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Internacional

Cómo hizo Chile para vacunar el triple de gente que la Argentina: la comparación en números

El gobierno de Piñera compró más de 10 millones de vacunas y es líder en el mundo en el ritmo de inmunización. Mientras que en nuestro país solo el 4% de la población recibió la primera dosis, en la nación vecina ese porcentaje alcanza al 26%. Infografías y tablas que explican las diferencias entre los dos modelos

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Cómo hizo Chile para vacunar el triple de gente que la Argentina: la comparación en números

Pese a los cortocircuitos que Alberto Fernández protagonizó con su par chileno Sebastián Piñera por quién manejó mejor la crisis sanitaria, Chile viene liderando por lejos el proceso de inmunización contra el coronavirus, en medio de las dificultades de los países de América Latina para acceder de forma masiva a las vacunas, al menos hasta el segundo semestre del 2021. No obstante, más allá del avance de su campaña de vacunación con la que espera inocular al 80% de su población para fines de junio, el gobierno trasandino dispuso la vuelta a la fase más estricta del aislamiento en varias comunas.

El país vecino alcanzó el jueves último el récord de 412.190 aplicaciones en una jornada de la vacuna contra el COVID-19, según precisó el ministro de Salud de Chile, Enrique Paris, en diálogo con Marcelo Longobardi por radio Mitre. “Algo extraordinario para el sistema de salud primario. Porque aquí el Ministerio de Salud tiene 26 depósitos y esos depósitos les entregan las vacunas a los municipios. Basamos la atención primaria en la atención municipal. Por tanto los municipios piden al depósito, y estos al laboratorio. Pero para pedirlo tienen que tener a la persona registrada”, contó el funcionario.

Según aclararon posteriormente fuentes de la cartera de Salud chilena ante la consulta de Infobae, ese dato correspondió a un corte de las 11 de la mañana del viernes, respecto de las 24 horas previas. Por ese motivo, la cifra informada por el ministro era superior a la que figuraba ayer en el sitio oficial de Chile “Yo me vacuno”, antes de que se actualizara el número de aplicaciones diarias a las 18 horas del viernes.

En el último corte vespertino en el sitio chileno, las dosis aplicadas ayer habían sido un poco menos, 349.812, el triple de las inoculaciones que se concretaron en nuestro país, 116.968, según los datos del Monitor Público de Vacunación actualizados al viernes a las 18 hs.

Esta última cifra, no obstante, fue ligeramente superior al ritmo diario de vacunación para los últimos siete días de 106.095 dosis aplicadas. El récord diario en Argentina se dio también el jueves 11, cuando se aplicaron 179.131 dosis, un dato que fue promocionado ayer por la cartera a cargo de Carla Vizzotti en un comunicado matutino. La aceleración esta semana con relación a las anteriores, se vincula en parte con la distribución de casi medio millón de vacunas Sputnik V, de las 1.075.130 que tenía aún en stock el miércoles, tal como publicó Infobae el miércoles pasado. Esa cantidad fue enviada por el Ministerio de Salud de la Nación entre el domingo y el miércoles a las 24 jurisdicciones, con un criterio de densidad poblacional.

En el Gobierno nacional no ocultan la preocupación por el creciente aumento de contagios, sobre todo en Brasil y Paraguay. La marcha del plan de inoculación, que no avanza al ritmo deseado por la falta de vacunas, fue el motivo por el que Alberto Fernández encabezó ayer una reunión del Comando Nacional de Vacunación con la presencia de varios de sus ministros, para supervisar el operativo para la distribución y aplicación de las dosis en todo el país. Poco después dispuso a la noche la prórroga del distanciamiento social (DISPO).

¿Qué dicen los números de la campaña de vacunación de Piñera que el Gobierno argentino mira de reojo? Antes que nada, conviene recordar que cualquier comparación requiere mirar el tamaño de la población. De acuerdo con los datos publicados en el sitio de estadísticas Our World in Data (OWID)Chile viene aplicando 13.728 inyecciones diarias por millón de habitantes, con una población que es menos de la mitad que la de Argentina, mientras que nuestro país aplica 2.107 dosis por días por cada millón de residentes en el territorio nacional. El ritmo de Chile, más allá de toda ideología, es casi seis veces más.

