Un grupo de científicos argentinos comparó las tres vacunas contra el COVID-19 que se están aplicando
Se tuvo acceso a un trabajo de investigación sobre los hallazgos de Pfizer/BioNTech, Moderna y Sputnik V. Sobre esta última remarcan la falta de documentación sobre la Fase 3 y cuestionan su temprana aprobación
La apuesta de estas tres vacunas contra el COVID-19 –Pfizer-Biontech (EEUU-Alemania), Moderna (EEUU) y Sputnik V (Rusia)– continúa con su incansable carrera de obstáculos, a pesar de las aprobaciones recibidas de las distintas agencias y organismos de regulación. Hasta hoy, el sello aprobatorio ocurrió bajo el contexto y uso de emergencia, tal como lo establece la actual pandemia global por el virus SARS-COV-2.
Elaborado por dos prestigiosas científicas argentinas, ellas son Mirna Biglione, médica especialista en Alergia e Inmunología del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (INBIRS UBA-CONICET) desde Buenos Aires, Argentina; y Laura Bover, doctora en Biología Celular, Oncología, y Química Biológica de la UBA, desde la Universidad de Texas, Estados Unidos. Las científicas y sus equipos recopilaron datos obtenidos hasta el 1 de enero 2021 y compararon su eficacia, componentes y contraindicaciones.
En diálogo exclusivo desde Texas, la doctora en Biología Celular Laura Bover explicó: “Los datos que relevamos los obtuvimos de las referencias que figuran al pie de la tabla, analizando documentos y sitios web de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), de un documento llamado “Lineamientos” publicado por el Ministerio de Salud de Argentina e informaciónque presenta el sitio web de Gamaleya para Sputnik V”.
“En el sitio web de la FDA no tienen trabajos científicos de Sputnik en Fase III. Sólo hay una nota de Reuters y esos mismos datos son los que publica la cartera sanitaria local y el gobierno argentino”, alertó Bover, aunque apuntó que “afirman desde Gamaleya que próximamente los compartirán”.
De acuerdo a Bover, quien es actualmente directora del laboratorio de Anticuerpos Monoclonales del M.D. Anderson Cancer Center, el hospital número uno en el mundo para tratamientos contra el cáncer y lidera un grupo internacional de 60 científicos e investigadores que estudia la utilización del plasma de pacientes recuperados de COVID-19 como forma de tratamiento, “los porcentajes presentados se muestran así, como porcentajes pero no están los datos demográficos de los participantes en el estudio. Como si aparecen en las publicaciones de The New England Journal of Medicine (NEJM), la revista científica de alto impacto donde se publicaron los Fase III de Pfizer-Biontech y de Moderna. También allí se publicaron los datos del estudio clínico sobre plasma del Hospital Italiano. Gamaleya se supone que está preparando un estudio similar”.
“Las diferencias también las vimos en las autorizaciones de uso de emergencia, realizadas para Moderna y Pfizer por FDA en USA y algunos otros países. Sputnik fue aprobada tempranamente en Rusia y autorizada para uso de emergencia en Argentina”, añadió.
Mirna Biglione, desde Buenos Aires, y médica especialista en Alergia e Inmunología, del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS) UBA-CONICET, explicó en referencia a la dificultad de compilar los datos oficiales y científicos de las vacunas: “cuando los datos de Fase III están publicados en revistas internacionales de referencia como lo es en este caso el NEJM, uno cuenta con datos fidedignos. Por el momento se cuenta con una publicación para la vacuna Sputnik V en una revista internacional pero de Fase I y II, faltarían los de Fase III. Hay que considerar otra situación, que los datos muestran que los participantes tanto en el caso de Moderna como de Pfizer son más respecto a los que formaron parte de Sputnik V”.
