Alberto Fernández le respondió a Hebe de Bonafini: “Mi compromiso fue y es el de siempre: con los que menos tienen”
La referente de Madres de Plaza de Mayo lo había cuestionado por invitar al acto del 9 de Julio a los empresarios que «explotan» a los trabajadores y «saquean» el país
El presidente Alberto Fernández le contestó este martes con una carta pública a la referente de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien lo había criticado por invitar al acto del 9 de Julio a los empresarios que “saquearon” el país. Un rato después, la cuenta oficial de la organización de derechos humanos dio por saldada la controversia.
El mandatario intentó bajarle el tono a la disputa y comenzó por reconocer que las críticas fueron hechas “desde el afecto recíproco”.
Sin embargo, aseguró que a su mesa se sienta “gente de empresas grandes, medianas y pequeñas, trabajadores y trabajadoras, movimientos sociales, estudiantes, jóvenes y científicos”. “Todos y todas, porque esa es mi responsabilidad”, agregó.
“Mi compromiso fue y es el de siempre: con los que menos tienen”, continuó Fernández tras enumerar todas las medidas económicas destinadas a los sectores más vulnerables y aseguró que siente dolor por ese país “plagado de injusticias y desigualdades” que “recibió” en diciembre del año pasado.
Si bien reconoció que “siempre” escucha y “atiende las observaciones” de la Madres debido a lo que “han significado y significan para que seamos mejores como sociedad”, el Presidente insistió en que todas las políticas que implementó el gobierno actual tienen como objetivo central “construir la Argentina socialmente justa que aún soñamos”.
Un rato después de que Fernández publicara la carta en sus redes sociales, la cuenta de las Madres de Plaza de Mayo en Twitter dio por terminada la controversia: “Su respuesta nos alienta a seguir luchando”, publicó el usuario @PrensaMadres.
Transcurridos apenas siete meses de su asunción como presidente, Alberto Fernández había quedado en las últimas horas bajo “fuego amigo”, término que se suele utilizar en política cuando las críticas surgen del mismo espacio o de sectores aliados.
La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, cuestionó la convocatoria realizada a los empresarios que conducen el Grupo de los 6 para participar de los actos oficiales por el Día de la Independencia, el pasado jueves 9 de julio.
“Después de mucho discutirlo nos dirigimos a Ud. con mucho dolor porque nos sentimos agraviadas y heridas en lo más profundo de nuestro corazón, al ver que Ud. sentó en su mesa a todos los que explotan a nuestros trabajadores y trabajadoras, y a los que saquearon el país. Lo más grave de todo: a los que secuestraron a muchos de nuestros hijos e hijas que luchaban por una Patria liberada”, firma Bonafini con “gran tristeza” en un breve escrito fechado este martes 14 de julio.
Y agrega una posdata sugestiva: “Soñamos con ver en esa mesa alguna vez sentados a los compañeros trabajadores y trabajadoras que tienen callos en las manos y en los pies y la espalda doblada de trabajar”.
La referente de los derechos humanos rubricó su carta con una entrevista en radio Del Plata durante la cual abundaron las críticas al líder de su gobierno. “Me parece que estamos bastante flojos en cuanto a no ponernos firmes en lo que hay que hacer. Me parece que se le está yendo la mano. Hay que ponerse firmes. ¿Quién gobierna, Fernández?”, preguntó.
Sobre los invitados a la Quinta de Olivos agregó: “Los invita a todos y ellos (los empresarios) le dicen que si iba la izquierda no iban. Bueno, si no quieren ir que no vayan; y que esté la izquierda, nada más”.
Y fue más allá cuestionando la gestión: “Les íbamos a sacar un tanto por ciento a los más ricos y quedó en la nada. ¿Cómo les podemos pagar los sueldos a esos tipos y no a los nuestros que se están muriendo de hambre? No tenés que ser un esclarecido para mirar eso”.