De hecho, según este sitio de la Universidad de Oxford, Chile es actualmente el país que más rápido está administrando la vacuna en el mundo, con un promedio de 1,37 dosis diarias por cada 100 habitantes inoculados en los últimos siete días. Algo que le envidian todos los mandatarios de la región a Piñera, quien ayer se aplicó su segunda dosis de la vacuna china Sinovac.

A la fecha, Chile lleva aplicadas un total de 6.516.249 vacunas, incluidas primeras y segundas dosis, según el último parte vespertino emitido por el Ministerio de Salud de Chile. Argentina, en tanto, colocó hasta ahora 2.215.173, de acuerdo a los últimos datos del Monitor Público de Vacunación actualizados a las 18 horas de ayer.

Esto implica que Chile triplicó al nuestro en términos absolutos de inoculaciones, con una población de 18 millones contra los 45 millones de Argentina.

Si se considera solo la primera aplicación, mientras que en nuestro país 1.809.078 personas recibieron la primera dosis, en Chile suman 4.774.004. Es más del doble.

Pero si se analizan los números en función de distintas poblaciones, la diferencia es aún mayor: en el territorio nacional sólo el 4% de la población recibió la primera dosis, porcentaje que el país vecino alcanza al 26%. Esto acerca a Chile a una vuelta a “la normalidad” que el resto de la región mira aún de lejos.

La eficiencia de Chile también quedó demostrada en la aplicación de las segundas dosis: en Argentina son 406.095 personas las que tienen el esquema vacunatorio completo, un 1% de la población, mientras que en Chile suman 1.742.245, el 9%.

El país trasandino lidera no sólo el ranking sudamericano sino también los primeros puestos del listado mundial en cuanto al ritmo de su vacunación. A la cabeza se ubica Israel, con el 59% de su población inoculada con al menos una dosis; le sigue Reino Unido con 34% y luego Chile con el 26%. En cuarto lugar se posiciona Estados Unidos, con 19%. En una lista de 50 países, Argentina se ubica recién en la posición 44, con el 4% que recibió la primera aplicación.

Las dosis disponibles en cada país

La diferencia con Chile no radica solo en la velocidad de aplicación en las vacunas, sino también en la cantidad de dosis que llegó a cada país. Mientras que a la nación trasandina, ya arribaron 10.915.276 vacunas, a nuestro país desembarcaron en Ezeiza seis cargamentos con poco más de 4 millones, con más del doble de habitantes. La cifra es muy inferior a las 51.431.000 dosis prometidas por el Gobierno nacional en distintos anuncios.

De las 4.050.540 dosis que llegaron a Ezeiza, 631.575 (el 16%) todavía no fueron distribuidas a las jurisdicciones y 1.203.792 (35%) de las que llegaron a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, aún no fueron aplicadas. “Problemas de logística” es la explicación de las distintas autoridades nacionales y locales. A eso se suma la incertidumbre sobre cuándo vendrá el próximo cargamento.

En lo que va de marzo no entraron nuevas vacunas a nuestro país. Y a pesar de que el Gobierno nacional había dejado trascender un acuerdo para recibir 600.000 dosis de Sputnik V por semana, no está programado ningún operativo para buscarlas. En total, de Moscú arribaron 2.470.540 dosis de la Sputnik V a Ezeiza, de las cuales 1.660.540 corresponden al primer componente y 810.000 al segundo. Son distintos y deben aplicarse con 21 días de diferencia para superar el 90% de efectividad.