“En la Argentina contamos con los documentos que brinda el Ministerio de Salud, y en la página del Centro Gamaleya hay información que brinda Reuters, pero no contamos con datos tan exhaustivos en el caso de Sputnik V como sucede con Moderna/NIH y Pfizer/BioNTech, seguramente próximamente los publicarán”, añadió
Para la investigadora del INBIRS, no debemos olvidarnos que estamos ante una pandemia, las personas están cansadas. Ya son muchos días, vivimos cuarentenas y en algunos casos cuesta tomar conciencia en lo que respecta a los hábitos de protección individual: cómo usar de manera correcta el barbijo cuando uno no ve al virus. “Nuestro enemigo es invisible y la mayoría de las personas que se infectaron cuentan que tuvieron síntomas leves y eso no ayuda para que se tome conciencia de la importancia de lo que implica la enfermedad, especialmente para los médicos, enfermeros, ambulancieros, camilleros; aquellos que están viendo la otra cara de la moneda, la realidad del contacto con pacientes en terapia intensiva, moderados, graves o severos que siguen falleciendo en todo el mundo y aquí en la Argentina también”, aseveró Biglione.
“Estamos viviendo una situación nuevamente complicada y difícil en la Argentina, y por ello en este contexto debemos considerar que el avance científico que hubo con el desarrollo de vacunas más avanzadas que están dando una eficacia mayor al 90% es un gran logro y es la herramienta que tendremos a mano, pero que recién estamos comenzando a utilizar”, analizó.
De acuerdo a la investigadora del INBIRS “No estamos aún vacunados, el virus está entre nosotros, cada vez hay más casos; por eso, el cuidado y la prevención son más clave que nunca: hay que hacer hincapié en preservar a los grupos de riesgo, mayores de edad, personas con comorbilidades como diabetes, obesidad, enfermedad cardíaca, pulmonar crónica, inmunodeficiencia, trasplantados, entre otras”.
Las investigadoras Bover-Biglione compararon los puntos más importantes de estos inoculantes, como la eficacia, tipo de tecnología aplicada, componentes, advertencias y reacciones adversas/limitaciones de cada plataforma. Aquí un detalle de la información de los cuadros:
Tras la información veraz
El primer ítem al que se refirieron fue la eficacia general en la prevención de infección sintomática, a partir de los datos obtenidos del análisis de los estudios de Fase III en curso. La vacuna de Moderna, que cuenta con una autorización de la Unión Europea (UE), de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) a partir de la publicación científica basada en los resultados parciales de Fase III multicéntrico en varios países del mundo al igual que la de Pfizer, mostró una eficacia del 94,1%, con 30.420 participantes, 8 semanas de seguimiento y aprobación al finalizar la Fase III. Cabe señalar que hasta ahora la vacuna del laboratorio de Moderna -en Massachusetts- solo prevé su fabricación para el territorio de los Estados Unidos.
Por su parte, la vacuna de Pfizer-BioNTech registró una eficacia de 95%, con 43.448 participantes, 8 semanas de seguimiento y aprobación definitiva al culminar la Fase III.
En el caso de la vacuna rusa Sputnik V, fue de 91,4%, con 22.714 personas en el ensayo, 3 semanas de seguimiento. Este inoculante fue aprobado en Rusia. “En nuestro país, la vacuna Sputnik se ha aprobado con el acceso a datos que aún no han sido publicados con datos de Fase II que no han sido publicados en revistas cientificas”, mencionaron ambas investigadoras, que confeccionaron los cuadros comparativos para el INBIRS.
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En la eficacia en condiciones preexistentes Moderna informó tener 90,9%, Pfizer 95,3% y en el caso de la vacuna de Gamaleya el dato es desconocido hasta el momento; en mayores de 65 años 86,4%, 94,7% y desconocido (en curso) respectivamente. En relación a la prevención del COVID-19 severo, la de Moderna mostró una efectividad del 97%, Pfizer 88,9% y Sputnik V 100%.
