Sube el dólar en Brasil y complica la estrategia cambiaria del Banco Central
La mayor inflación y el cambio el las políticas macroeconómicas de Brasil amenazan a la estabilidad cambiaria que busca el BCRA de cara a las elecciones
Un nuevo frente cambiario asoma desde Brasil y amenaza con sumarle aún más presión a la estrategia que viene implementando el Banco Central (BCRA). La devaluación que viene sufriendo el real no solo representa un dolor de cabeza para la Argentina en términos de competitividad, sino que también genera un contexto de mayor volatilidad cambiaria en la región, algo que no favorece al peso argentino.
Los últimos meses vienen siendo difíciles para los activos brasileños. Tanto los bonos como las acciones de Brasil se encuentran bajo presión, a la vez que el tipo de cambio se ha desplazado fuertemente al alza, lo que llevó al dólar a subir un 15% desde el piso de junio. El rally colocó al dólar en Brasil en su mayor valor desde mediados de abril, al tocar R$ 5,65.
La dinámica del real en las últimas ruedas, indican desde First Mariva, está explicada por las recientes decisiones expansivas de política fiscal y sus efectos sobre la regla presupuestaria que estaría quebrando. Y agregan que eso influyó en las expectativas de los agentes económicos.
El real de Brasil se encuentra entre las monedas que más se depreciaron en el último mes. Subió 4,2%, al igual que el contado con liquidación en Argentina. Más atrás puede verse al peso uruguayo y al peso chileno, ya que el dólar avanzó 2,5% y 2,1% respectivamente en dichos países.
La dinámica del dólar en Brasil impacta negativamente en el peso argentino. Es decir, a los actuales desafíos macroeconómicos que enfrenta la Argentina a nivel local, se le suman cuestiones regionales y globales que afectan la estabilidad cambiaria.
Jorge Viñas, portfolio Manager de Toronto Trust, señaló que para la Argentina siempre es mejor cuando las variables financieras y económicas de Brasil son positivas.
«Siempre es preferible para la Argentina un contexto en el que Brasil está bien, crece, atrae capitales y el real se fortalece», dijo. Sin embargo, recordó que desde mediados de año se viene observando una dinámica inversa, en la que hay una «persistente inflación elevada, un deterioro fiscal, tasas de interés en alza y depreciación cambiaria».
Si bien Viñas remarcó que, para la estrategia actual del BCRA, la actualidad de Brasil no suma, también consideró que es difícil determinar cuánto más resta, en un escenario ya de por sí muy complejo.
Rodrigo Benítez también cree que la debilidad del real representa un problema para la Argentina. Es que según recuerda, Brasil es el principal destino de nuestras exportaciones industriales y la competencia más fuerte para los productores locales. «En la historia reciente, el BCRA ha necesitado responder con ritmos de depreciación más altos cada vez que el real se ha enfrentado a ciclos de debilidad como el que estamos viendo en la actualidad», advirtió.
Si el real se devalúa, Argentina termina perdiendo competitividad ya que el principal socio comercial se hace más barato frente al resto del mundo.
Por otro lado, la suba del dólar en Brasil agrega presiones devaluatorias en la región, lo cual no favorece a la dinámica cambiaria que busca el BCRA de cara a los próximos meses. Todo esto se da en un contexto financiero desafiante para los mercados emergentes.
De todos modos, en este caso, el cepo podría ser un blindaje para los riesgos que enfrenta la región ante posible salida de capitales de emergentes.
Emiliano Anselmi, analista de Portfolio Personal Inversiones (PPI) considera que, gracias al cepo, la depreciación del real no tendrá un gran impacto en términos de flujos hacia Argentina.
«A diferencia del gobierno anterior, cuándo había control de cambios y libre movilidad de capitales que permitía a los inversores apostar al carry trade, hoy tenemos un férreo control de cambios que vuelve mucho más volátil la inversión de portafolio, dado que la dolarización para hacer efectiva la ganancia (en caso de haberla) debe ser al CCL del momento. Por lo tanto, somos más proclive a creer que el flujo que sale de Brasil se dirige hacia otro emergente con libre movilidad de capitales», dijo el analista de PPI.
Por su parte, desde Facimex Valores remarcaron que crecen los desafíos en el frente externo en los últimos días, dentro de los cuales destacan la vulnerabilidad cambiaria en Brasil.
«En Brasil, la decisión de ampliar el gasto social perforando el techo al gasto público dañó la confianza de los inversores en el ancla fiscal. Esto está dañando la percepción de sostenibilidad de la deuda y debilita al real, que sube 14,3% desde los mínimos de junio», dijeron.