Recién el jueves se conoció que el Ejecutivo avanzó con un acuerdo para recibir 3 millones de dosis de la china Sinopharm, que comenzarán a llegar a la Argentina a partir de la semana próxima. Se sumarían al millón que ya está usando nuestro país. Sin embargo, no hay precisiones hasta ahora de cuántas serían ni una fecha concreta de arribo. Esta vacuna, no fue aprobada por la ANMAT hasta el momento para mayores de 60 años.Además de estos dos tipos de vacunas – la rusa y la china-, Argentina recibió 580.000 dosis de la británica Covishield de AstraZéneca/Oxford, producida en India.

Chile, en tanto, está usando la Pfizer/BioNtech – adquirió 943.800 dosis – y la Sinovac, desarrollada en China, de la que recibió 9.971.476 dosis. Su uso en mayores de 60 ya fue aprobado por el Instituto de Salud Pública (ISIP) del país transandino.

En la entrevista con radio Mitre, el ministro de Salud chileno relató que fue el propio presidente quien dio el puntapié inicial para asegurarse las dosis necesarias. “Piñera hizo contacto con los empresarios y hasta con el presidente chino (Xi Jinping) para conseguirlo. E hizo su doctorado en los Estados Unidos con algunos de los gerentes de las empresas de vacunas”, aseguró.

Según la última encuesta publicada de la consultora IPSOS, cerca de un 70% de los chilenos expresaron su disposición de ser vacunados. Lejos de la resistencia inicial que hubo a aplicarse la vacuna rusa en Argentina. Y del 30% restante, un 14% de los chilenos consultados se manifestó indeciso.

El 80% de la población vacunada

Ya se vacunaron del otro lado de la Cordillera a 2.731.963 personas mayores de 60 años. En Argentina, son solo 594.588 los inoculados de más de esa edad.

El ministro Paris también adelantó que prevén vacunar a toda a los adultos mayores y a las personas con co-morbilidades o enfermedades preexistentes para fines de marzo. Así lo anunció al arribar al Liceo Carmela Carvajal de Prat, en Santiago, para recibir la segunda dosis de la vacuna Sinovac. “Esperamos que la meta que nos fijamos de vacunar 5 millones de personas al 31 de marzo, se cumpla. Si es así, vamos a adelantar otros grupos de personas y esperamos que el 30 de junio tengamos vacunados al 80% de la población susceptible”, según se informó en el parte informativo oficial de la cartera sanitaria chilena.

Esa afirmación la repitió luego en radio Mitre, y generó cierta confusión por el término “susceptible”. Ante una posterior consulta de Infobae, desde el Ministerio de Salud de Chile aclararon que el ministro se refirió al 80% de la población total, que es de alrededor de 18 millones. Para lograr este objetivo, el funcionario explicó que el gobierno de Piñera se aseguró 35 millones de dosis, ya que para lograr la inmunización de la población se requieren dos inyecciones de cada vacuna.

En Argentina, al ritmo diario de 106.095 dosis aplicadas en promedio de la última semana (se toma el promedio porque varía la cantidad de aplicaciones cada día y los fines de semana baja mucho la cifra) el objetivo de vacunar a la población mayor de 18 años se lograría recién en julio. Siempre y cuando lleguen vacunas.

Los criterios de prioridad

En nuestro país, para obtener un turno como grupo de riesgo, las personas que tienen entre 18 y 59 años deben tener diabetes, obesidad, una enfermedad oncológica, o cardiovascular, o una enfermedad renal crónica o respiratoria. Esto implica que quedan afuera de los grupos prioritarios personas que padecen un amplio rango de enfermedades, que podrían poner en riesgo su vida en caso de contagiarse COVID-19.

En Chile ese grupo es mucho más abarcativo. Según lo informado en el portal de vacunación oficial, se incluye como grupo de riesgo a personas de entre 18 y 59 años que además de las patologías contempladas en Argentina padecen otras, como enfermedades neurológicas, hepatitis crónica, enfermedades metabólicas, hipertensión en tratamiento farmacológico, enfermedades autoinmunes (como el Lupus, la enfermedad de Crohn o la artritis reumatoidea), así como inmunodeficiencias (congénitas o adquiridas) y enfermedades mentales graves.

