaron igual», relató.
«Si se hubiera quedado con algo, no habría atravesado carencias económicas»
En el tramo final de su mensaje, Ingrid Vadalá apuntó contra el relato del inicio y del final del romance más mediático de los noventa. Afirmó haber vivido la relación de muy cerca, desde sus 12 hasta sus 21 años, por lo que asegura conocer «cómo fueron realmente las cosas y quién era mi papá».
Para cerrar, dejó una fuerte desmentida sobre los clásicos rumores de conflictos económicos tras la ruptura:
«Conozco las circunstancias posteriores a la separación. Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carencias económicas que tuvo después».