Incluso ironizó en la relación conciliadora que el Presidente mantiene con la oposición: “Cada vez que (Horacio Rodríguez) Larreta se sienta al lado de Fernández, el único que gana puntos es Larreta, porque con esa cara de pelotudo Larreta le dice todo que sí y después hace lo que se le canta”.
Alberto Fernández junto a empresarios y gremialistas en el acto del 9 de Julio del jueves pasado. Detrás de él, los gobernadores a través de conexiones virtuales (Foto: Presidencia)
El jueves pasado, Fernández buscó dar un mensaje de unidad y cuestionó a los “odiadores seriales” rodeado de un selecto grupo de hombres de negocios. Estuvieron a su lado Miguel Acevedo (presidente de la Unión Industrial Argentina), Carolina Castro (UIA), Héctor Daer (secretario general de la CGT), Adelmo Gabbi (titular de Bolsa de Comercio), Eduardo Eurnekian (Cámara Argentina de Comercio y Servicios), Javier Bolzico (Asociación de Bancos Argentinos), Néstor Szczech (Cámara Argentina de la Construcción) y Daniel Pelegrina (Sociedad Rural Argentina). En el mismo acto, el Presidente calificó a Horacio Rodríguez Larreta como un amigo y repartió elogios para otros gobernadores opositores, lo que provocó fuertes reacciones en el ala dura del Frente de Todos, la alianza política que le posibilitó ganar las elecciones del 2019.
Si bien la verborragia de Bonafini no es novedosa y abundan los antecedentes, su intervención se da en un contexto muy particular que tuvo como protagonista a la propia Cristina Kirchner. El domingo pasado, la ex presidenta les recomendó a sus seguidores de redes sociales un artículo del diario Página 12 en el que se objetaban los intentos de acercamiento de Alberto Fernández a grupos económicos como Techint y Clarín, integrantes de la cámara que el jueves estuvo en Olivos. “El mejor análisis que he leído en mucho tiempo. Sin subjetividades, sin anécdotas. En tiempos de pandemia, de lectura imprescindible para entender y no equivocarse”, describió CFK, y compartió la columna titulada “La conducción política del poder económico”, firmada por el periodista Alfredo Zaiat.
El tuit de Cristina Kirchner
La jugada, creen en los pasillos del poder, no fue inocente y tiene un objetivo claro: marcarle la cancha a su compañero de fórmula.
La lectura recomendada por Cristina Kirchner explica por qué no estuvo presente el jueves en Olivos, responde a los interrogantes de los referentes de la oposición que preguntaron por ella ayer en los encuentros virtuales con el jefe de Estado y marca sin vueltas la línea de pensamiento de la vicepresidenta y de su entorno.
De acuerdo a la mirada de Zaiat, el acto del 9 de julio en la residencia presidencial “fue una apuesta oficial fuerte dirigida al mundo empresario concentrado, que desde hace más de 40 años ha intensificado el combate contra el proyecto de desarrollo nacional que hoy aspira a desplegar el frente político que gobierna”.
Y agrega –en alusión a los empresarios convocados–: “Son los protagonistas principales de las grandes crisis pero no las padecen en toda su dimensión; más bien se benefician porque aumentan la concentración y centralización del capital”.
En el artículo, su autor recuerda que “desde los últimos años del siglo pasado, las inversiones en Argentina han sido marginales respecto a las destinadas al crecimiento de su negocio internacional” y que “el presidente Fernández propone la reconstrucción de la economía a partir de un capitalismo con otras bases. Para esa tarea está convocando a un sujeto económico que hoy es otro; no es el que imagina para construir otro capitalismo dentro de un modelo de desarrollo nacional”.
“La pospademia y la reconstrucción de una nueva normalidad económica (…) requerirá ampliar la base social de la alianza con el sector privado, incluyendo a pymes, cooperativas, emprendedores, firmas recuperadas, empresas de la economía popular. Para que los costos devastadores de la actual crisis no sean en vano, la política económica de la recuperación no puede quedar depositado en ganar la confianza de los empresarios del G-6″, advirtió Zaiat.