El manejo de la crisis sanitaria

¿Qué pasó con el avance de la enfermedad en el vecino país en este año de pandemia? Mientras que Argentina acumula 2.185.747 casos positivos, Chile suma 879.485. Sin embargo, por las diferencias poblacionales, en términos de incidencia (casos por cada 100.000 habitantes), el indicador es muy similar: 4.905 para Argentina y 4.696 para Chile.

Algo parecido ocurre con los fallecidos. Argentina tuvo su primer fallecido el 7 de marzo del año pasado – un hombre de 64 años que había regresado de Francia-, y acumula 53.578 víctimas fatales por la enfermedad. En tanto, Chile registra a la fecha 21.451 muertos, desde el 21 de marzo cuando se produjo el primer deceso de una mujer de 81 años, contagiada por un familiar que había llegado de afuera. Sin embargo, si se analiza la letalidad, este indicador es de 2 muertos por cada 100 contagiados, tanto en Argentina como en Chile.

En mortalidad, Argentina registra 1.202 decesos por cada millón de habitantes, y Chile, 1.145. En cuanto a los recuperados, Argentina ya tiene al 90 % de los pacientes con el alta médica, mientras que Chile tiene al 94%. De estos indicadores surge que el impacto de la pandemia fue similar en ambos países.

Sin embargo, difieren en la cantidad de pacientes activos. En Argentina hay 3.530 pacientes cursando activamente la enfermedad por cada millón de habitantes, mientras que en Chile hay poco más de la mitad: 1.958. Este indicador revela una mejor gestión de la pandemia del otro lado de la Cordillera, ya que permite administrar mejor los recursos y evitar el colapso sanitario.

No obstante, el ministro Paris advirtió ayer “que es importante equilibrar” el proceso de la vacunación con el avance de la pandemia, y es por eso que ratificó la decisión de restringir algunas medidas durante el mes de marzo, por lo cual, pidió un último esfuerzo a las personas. “Espero que este último esfuerzo sea tomado con mucha responsabilidad por la población, que respete la cuarentena del fin de semana, que respete el toque de queda, los aforos, para evitar que el virus siga diseminándose. Tenemos una cantidad importante de pacientes en cuidados intensivos y la edad de los pacientes está cambiando bruscamente, es decir, tenemos muchos más pacientes entre 49 y 59 de edad, que entre los adultos mayores que se han portado mucho mejor y que además están avanzando en la vacunación”, señaló.

En Argentina, el gobierno de Alberto Fernández evaluó ayer junto a sus ministros las medidas restrictivas que se adoptarán sobre el ingreso y el egreso de personas al territorio argentino, con la disminución porcentual de vuelos al exterior y mayores controles en las fronteras. Horas más tarde decidió extender hasta el 9 de abril el distanciamiento social por el COVID, pero evitó aplicar nuevas restricciones.

En el Gobierno apuestan a que no lleguen las nuevas cepas del coronavirus al país y que arriben más vacunas. “Queremos ganar tiempo para avanzar con la vacunación y enfocarnos en la campaña de comunicación sobre la segunda ola, tanto a nivel regional como local”, le dijo una fuente oficial a Infobae, que también destacó que “el objetivo principal es acelerar la cantidad de dosis que llegan desde el exterior y el ritmo de vacunación”. Vizzotti, como nueva ministra de Salud que está tratando de hacer pie después del escándalo del “vacunatorio vip”, sabe que en ese proceso se juega mucho más que un tema sanitario de la población. Las elecciones son en apenas unos meses. Y sobre el final del invierno.

Cómo se procesó la información

Para el desarrollo de este informe se consultó la base de datos abiertos del Gobierno Nacional, con el reporte acumulado de vacunas, por día, por tipo de dosis y por provincia.

También se consultó la progresión diaria del programa nacional de vacunación, por jurisdicción del sitio CovidStats, que actualiza diariamente Mauro Infantino. Para el caso de Chile, se consultó el monitor oficial de ese país y los partes oficiales con proporcionados ayer a las 18 por el Ministerio de Salud de ese país.

