La causa había sido archivada dos veces y gracias a la lucha incansable de los familiares y organizaciones, finalmente llegó a juicio oral y público.
«Hubo un derrotero administrativo muy complicado. Llegar a esta instancia para nosotros es muy importante, principalmente porque esta lucha tiene que tener una condena que haga justicia para la familia», mencionó a Rosarioplus.com Guillermo Campana, abogado querellante en la causa. En tanto, el juicio durará tres días y el tribunal compuesto por Héctor Núñez Cartelle, Paula Álvarez y Valeria Pedranase escuchará más de veinte testimonios en el Centro de Justicia Penal.
El hecho ocurrió en la noche del 26 de mayo de 2015 cuando un Ford Falcon que estaba estacionado en Patricias Argentinas al 4300 se le acercó a Zamudio, quien intercambió unas palabras con el conductor y el joven cayó al piso. Es que el hombre que manejaba el auto le había acertado dos balazos, uno de ellos en la cabeza. Maxi fue trasladado al hospital Roque Sáenz Peña en un auto particular, pero no logró sobrevivir.
El imputado había asegurado que el joven le quiso robar con un arma y que se enfrentaron a tiros. Muy diferente fue la versión de los testigos, quienes aseguraron que el uniformado, que en ese momento estaba de civil, lo llamó para que se arrime a su auto, le metió un tiro en el pecho, bajó del coche y lo remató en el piso.
«Cóndori ingresó al barrio donde vivía Maxi, tuvieron un intercambio de palabras y el prefecto decidió disparar contra su humanidad. La primera bala ingresó por la zona intercostal y luego lo remató con un disparo mortal en el suelo. Para nosotros se trata de una clara ejecución ilegal porque Maxi se encontraba absolutamente indefenso, sin ninguna posibilidad de escapar o agredir a quien se consideraba, según su coartada, como víctima de intento de robo», subrayó Campana.
La querella solicitó 30 años de prisiónpara Cóndori. «La elevada pena que pedimos tiene que ver con la edad de la victima ya que Maxi era un niño que tenia 16 años, y además por la especial condición del prefecto que, si bien no estaba en cumplimiento de sus funciones,
tiene una obligación legal se hacer uso racional de su fuerza», agregó el abogado.
Cabe subrayar que el juicio se realizará la misma semana que la «Marcha Nacional Contra El Gatillo Fácil», aunque este año no habrá movilización como en los anteriores por la situación epidemiológica que atraviesa la ciudad. En este marco, desde la Multisectorial Contra La Violencia Institucional junto con otras organizaciones llevarán adelante una serie de actividades para plasmar la convocatoria en las calles y en las redes sociales.