En el caso de las hospitalizaciones por el nuevo coronavirus, la vacuna de Moderna mostró un 89%, 100% de efectividad en el caso de Pfizer y desconocido en la de Gamaleya. ¿Estas 3 vacunas previenen la infección asintomática? En Moderna, posiblemente, aunque hay poca evidencia, y es un dato desconocido para la de Pfizer y Sputnik V. Tanto en la prevención de la transmisión como en la duración de la inmunidad la información en las 3 es desconocida. “Estos estudios clínicos requieren un seguimiento de hasta d y un número elevado de participantes para concluir observaciones más precisas”, advirtieron las investigadoras.
De acuerdo a lopor Biglione, “existen más datos al día de hoy para las vacunas que publicaron sus resultados de Fase III en NEJM, Pfizer y Moderna, para los efectos adversos, más poblaciones estudiadas, una mayor cantidad de voluntarios incluidos que para la vacuna Sputnik V” y agregó: “Vamos a tener que esperar un tiempo para ver cómo evolucionan los resultados de estos ensayos de Fase III en el caso de todas las vacunas, ya que cabe destacar que están aprobadas para uso de emergencia”.
“Desde el Centro Gamaleya no mostraron aún pruebas suficientes, pero probablemente las tengan. No obstante la OMS sugiere que para que sea valedera una evaluación deben seguirse por al menos 2 meses a los voluntarios de la fase III”, insistió Laura Bover desde Texas, Estados Unidos.
Tres vacunas aprobadas contra el COVID-19
Tanto la vacuna de Moderna como la de Pfizer cuentan con tecnología ARNm de proteína spike S viral (ARN mensajero, lleva la información para que nuestras células sinteticen la proteína). Sputnik se vale de dos adenovirus (Ad) humanos transportadores de ADN (es decir material genético-gen que lleva la información de la proteína spike S).
Las 3 vacunas se administran a partir de una inyección intramuscular, en dos dosis idénticas en el caso de Moderna y Pfizer y dos diferentes (Ad26 y Ad5) en el caso de Sputnik V. Moderna tiene un tiempo entre dosis de 4 semanas mientras que Sputnik y Pfizer 3 semanas.
El almacenamiento requerido para Moderna es -20°C en freezer regular, Pfizer -70°C en freezer ultra frío y en Sputnik V -20 Celsius, freezer regular, 2-8 Celsius, liofilizada y líquida.
La vacuna de Moderna está pensada para un rango etario de mayores de 18 años, la de Pfizer para mayores de 16 y la de Gamaleya de 18 a 60 años.
Las reacciones adversas más comunes en los 3 casos fueron dolor, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de la inyección, cansancio, dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, dolor muscular y en articulaciones, náuseas, ganglios linfáticos inflamados, síntomas seudogripales y malestar general. En Moderna, 21,5% de los eventos adversos severos fueron en vacuna y 4% en placebo; en Pfizer 8,8% y 2,1% respectivamente y en Sputnik V los datos son insuficientes al 1 de enero de 2021.
Las precauciones a tener en cuenta en la de Moderna y Pfizer son ante embarazo o sospecha del mismo en personal del área de salud con riesgo, pacientes trasplantados (órganos sólidos) y ante reacciones alérgicas previas severas (anafilaxia) a alimentos, una vacuna, o a otra medicación. Para las 3 vacunas, las advertencias son para personas con COVID-19 previo y tratamientos con anticuerpos monoclonales o plasma, en donde se debería esperar 90 días, vacunas previas más de 14 días (Moderna y Pfizer) y 28 días (Sputnik V), medicaciones que se estén tomando y patologías no mencionadas por insuficiente número de casos estudiados y se aconseja en cada caso consultar con médico de cabecera si es recomendable recibir la vacuna. “Los ensayos clínicos de Fase III concluirían luego de un seguimiento de seis meses, en total dos años”, aseveraron.
El interior de las vacunas
En cuanto a los componentes de las inoculaciones, la de Moderna está compuesta por ARNm (ácido ribonucleico mensajero), lípidos (SM-102, polietilenglicol [PEG] 2000 dimiristoil glicerol [DMG], colesterol y 1,2-diestearoil-sn-glicero-3-fosfocolina [DSPC]), trometamina, clorhidrato de trometamina, ácido acético, acetato de sodio y sacarosa.