Los datos a nivel mundial se tomaron de la base de datos del portal “Our World in Data” (Nuestro mundo en datos) , que actualizan diariamente investigadores de la Universidad de Oxford, en conjunto con la organización Global Change Data Lab.

Para visualizar y descargar la hoja de cálculo, con sus pestañas a nivel mundial y nacional, siga este enlace.

Con la colaboración de Cristián Torres, desde Chile.

Visualizaciones intercativas: Daniela Czibener

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Internacional

Escándalo y racismo en Brasil: detienen a otro argentino por burlas e insultos discriminatorios

El hombre fue arrestado tras increpar a un trabajador en una playa de Río de Janeiro. Según los testigos, el implicado se burló de la condición del empleado y llegó a manifestar que «se lo podría llevar como esclavo».

Ailén Lazarte

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Un nuevo y grave episodio de racismo que involucra a un ciudadano argentino tuvo lugar en las últimas horas en Brasil. Un hombre de nacionalidad argentina fue detenido por la policía brasileña en una playa de Río de Janeiro, luego de proferir insultos y comentarios de índole racista contra un trabajador local, generando el repudio inmediato de los presentes y la intervención de las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con los reportes policiales y el testimonio de las personas que presenciaron el hecho, la agresión verbal comenzó tras una discusión en la zona de la playa. En medio del altercado, el ciudadano argentino comenzó a burlarse de la víctima y, en un tono marcadamente discriminatorio, lanzó una frase que indignó a los testigos: aseguró que, por la condición del trabajador, «se lo podría llevar a la Argentina como esclavo».

Ante la gravedad de los insultos, las personas que se encontraban en el lugar alertaron a las autoridades locales. Agentes de la policía militar se hicieron presentes de inmediato en el sector costero y procedieron al arresto en flagrancia del agresor, quien fue trasladado a una dependencia policial bajo los cargos de injuria racial.

Este hecho se suma a una preocupante lista de incidentes similares ocurridos en territorio brasileño en el último tiempo, muchos de ellos vinculados a espectáculos deportivos y partidos de fútbol, donde ciudadanos argentinos terminaron tras las rejas. Cabe destacar que, tras las recientes modificaciones en el código penal de Brasil, las penas por actos de racismo e injuria racial se han endurecido severamente, siendo delitos no excarcelables que conllevan penas de prisión efectiva. El implicado permanece a disposición de las autoridades judiciales brasileñas a la espera de que se defina su situación procesal.

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Internacional

La nueva receta de EE.UU. para Cuba: Usar la crisis energética para forzar el fin del régimen

Lejos de las viejas doctrinas de invasión o aislamiento absoluto de la Guerra Fría, la diplomacia estadounidense despliega una estrategia mucho más sofisticada y silenciosa sobre La Habana. El objetivo ya no es provocar un colapso caótico a pocos kilómetros de las costas de Florida, sino utilizar el colapso energético para obligar a la cúpula del régimen a negociar una salida controlada.

Ailén Lazarte

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El eslabón más débil: La crisis del petróleo y los apagones masivos

La Casa Blanca detectó que el verdadero talón de Aquiles del gobierno de Miguel Díaz-Canel no es ideológico ni militar, sino netamente estructural. Cuba padece una dependencia absoluta del crudo importado para sostener su infraestructura básica. Con la reducción drástica de los envíos de aliados históricos como México y las crecientes dificultades de las navieras para operar en la isla debido al cálculo de riesgos financieros, el sistema eléctrico cubano entró en una fase de parálisis casi total.

Sin energía eléctrica, la economía funciona al mínimo indispensable: colapsa la cadena de refrigeración de alimentos, el transporte, la operatividad de los hospitales y la producción industrial. Ante este escenario, la estrategia de Washington no busca una intervención armada —que generaría un trauma político regional—, sino elevar los costos internos de la escasez hasta volver la gobernabilidad un ejercicio imposible para el castrismo.