«Fuerza Alberto». Los mensajes que aparecieron en el Congreso (Maximiliano Luna)
Hubo otro componente que explica en parte los enfrentamientos que existen en la cúpula del poder político. El domingo, mientras se viralizaba la nota compartida por Cristina Kirchner, el Frente Renovador inició la campaña “Unamos Fuerzas, cuidándonos”. El hashtag #UnamosFuerzas, en línea con el mensaje pronunciado por el Presidente el Día de la Independencia y promovido por ese espacio, logró incluso posicionarse entre las principales tendencias de Twitter del día. El líder de ese espacio y –probablemente– el mentor de esa jugada virtual es Sergio Massa, socio político de los Fernández en el Frente de Todos.
No son días fáciles para Alberto Fernández: el viernes deberá definir cómo continúa la cuarentena en el Área Metropolitana en medio de un hartazgo generalizado de la ciudadanía y un virus que no da tregua; aún está pendiente la definición de la negociación con los bonistas por la deuda y los problemas económicos lo acechan. Los analistas proyectan un escenario post pandemia con indicadores peores que los que desencadenaron la crisis de 2001. A ese combo de decisiones complejas, se le suman los problemas internos y las críticas de la oposición, que hoy parecieran ser la última de sus preocupaciones. El “albertismo” tomó nota del fenómeno. Ayer, la zona del Congreso amaneció con afiches que tienen fondo celeste y un mensaje con letras blancas contundente: “Fuerza Alberto”.
«Defienda el cambio y no a Adorni»: el fuerte freno del PRO al gobierno de Javier Milei
El pacto de convivencia entre el PRO y La Libertad Avanza sumó su capítulo más tenso y explícito. A través de sus canales oficiales, el partido liderado por Mauricio Macri le envió un mensaje directo y sin anestesia al presidente Javier Milei, exigiéndole que suelte la mano de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cercado por el escándalo judicial en torno a las inconsistencias y rectificaciones en su declaración jurada de bienes.
«Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni», sentenció el partido amarillo de forma tajante. El detonante de la furia macrista fue la admisión pública del propio Adorni sobre haber omitido declarar fondos y bienes en sus presentaciones anteriores ante la Oficina Anticorrupción, un hecho que justificó como un supuesto error aritmético relacionado con inversiones pasadas en criptomonedas, pero que para el PRO cruzó un límite ético intolerable.
Desde el partido fundado por Macri calificaron el accionar del jefe de Gabinete como un hecho de extrema gravedad institucional. «Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible», dispararon en un durísimo comunicado previo, marcando una distancia ética insalvable con el entorno íntimo de la Casa Rosada.
Para la cúpula del PRO, sostener a Adorni a capa y espada erosiona la bandera de la transparencia que el propio electorado del cambio le demanda a la gestión actual. El reclamo abierto busca obligar a Milei a reaccionar antes de que la presión escale en el Parlamento, donde bloques opositores ya mueven fichas para activar pedidos de interpelación y hasta una eventual moción de censura contra el coordinador de ministros.
Con esta estocada, el PRO deja en claro que su rol de aliado legislativo clave no implica un cheque en blanco frente a presuntas irregularidades patrimoniales, tensionando al máximo el cordón umbilical político que lo une con los libertarios en un momento clave para la economía del país.
Pullaro posterga la definición sobre su reelección y se refugia en la gestión: «No sé si voy a ser candidato»
Maximiliano Pullaro prefiere jugar al ajedrez con el tiempo. A pesar de que el escenario político santafesino ya mira de reojo el próximo año electoral, el mandatario provincial optó por mantener la cautela respecto a una eventual candidatura para repetir mandato. «No está definido, estoy entusiasmado con la gestión», aseguró, en una sutil maniobra para esquivar las presiones lógicas de las urnas y centrar el foco en el día a día de su administración.
