Con el avance del otoño y las primeras noches de frío intenso en Rosario, los excombatientes de Malvinas reactivaron una de las acciones solidarias más emblemáticas de la ciudad: el reparto nocturno de comida caliente para personas en situación de calle.
La iniciativa, que se lleva adelante todos los años durante la temporada invernal, volvió a ponerse en marcha con un importante despliegue logístico y humano. Desde el Centro de Ex Soldados Combatientes, un grupo de veteranos y voluntarios trabaja desde horas tempranas en la preparación de cientos de raciones que luego son distribuidas en distintos sectores estratégicos de Rosario.
Según detallaron desde la organización, en esta nueva edición del operativo se elaboran alrededor de 460 viandas por jornada, una cifra que refleja el aumento de la demanda social y la profundización de las dificultades económicas que atraviesan numerosos sectores.
La tarea comienza mucho antes del anochecer. Durante la tarde, los voluntarios se reúnen para cocinar grandes ollas de guisos, arroz, pastas y otras comidas calientes pensadas para afrontar las bajas temperaturas. Una vez finalizada la preparación, las raciones son cargadas en vehículos y trasladadas a diferentes puntos del centro y zonas aledañas.
El circuito incluye plazas, inmediaciones de terminales, corredores céntricos y espacios donde habitualmente pernoctan personas sin techo. Allí, además de entregar alimentos, los excombatientes mantienen contacto directo con quienes reciben la asistencia, generando un vínculo que en muchos casos se sostiene desde hace años.
La campaña se desarrolla de lunes a viernes en horario nocturno y forma parte del Operativo Invierno articulado junto a organismos estatales, que aportan insumos y acompañamiento logístico para reforzar la asistencia social durante los meses más fríos.
Desde el Centro de Ex Combatientes remarcaron que la actividad no se limita únicamente al reparto de comida, sino que también representa una forma de contención y acompañamiento para quienes atraviesan situaciones críticas.
“Muchos esperan esta comida como el único plato caliente del día”, señalaron desde la organización, al tiempo que remarcaron la importancia del trabajo solidario sostenido en el tiempo.
La iniciativa se convirtió en un símbolo de compromiso comunitario en Rosario. Año tras año, los veteranos vuelven a ponerse al frente de una tarea silenciosa pero fundamental, que combina memoria, solidaridad y asistencia concreta en uno de los momentos más duros del año.
Mientras las temperaturas continúan descendiendo, el operativo seguirá activo durante las próximas semanas, buscando garantizar un plato caliente a cientos de rosarinos que hoy enfrentan la crudeza del invierno sin un techo ni recursos suficientes.