Hablarle al poder: Miedo patrimonial y fractura interna

La parte menos visible de este nuevo enfoque norteamericano radica en sus destinatarios. Washington ya no dirige sus esfuerzos únicamente a la fragmentada oposición civil cubana, sino que apunta directamente a la propia élite dirigente del régimen.

Al golpear el entramado económico que sostiene los privilegios de la cúpula militar y política, Estados Unidos busca sembrar dudas patrimoniales y fracturar los incentivos de supervivencia del aparato estatal. El mensaje implícito que se intenta instalar en los despachos de La Habana es crudo: ante el colapso inminente de la economía por falta de divisas, inflación y una fuga masiva de capital humano joven que prefiere emigrar antes que reformar el sistema, pactar una transición controlada puede ser una opción mucho más racional para la élite que hundirse con el barco.

El regreso del tablero caribeño

Sin embargo, el escenario dista de parecerse a la caída en dominó de Europa del Este a finales de los años ochenta. El castrismo perdió su mística revolucionaria, pero retiene intacto un aceitado aparato de control social y represión.

Además, el conflicto vuelve a enmarcarse en una lógica de competencia entre grandes potencias globales. En un mundo fragmentado que regresó a la disputa por zonas de influencia y posiciones estratégicas, Cuba dejó de ser un problema puramente local para convertirse nuevamente en un casillero clave del tablero geopolítico internacional. El desenlace dependerá de cuánto resista el tejido social de la isla ante una crisis que ya es la más profunda en décadas.

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Internacional

Milagro en Japón: rescatan intacto un fuego sagrado de 1.200 años tras el incendio de su santuario

El histórico salón Reikado, ubicado en la emblemática isla de Miyajima, quedó completamente reducido a cenizas. Pese a la magnitud del siniestro, los equipos de emergencia lograron poner a salvo la legendaria «llama eterna» antes del derrumbe.

Ailén Lazarte

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Un devastador incendio forestal o estructural —cuyas causas aún se investigan— destruyó por completo el icónico salón Reikado del complejo Daishoin, uno de los epicentros budistas más sagrados y visitados de la prefectura de Hiroshima, en Japón. A pesar de que las impactantes imágenes viralizadas en redes sociales mostraban al edificio envuelto en una densa columna de humo y llamas ingobernables, las autoridades locales confirmaron un hecho calificado como milagroso: el fuego ceremonial que permanecía activo desde el siglo IX fue evacuado a tiempo y se encuentra bajo resguardo en un lugar seguro.

El siniestro se desató durante la mañana del miércoles en la isla de Miyajima, un paraje reconocido globalmente por su altísimo valor patrimonial, espiritual y turístico. Afortunadamente, los servicios de emergencia de la región ratificaron que el incidente no dejó víctimas ni personas heridas, focalizándose los daños únicamente en el plano material e histórico.

El misterio del origen y un legado intacto

La policía y los peritos de bomberos trabajan contrarreloj para determinar qué provocó las llamas. Paradójicamente, una de las hipótesis iniciales que manejan los investigadores es que el propio fuego sagrado custodiado en el recinto pudo haber sufrido un accidente que desencadenó la catástrofe.

Conocida tradicionalmente como Kiezu no Hi, esta mística llama eterna fue encendida originalmente en el año 806 por el célebre monje Kobo Daishi (fundador de la escuela Shingon de budismo). Desde entonces, el fuego se había mantenido encendido de manera ininterrumpida durante casi doce siglos, atrayendo a miles de fieles y parejas que consideraban al lugar el «santuario de los enamorados» por sus supuestas energías para el amor eterno y la sanación.

Más allá de su incalculable peso religioso, este elemento posee un profundo simbolismo geopolítico y social: parte de esta misma llama fue la utilizada para encender la «Llama de la Paz» en el Parque Memorial de Hiroshima, el monumento que recuerda a las víctimas de la bomba atómica de 1945. Es por esto que, mientras los expertos lamentan la pérdida arquitectónica de un templo milenario, la comunidad global celebra que el núcleo de su memoria histórica haya sobrevivido a las cenizas.

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