«En Estados Unidos, las presiones inflacionarias no ceden y las expectativas de inflación siguen en alza, llevando a los inversores a preguntarse si la Reserva Federal (Fed) no deberá remover los estímulos monetarios un poco más rápido de lo que se creía hace algunas semanas. Esto se combina con la desaceleración del crecimiento en China y sigue debilitando al precio de la soja, que cae 15% desde los máximos de junio», añadieron.
A pesar del contexto externo más desafiante, el BCRA sostiene su estrategia en la recta final hacia noviembre. Según datos de Facimex Valores, la tasa de devaluación se mantiene en torno al 1% mensual y el financiamiento monetario al Tesoro sigue siendo muy elevado, en medio de un cuarto trimestre que siempre concentra la mayor parte del déficit fiscal del año.
Para los analistas de la compañía, esta combinación de factores externos y domésticos tiene dos consecuencias. Por un lado, motiva una mayor presión sobre el tipo de cambio vía un incremento de la brecha cambiaria. De hecho, ya se ubica en niveles del 100%.
Por el otro, advierten que la apreciación del tipo de cambio real y los menores precios de exportación están erosionando la competitividad externa, que aún está en niveles elevados.
Los analistas de First Mariva, por su parte, remarcaron que el canal de vinculación con Argentina es estrictamente comercial y para estimar el impacto del sucedido debería verse si se trata de un efecto transitorio o permanente.
«El dato relevante es que el nivel previo del real permite a Brasil tener un balance comercial superavitario. De la misma manera, la relación es similar el saldo comercial de Argentina, considerando las restricciones para operar en el mercado de cambios», dijeron.
Vientos de frente para Brasil
Hay cuestiones locales, así como también globales que afectaron la dinámica del tipo de cambio en Brasil.
Los analistas de Cohen explicaron que el presidente Jair Bolsonaro está presionando a su equipo económico y al Congreso para efectuar un plan de asistencia por R$ 400 (u$s 70,7) mensuales a la población de menores recursos.
Según los analistas de la compañía, la medida, que coincide con el final del programa previo de asistencia producto de la pandemia, supone incumplir algunos principios del techo de gastos planteado durante la crisis de 2016.
«Los anuncios de gastos con tinte populista, que buscan recuperar la imagen pública de Bolsonaro de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, desataron una serie de renuncias dentro de su gabinete. Entre las dimisiones más notables se destacan el secretario especial del Tesoro y Presupuesto, Bruno Funchal, y el secretario del Tesoro Nacional, Jéferson Bittencourt. Los enfrentamientos presupuestarios debilitan al presidente y son funcionales al ascenso de Lula da Silva, impactando negativamente en las expectativas del mercado», comentaron.
La mayor inflación de Brasil ha impactado negativamente en la dinámica de los activos financieros. En términos interanuales, la inflación en el país vecino supera el 10%.
De esta manera, el Banco Central de Brasil (BCB) ha tenido que implementar política monetaria contractiva, generando una agresiva suba de tasas, lo cual ha provocado inicialmente un flujo de capitales positivos para Brasil y una apreciación cambiaria.
Sin embargo, la persistente aceleración inflacionaria y los cambios en las políticas fiscales han puesto al mercado con cierto grado de cautela.
Rodrigo Benítez agregó que, a raíz de las presiones inflacionarias, el Banco Central de Brasil (BCB) viene llevando a cabo un proceso de suba agresiva de la Tasa Selic, su tasa de política monetaria. En enero estaba en 2% y hoy ya se ubica en 6,25% con expectativas de mercado de que se ubique en 8,75% para fin de año, es decir una suba adicional de 2,5 puntos en los próximos dos meses.
Según explica Benítez, en Brasil operan con objetivos de metas de inflación y para este año estaba en 3,75% +/- 1,5%, lo que establecía una inflación tope de 5,25%.
Benítez remarca que la inflación interanual de septiembre fue del 10,2%, prácticamente cinco puntos por arriba de la meta máxima.
«El problema es que la tasa de interés no está alcanzando para atraer flujos de capital, en un contexto internacional que se ha vuelto más adverso para las economías emergentes. A pesar de la suba, la tasa Selic todavía no logra ser claramente positiva una vez ajustada por inflación. El dato optimista es que las expectativas de mercado anticipan un ciclo corto de tasas altas, porque la inflación para el año próximo ya la ven por debajo del límite superior de la meta», dijo.
Puerto de Rosario: crecimiento récord en 2025 y consolidación como eje logístico de Santa Fe
El sistema portuario de la provincia de Santa Fe cerró 2025 con un aumento histórico del volumen operado en el Puerto de Rosario, que creció más de 60 % respecto al año anterior, impulsado por exportaciones agroindustriales y tráfico de contenedores, según datos oficiales
El Puerto de Rosario registró en 2025 un crecimiento interanual del 63,1 % en el volumen de cargas manipuladas, sumando 3.570.924 toneladas, y se consolidó como uno de los motores logísticos más dinámicos del país.