Pfizer, por ARNm, lípidos ((4-hidroxibutil) azanodiil) bis(hexano-6,1-diil) bis(2- hidroldecanoato), 2 [(polietilenglicol [PEG]-2000]-N,N-ditetradecilacetamida, 1,2-distearoil-sn-glicero-3-fosfocolina y colesterol), cloruro de potasio, fosfato monobásico de potasio, cloruro de sodio, fosfato dibásico de sodio dihidratado y sacarosa.
En el caso de Sputnik V, Adenovirus 26 y 5 con ADN, Tris (hidroximetil aminometano); cloruro de sodio; sacarosa; cloruro de magnesio hexahidrato; sal sódica dihidrato de EDTA; polisorbato; etanol; 95 % de solvente para preparaciones inyectables hasta 0,5ml.
Máximas y contracara de inocular
De acuerdo a la recopilación de datos de las investigadoras Laura Bover y Mirna Biglione, quienes no deberían recibir la vacuna son aquellas personas que hayan tenido una reacción alérgica severa (anafilaxia, fiebre de 40°C, convulsiones) a la dosis previa de cada una de estas vacunas, a alguno de sus componentes en otras vacunas o medicamentos, en el caso de las 3 vacunas.
Embarazo o sospecha del mismo; lactancia en la de Moderna y Pfizer y en el caso particular de Pfizer/BioNTech aquellos que hayan tenido previa reacción alérgica al compuesto Onpattro (patisirán), medicamento usado para tratar amyloidosis, pues el medicamento y la vacuna utilizan algunos de los mismos lípidos.
Asimismo aclaran que Sputnik V no está autorizada para aquellos que reciben medicación que baje sus defensas; en enfermedades oncohematológica o agudas graves; en exacerbación de enfermedades crónicas con compromiso del estado general; inmunodeficiencias congénitas o adquiridas; trasplantados; embarazadas y mujeres en procesos de lactancia.
Según amplió Bover , “A principio de año todos decían que era una locura hacer una vacuna en 1 año. Ahora que está disponible, todos quieren la vacuna. Los 10-15 años que tarda en llegar a ser aprobada, se requieren para resolver todas esas dudas: quien la puede o no puede recibir, protege por cuantos meses o años, despierta inmunidad humoral (de anticuerpos) o celular (linfocitos T de memoria). Ahora hay que aprenderlo sobre la marcha. Lo que sabemos es que debe despertar los dos tipos de respuesta inmune: humoral (genera anticuerpos) y celular (linfocitos T de memoria)”.
“Los adenovirus que se usan como vectores transportando el gen de la proteína S del virus, en el caso de Sputnik son dos diferentes (Ad26 y Ad5). Eso es importante, porque si bien los adenovirus son utilizados como vectores (tipo transportador del ADN) esos dos no tienen mucha prevalencia (circulación) en la población. Los adenovirus son muy comunes y causan distintas enfermedades , resfríos, vías respiratorias, tracto digestivo. Estos como vectores no infectan, sólo llevan el material genético. Y al no ser muy comunes en la población y ser distintos adenovirus en cada dosis, probablemente sean menos rechazados por el sistema inmune que si dieran las dos dosis con el mismo. Porque el sistema inmune ya lo reconoció en la primera dosis y puede desencadenar la respuesta y eliminarlo antes que cumpla su función transportadora. Y al ser poco comunes en la población tenemos menos memoria inmunológica contra ellos”, precisó y detalló: “Esto representa una ventaja para la vacuna, que logrará su cometido de despertar una respuesta inmune contra la proteína S”.