Al ser consultado sobre el lugar que ocupará en las boletas, Pullaro optó por la prudencia: “No te puedo decir porque no sé si voy a ser candidato dentro de un año”, admitió. Sin embargo, detrás de la cautela discursiva, el gobernador aprovechó para mostrar la fortaleza territorial del frente oficialista Unidos para Cambiar Santa Fe, que continúa ampliando su base de sustentación:
De 11 a 15 partidos: La coalición de gobierno expandió su estructura formal.
Apertura institucional: Se sumaron diversas entidades intermedias de la provincia.
Anclaje territorial: Incorporaron el apoyo de organizaciones barriales y sectores independientes.
Para el titular de la Casa Gris, este crecimiento es el dato clave del escenario actual, más allá de los nombres propios. «Estoy muy, pero muy entusiasmado con la gestión que estamos llevando adelante», remarcó, buscando ligar el futuro de su espacio a los resultados de las políticas de gobierno antes que a una campaña anticipada.
La gestión como prioridad
Al postergar las definiciones sobre su futuro y evitar bendecir sucesores o candidaturas alternativas, Pullaro envía un mensaje claro a su propia tropa y a la oposición: la mejor carta de presentación de cara a las urnas serán los resultados de la gestión presente. Con un frente heterogéneo que sigue sumando actores, el gobernador elige que la gestión hable primero antes de definir los casilleros de la boleta.
Máxima tensión en el Gabinete: Patricia Bullrich le ofreció su renuncia a Javier Milei tras diferenciarse del Gobierno
La Ministra de Seguridad puso su cargo a disposición del Presidente luego de manifestar públicamente su desacuerdo con una decisión estratégica vinculada a un polémico pliego judicial para la Corte Suprema. El ofrecimiento expone las primeras grietas de peso en la cúpula de la alianza gobernante.
La interna en la mesa chica del Gobierno nacional alcanzó su punto de mayor ebullición. Patricia Bullrich, una de las espadas políticas más importantes de la gestión, le ofreció formalmente su renuncia al presidente Javier Milei. El detonante de este cimbronazo político fue el marcado y público distanciamiento que tomó la funcionaria respecto a la postulación de un polémico pliego judicial impulsado por la Casa Rosada para ocupar una de las vacantes en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Bullrich, quien lidera el ala del PRO firmemente alineada con La Libertad Avanza, manifestó de forma abierta sus diferencias éticas y operativas con el candidato propuesto por el Ejecutivo. Esta postura no tardó en generar cortocircuitos con el entorno más cercano del mandatario, donde interpretaron sus declaraciones como un quiebre en la disciplina partidaria y un desafío directo a la autoridad presidencial en un tema considerado de máxima prioridad institucional.
Negociaciones a contrarreloj en la Casa Rosada
El ofrecimiento de la renuncia activó de inmediato un comité de crisis en los despachos de Balcarce 50 para evaluar los costos políticos de una eventual salida. La Ministra de Seguridad cuenta con un altísimo índice de aprobación dentro de la base electoral oficialista gracias a su agenda de «mano dura» y la lucha contra el narcotráfico en puntos críticos como Rosario, por lo que su salida representaría un duro golpe para la gobernabilidad y la imagen pública del espacio.
El trasfondo del conflicto: Mientras algunos sectores del Gobierno buscan contener el daño y convencer a la ministra de permanecer en su puesto bajo un esquema de tregua, los sectores más duros del riñón presidencial exigen que se acepte la dimisión si no hay un alineamiento total y absoluto con las decisiones estratégicas de la gestión.
En las próximas horas se esperan reuniones clave entre Milei, sus asesores más íntimos y la propia Bullrich para definir si el ofrecimiento de renuncia es rechazado —lo que obligaría a reconfigurar los términos de la convivencia interna— o si se encamina hacia un recambio ministerial que alteraría por completo el mapa de poder del gabinete nacional de cara al resto del año legislativo.