Según informaron autoridades provinciales, la demanda de operaciones portuarias creció significativamente durante el año, con más de 85.000 TEU de tráfico de contenedores y más de 240 buques operados, destacándose el protagonismo de las exportaciones agroindustriales como principal motor de esta expansión.
El último mes del año también aportó cifras destacadas: en diciembre de 2025 el puerto manejó más de 159.000 toneladas, mientras que Servicios Portuarios S.A. logró un fuerte aumento en embarques de agrograneles y Terminal Puerto Rosario alcanzó un récord histórico mensual de contenedores con más de 10.000 TEU, lo que representa más del doble respecto al mismo mes del año anterior.
Las autoridades santafesinas subrayaron que estos resultados reflejan una política activa de fortalecimiento logístico, que busca aprovechar la posición estratégica de Rosario para conectar la producción local con mercados internacionales, además de mejorar la competitividad del comercio exterior y brindar mayor previsibilidad a las cadenas productivas regionales.
El aumento de la operatoria portuaria también se enmarca en un contexto de inversiones y ampliación de servicios portuarios en la provincia, con proyectos que buscan diversificar la actividad y consolidar a Santa Fe como un nodo logístico clave en el comercio global.
En conjunto, estos indicadores reafirman el rol central del Puerto de Rosario en la economía local y nacional, con un impacto directo en la dinámica productiva, el empleo y la integración de las cadenas exportadoras.
Argentina: señales mixtas en la economía y rumbo hacia 2026 entre crecimiento, inflación y política fiscal
La economía argentina muestra signos de estabilización posteriores a un largo período de alta inflación, con resultado fiscal positivo y expectativas de crecimiento, mientras enfrentan desafíos persistentes en la actividad económica, el poder adquisitivo y la implementación del presupuesto 2026. Analistas y autoridades coinciden en que la trayectoria económica será un factor clave en el panorama político del país.
La economía argentina sigue en el centro del debate público y económico, en un año en el que las cifras clave revelan un panorama mixto entre recuperación, desafíos estructurales y expectativas de crecimiento moderado.
Una de las noticias más relevantes de la semana es la proyección de crecimiento de la actividad económica para noviembre de 2025. Según una encuesta entre analistas publicada hoy, la actividad económica del país se habría expandido 1,7 % interanual en noviembre, lo que refleja una continúa desaceleración después de meses con resultados positivos, pero sin caer en terreno negativo. Los datos finales oficiales se conocerán próximamente con el relevo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En materia fiscal, el Gobierno anunció que 2025 cerró con un superávit primario equivalente al 1,4 % del Producto Interno Bruto (PIB), logrando así dos años consecutivos de resultados fiscales positivos por primera vez desde 2008, según informó el ministro de Economía. Esta situación sería un indicador de orden en las cuentas públicas, tras años de déficit crónico.
Este mejor desempeño fiscal se enmarca dentro de un contexto más amplio: en 2025 la inflación anual se redujo a niveles no vistos en los últimos ocho años, ubicándose en torno al 31 %, muy por debajo de los picos superiores a 200 % registrados en años recientes. Aunque esto representa una desaceleración relevante, algunos rubros como el transporte y servicios básicos todavía muestran presiones inflacionarias superiores al promedio.
A pesar de estos avances, los desafíos no desaparecen. El crecimiento económico sigue siendo moderado y sectores como la industria y el comercio presentan señales de debilidad, mientras que el empleo formal registra retrocesos estructurales que preocupan a economistas y organizaciones sociales. El Banco Mundial, por ejemplo, ajustó ligeramente a la baja las expectativas de crecimiento para 2026 en un contexto global incierto.
En materia de política económica, el Gobierno ya presentó ante el Congreso el presupuesto 2026, con proyecciones de crecimiento de alrededor del 5 % del PIB y una meta de inflación anual cercana al 10 %, que serán debatidas en las comisiones legislativas en las próximas semanas. El proyecto también contempla partidas importantes para salud, educación, seguridad social y gastos sociales, aunque la distribución de estos recursos será uno de los temas más discutidos en el ámbito político.
Desde el Ejecutivo destacan que los resultados fiscales y la desaceleración de los precios son señales positivas de que las reformas económicas pueden estar dando frutos, pero sectores empresariales y sociales advierten que aún persisten dificultades para que esos cambios se traduzcan en mejora del bolsillo de los trabajadores y en una reactivación sostenida del consumo interno.
Con un año electoral por delante y la economía como eje del discurso público, el rumbo de los principales indicadores y la gestión de las cifras clave serán determinantes para el clima financiero, la percepción ciudadana y las decisiones de inversión tanto locales como internacionales.