“Es probable que todas las vacunas sean buenas y seguras, y eso se demostrará con el tiempo. Es posible que con gran número de vacunados los números de eficacia bajen del 90%, habrá quienes no desarrollen tanta protección. Pero lo más importante a recalcar, es que ninguna vacuna tiene eficacia del 100%. Eso indica que un 5-10% (o más) se pueden contagiar. Y tampoco se sabe si el que se contagie será asintomático, en cuyo caso puede tal vez contagiar a otro porque deja de cuidarse. Es por esto que lo más importante a comunicar es que hay que seguir cuidándonos”, concluyó Laura Bover
La ANMAT prohibió la comercialización de todos los productos de limpieza de dos marcas por irregularidades sanitarias
A través de publicaciones en el Boletín Oficial, el organismo restringió la venta y distribución de todos los lotes de las marcas «Clorquim» y «Clean Lab». La medida rige para comercios físicos y plataformas de venta digital en todo el país debido a la falta de registros y habilitaciones.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición total de elaboración, comercialización, distribución y publicidad de todos los productos de uso doméstico comercializados bajo las marcas Clorquim y Clean Lab.
Las medidas, de alcance nacional, abarcan tanto a comercios de venta presencial como a plataformas de comercio electrónico y redes sociales.
El caso de «Clorquim»
Mediante la Disposición 4250/2026 publicada en el Boletín Oficial, la ANMAT oficializó la prohibición sobre todos los lotes de desinfectantes, limpiadores y productos para tratamiento de superficies de la firma Clorquim.
La investigación determinó que los artículos no contaban con el registro sanitario correspondiente. Asimismo, la autoridad de control no pudo identificar un establecimiento habilitado responsable de su manufactura, lo que impidió verificar las condiciones de inocuidad y seguridad en las que fueron elaborados.
Inhabilitación para la línea «Clean Lab»
Por otra parte, a través de la Disposición 4424/2026, el organismo regulador impuso una restricción idéntica a la línea de productos domisanitarios de la marca Clean Lab.
La sanción alcanza a la totalidad de sus lotes, entre los que se incluyen:
Limpiadores universales y desinfectantes.
Insecticidas de uso doméstico.
Aromatizantes de ambiente.
Artículos para el acabado y embellecimiento de superficies.
Alcance de las disposiciones
Desde el organismo fiscalizador remarcaron que la ausencia de inscripciones oficiales impide certificar la verdadera composición química, eficacia, calidad y procesos de fabricación de estos insumos.
Ambas marcas no podrán retornar al mercado hasta tanto regularicen sus registros, inscriban sus fórmulas y obtengan las habilitaciones de los establecimientos productores ante las autoridades sanitarias competentes.
Campaña de vacunación en Santa Fe: Más de 430 mil personas ya se inmunizaron contra la gripe y Salud insta a completar esquemas
La cobertura alcanza a más de la mitad de la población objetivo y supera en un 21% a las dosis aplicadas en el mismo período del año anterior. Mientras cede la circulación de la gripe A, la Provincia advierte por el aumento de casos de virus sincicial respiratorio.
La campaña de inmunización contra la gripe en la provincia de Santa Fe registra un avance significativo desde su inicio en el mes de marzo. Según datos oficiales brindados por el Ministerio de Salud provincial, se aplicaron un total de 430.772 dosis, lo que representa un incremento del 21% en comparación con el mismo período del año pasado, cuando se habían registrado 356.265 aplicaciones.
Con estas cifras, la estrategia oficial ya alcanzó a más de la mitad de la población objetivo, conformada por los grupos que presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves.
Al respecto, la ministra de Salud provincial, Silvia Ciancio, destacó que la planificación se adelantó estratégicamente para prevenir el impacto invernal:
“Logramos superar el 50% de cobertura en la población objetivo gracias a un trabajo articulado en centros de salud, hospitales y operativos territoriales desplegados en toda la provincia”.
Desglose de dosis aplicadas por grupo de riesgo
El reporte oficial detalló la distribución del esquema de inmunización hasta la fecha:
Personas de 2 a 64 años con factores de riesgo: 154.071 dosis.
Mayores de 65 años: 140.935 dosis.
Personal de salud: 50.846 dosis.
Niños de 6 meses a 2 años: 44.522 dosis.
Personal esencial: 22.591 dosis.
Personas gestantes y puérperas: 17.807 dosis.
Alerta por el virus sincicial respiratorio
Desde la cartera sanitaria explicaron que, si bien en las últimas semanas se observó un descenso en la circulación del virus de la influenza A, resulta clave que quienes integran los grupos de riesgo continúen acudiendo a los vacunatorios para prevenir internaciones.
Por su parte, la directora provincial de Prevención y Promoción de la Salud, Analía Chumpitaz, advirtió un incremento en la circulación del virus sincicial respiratorio (VSR), aunque aclaró que la situación general y la del Covid-19 se mantienen estables. En ese sentido, la funcionaria recordó la disponibilidad de la vacuna contra el VSR para embarazadas en el último trimestre de gestación, fundamental para transferir anticuerpos al recién nacido.
Guía útil: Dónde y quiénes deben vacunarse
La aplicación es gratuita en todos los centros de salud públicos y hospitales de la provincia con vacunatorio habilitado.
Población prioritaria:
Niños de entre 6 y 24 meses (requiere esquema de dos dosis si es la primera vez).
Personas embarazadas (en cualquier trimestre) y puérperas.
Personas de 2 a 64 años con patologías crónicas (diabetes, cardiopatías, obesidad, entre otras).
Adultos mayores de 65 años.
Pautas de prevención y cuándo ir a la guardia
Además de la inoculación, las autoridades remarcaron la importancia de ventilar ambientes, lavarse las manos con frecuencia y no compartir objetos personales.
Ante síntomas como fiebre, tos o dolores musculares, se aconseja reposo en el hogar y evitar el contacto con personas vulnerables durante los primeros cinco días. Se debe concurrir de urgencia a una guardia si la fiebre persiste por más de 72 horas, si aparece dificultad para respirar o frente a signos de confusión u obnubilación.
Santa Fe ya implementa el certificado médico digital: Qué es, cómo funciona y cuáles son los cambios para pacientes y profesionales
La provincia puso en marcha este nuevo sistema informático con plena validez legal. La medida busca agilizar los trámites administrativos, reducir de forma drástica el uso de papel en los consultorios y blindar la seguridad para evitar falsificaciones.
La provincia de Santa Fe dio un paso clave en la digitalización de sus servicios públicos con la implementación oficial del Certificado Médico Digital. Este nuevo ecosistema tecnológico reemplaza progresivamente al tradicional papel con firma manuscrita, unificando los criterios de emisión y validación de licencias, constancias y partes médicos en todo el territorio provincial.
La iniciativa no solo apunta a sintonizar con las demandas de modernización actuales, sino que responde a una necesidad de control y despapelización dentro del sistema sanitario y administrativo.
¿Qué es y qué cambia con el nuevo sistema?
La implementación de esta herramienta transforma la dinámica habitual entre los médicos, los pacientes y las instituciones (tanto públicas como privadas) a través de tres ejes principales:
Validez legal absoluta: El documento generado de forma digital cuenta con el mismo respaldo jurídico que el certificado impreso tradicional, estando integrado a las normativas de firma y competencia vigentes.
Trámites más ágiles: El paciente ya no dependerá exclusivamente del traslado físico del papel para presentar un justificativo médico en su entorno laboral o escolar, agilizando los tiempos de carga de licencias.
Fin de las falsificaciones: Al estar enmarcado en una plataforma oficial con trazabilidad digital, el sistema permite verificar de forma inmediata la autenticidad del emisor y del documento, neutralizando el circuito de certificados apócrifos.
Beneficios para profesionales y la comunidad
Para los profesionales de la salud, la medida simplifica la carga administrativa en los consultorios, permitiendo un registro digital centralizado y seguro de las constancias emitidas a sus pacientes.
Por el lado de los ciudadanos, además del ahorro de tiempo en gestiones burocráticas, la despapelización general del sistema contribuye a un esquema de atención más sostenible, transparente y de rápido acceso desde dispositivos móviles o plataformas de gestión ciudadana.